Inglaterra se lleva la medalla de bronce contra Francia tras un enorme festival de goles (4-6)

Igor Barcia COLPISA

MUNDIAL 2026

Jude Bellingham con la medalla del tercer puesto del Mundial.
Jude Bellingham con la medalla del tercer puesto del Mundial. AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

Los de Tuchel logran su mejor clasificación desde 1966 a costa de un equipo francés bochornoso en la primera parte y que tiró de orgullo para que Mbappé sume diez goles y supere en dos a Messi

19 jul 2026 . Actualizado a las 08:25 h.

Los aficionados imparciales dirán que fue un partido muy divertido entre dos grandes de Europa y los puristas que fue un duelo impropio de un Mundial. Es lo que tienen los duelos por el tercer y cuarto puesto, el partido de las selecciones perdedoras y que nadie desea jugar, donde la tensión competitiva baja muchos puntos y gana el que más en serio se toma el compromiso. Pero el 4-6 con el que Inglaterra se lleva la medalla de bronce del Mundial hacía mucho que no se veía y explica cómo abordaron las dos selecciones el encuentro. Francia e Inglaterra pasaron de la depresión al divertimento y ofrecieron un resultado de otra época.

Anoche, durante la primera parte Inglaterra hizo que Francia bordeara seriamente el ridículo con cuatro goles y varias ocasiones. Pero en la segunda mitad les bleus tiraron de orgullo para ir al abordaje, permitir que Kylian Mbappé vea hoy la final con dos goles de ventaja sobre Messi en la pelea de máximos artilleros del torneo y dar pese a la derrota una digna despedida a un Didier Deschamps que cerró 14 años de éxitos y algunos disgustos al frente de Francia.

Tras la primera parte se podría haber hecho un llamamiento por la megafonía del estadio. Se busca a la selección francesa, que llegó a semifinales como la gran favorita a ganar el Mundial y desapareció con el gol de Mikel Oyarzabal que abrió las puertas de la final para España y las del infierno para los galos. Desde ese momento, les bleus entraron en una depresión que anoche se prolongó durante una primera parte desonrosa para su historia y para la despedida de un entrenador como Didier Deschamps, que merecía mucho más que semejante bochorno. Después de una trayectoria donde aparece la Copa del Mundo del 2018, el subcampeonato del 2022, la Nations League de 2021 y el subcampeonato de la Eurocopa 2016, sus jugadores no evidenciaron el orgullo de pelear por brindarle una victoria.

Vacaciones y reacción

Por contra, optaron por ir a Miami de vacaciones y poner la alfombra roja hacia el tercer puesto a una Inglaterra que también tuvo su que superar el golpe anímico que supuso verse remontada por Argentina en la recta final de su semifinal, pero que al menos tuvo la profesionalidad de tomarse el encuentro en serio.

Kylian Mbappé marcando el 1-4.
Kylian Mbappé marcando el 1-4. Marco Bello | REUTERS

No tiene que ser fácil afrontar un encuentro de este tipo cuando te has quedado a un paso de la gran final, pero anoche había todavía cosas interesantes en juego. Además de esa despedida de Deschamps o la reivindicación de Tuchel tras los palos que le cayeron tras caer en semifinales, Kylian Mbappé estaba en plena pugna por ser el máximo goleador del Mundial. De ahí que la cara del futbolista del Real Madrid fuera cambiando del «bueno no pasa nada» del primer gol de Rice en el minuto 3 hasta ese «no me lo puedo creer» tras el doblete de Saka para poner el 0-4 en el marcador.

Lo cierto es que Inglaterra hizo lo que quiso en los primeros 45 minutos de encuentro y no se sabe si Deschamps apostó por tocar la fibra de sus jugadores o les amenazó con regresar a nado desde Estados Undos. Pero lo cierto es que encontró la reacción de los suyos. Francia tiró de orgullo, los cuatro cambios del seleccionador tuvieron su efecto inmediato y del 0-4 se pasó a un amenazador 3-4 porque la defensa de Inglaterra temblaba a cada soplido de Mbappé y Olise. Solo un tardío penalti permitió respirar a Inglaterra e impidió una remontada bleu que parecía muy cercana. Saka aceptó el generoso regalo de Bellingham para hacer un hat trick, Inglaterra logró su mejor clasificación desde 1966, Olise superó las seis asistencias de Pelé en 1970 y Mbappé espera a Messi con sus 10 goles tras termimar el correcalles del tercer y cuarto puesto.