La Bota de Oro, escaso consuelo para Mbappé, Kane y Bellingham en el Francia-Inglaterra por el bronce del Mundial

José Manuel Andrés COLPISA

MUNDIAL 2026

Kylian Mbappé, Harry Kane y Jude Bellingham.
Kylian Mbappé, Harry Kane y Jude Bellingham. EFE | REUTERS | EUROPAPRESS

Las derrotadas en semifinales se disputan el tercer puesto en Miami, con la condición de máximo goleador en juego, con despedida para Deschamps y juicio a Tuchel

17 jul 2026 . Actualizado a las 19:34 h.

El partido por el tercer puesto del Mundial (23.00 horas, La 1 y Dazn), de largo el encuentro más triste del campeonato, tiene en este torneo de Estados Unidos, México y Canadá un matiz todavía más nostálgico. Francia e Inglaterra, dos de las favoritas para levantar un trofeo que ya no irá a parar a sus vitrinas, pugnan por un escaso consuelo en pleno duelo después de sus duras derrotas frente a España y Argentina.

Los galos se vieron sorprendidos cuando todas las quinielas y un poderío ofensivo sin par los situaban en el trono de los candidatos al título. El centro del campo de La Roja pasó por encima de una famélica sala de máquinas de Les Bleus, incapaces de conectar con los Mbappé, Dembélé, Olise y compañía, y la posesión de balón española convirtió a los goleadores más temidos del Mundial en una caricatura.

Por su parte, la Inglaterra de Thomas Tuchel, cuya continuidad en el cargo se encuentra en entredicho después de convertirse en el foco de las iras de la prensa y la afición que sigue a los Three Lions, cayó de la peor manera. Con ventaja mínima en el marcador después del tanto inicial del azulgrana Anthony Gordon, los «pross» acabaron sucumbiendo en un tramo final de partido esperpéntico, en el que su entrenador acumuló defensas sobre el campo incapaz de evitar que las constantes llegadas de la Albiceleste a sus dominios terminasen por romper el cántaro inglés con los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.

Así, Francia e Inglaterra llegan a la soleada y siempre animada Miami para firmar la última página de sus recorridos por este Mundial, con el aliciente insuficiente del tercer puesto y un premio de consolación individual para las estrellas. Mbappé, con ocho goles, y Harry Kane y Jude Bellingham, con seis, se plantan en el Hard Rock Stadium con la opción de pelear por la Bota de Oro, el galardón al máximo realizador del torneo, que se disputan con el finalista Leo Messi, en cabeza con ocho dianas, como el francés. Incluso Dembélé, con cinco tantos en su haber, como el español Mikel Oyarzabal, podría estar en la pomada en caso de una actuación descollante.

Mbappé aspira además a superar a Messi en la particular batalla por ser el máximo goleador mundialista de todos los tiempos, pues sus 20 dianas entre Rusia 2018, Catar 2022 y este Mundial le sitúan a solo una de las 21 del rosarino, que en cualquier caso todavía puede agrandar su leyenda en el partido más grande posible, con una despedida por todo lo alto, a la altura del mito.

Variaciones

Más allá de los grandes goleadores que todavía optan a engrosar sus registros personales, el partido servirá para ver en acción a algunos de los futbolistas menos habituales en ambas selecciones durante el campeonato. Así, Didier Deschamps utilizará su último compromiso con Les Bleus, a los que condujo al título mundial de 2018 y de los que se despide después de cuatro Mundiales y tres Eurocopas, para dar la oportunidad a habituales suplentes como Malo Gusto, Konaté, Theo Hernández, Zaire-Emery o Cherki.

Menos variación se presume entre las filas de Inglaterra, que se encuentra en el ojo del huracán, especialmente Tuchel, después de la debacle contra Argentina. El paupérrimo 12% de posesión de balón desde el gol de Gordon, al inicio de la segunda parte, desnuda el horroroso planteamiento del técnico alemán, que para aferrarse a su contrato hasta 2028, bajo la alargada sombra de Guardiola, ahora sin equipo, necesita evitar otro tropiezo sonoro y capear con tiempo de por medio la furibunda crítica de un país necesitado del triunfo que se le niega desde hace medio siglo.