Stuart Gordon: un cineasta de lo fantástico sin prejuicios

Dirigió «Re-Animator», fue el guionista de «Cariño he encogido a los niños» y filmó con Paco Rabal «Dagon: la secta del mar» en Combarro

Gordon, en el centro, durante el rodaje de «Dagon» en Combarro
Gordon, en el centro, durante el rodaje de «Dagon» en Combarro

Madrid / Colpisa

A Stuart Gordon le cambió la vida su primera película. Estrenada en España en enero de 1986, Re-Animator electrizó a los amantes del cine fantástico gracias a su falta de prejuicios, los conseguidos efectos especiales y su humor negro. Basada en un texto de H. P. Lovecraft, la cinta ponía al día el subgénero de «mad doctors» con la historia de un científico (Jeffrey Combs) obsesionado por resucitar a los muertos. Sus experimentos en la Universidad de Miskatonic tenían como resultado bizarras estampas que provocaban en el espectador una mezcla de hilaridad y repulsión: un cuerpo desmembrado intentando hacer el amor a una mujer maniatada o un decapitado que lleva su cabeza entre las manos. La imagen del protagonista con una jeringa de líquido verde fosforito marcó el cine de terror de los 80.

Gordon (Chicago EE UU, 1947) falleció este martes a los 72 años dejando una filmografía encuadrada dentro del fantástico de serie B. Ninguna de sus películas volvió a dar tanto dinero como Re-Animator, que arrasó en el entonces pujante mercado de vídeo. Su salto al cine gore, confesaba, se produjo gracias al consejo de un amigo, que le recomendó debutar con una cinta de ese género porque era fácil de financiar. Su intención era dar trabajo a sus compañeros actores en la compañía Organic Theatre de Chicago, donde coincidió con el dramaturgo David Mamet y los actores Joe Mantegna y Dennis Franz. Gordon ya había dado muestras de su gusto por la provocación en la universidad de Wisconsin, donde dirigió una adaptación de Peter Pan en la que Campanilla era gay y el protagonista viajaba al País de Nunca Jamás ciego de LSD. La broma le costó el arresto acusado de obscenidad y la expulsión del centro. Formó con su mujer Caroline Purdy-Gordon el Organic Theatre y triunfó en el Off-Broadway con Perversidad sexual en Chicago, de Mamet, y Urgencias, que después sería convertida en serie.

Unido al realizador Brian Yuzna y el productor Charles Band, Gordon volvió a adaptar a Lovecraft tras el éxito de Re-Animator en Re-Sonator. Después vendrían Dolls, Robot Jox, Fortaleza infernal y Space Truckers, protagonizada por Dennis Hopper como camionero galáctico. En el 2001 rodó con Paco Rabal Dagon: la secta del mar, otra adaptación de un cuento de Lovecraft, que tuvo Combarro como localización y una de las últimas películas del actor. Autor del guion de Cariño, he encogido a los niños, en sus últimos años trabajó en los escenarios de Los Ángeles con obras como Taste, donde un hombre aceptaba ser devorado por otro, o el musical de Re-Animator. «Me he dado cuenta de que las cosas más horribles ocurren en el mundo real», confesaba este admirador de Lovecraft y Poe cuya obra elogiaba Quentin Tarantino, como dejó claro con sus aplausos en el Festival de Sitges de 1996, donde se presentó Space Truckers.

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