Inglaterra-Argentina: un clásico mundial inédito para Leo Messi

MUNDIAL 2026

Leo Messi, en el centro de la imagen, celebra el pase a semifinales de Argentina.
Leo Messi, en el centro de la imagen, celebra el pase a semifinales de Argentina. Amanda Perobelli | REUTERS

La estrella de la selección argentina todavía no sabe lo que es medirse a los Three Lions, combinado con el que existe una dura rivalidad histórica

13 jul 2026 . Actualizado a las 10:04 h.

Hablar de la selección de Argentina es hacerlo de instituciones como Lionel Messi o Diego Armando Maradona. El segundo de ellos pasó a la historia como un genio futbolístico gracias a goles como el anotado a Inglaterra en 1986. La rivalidad entre ambos combinados había empezado años antes, con el trasfondo de la guerra de las Malvinas. Desde entonces, los cara a cara entre la Albiceleste y los Three Lions se han convertido en un clásico mundial. Y, pese a todo, no es un cruce frecuente.

Prueba de ello es que será un duelo inédito para Messi, que debutó con Argentina hace ya dos décadas. «Siempre es especial jugar contra selecciones grandes, y nunca lo he hecho contra Inglaterra. Será especial, es una semifinal», subrayó tras apear a Suiza.

Faltaba un año para el nacimiento de Messi cuando Argentina le ganó a Inglaterra por primera vez en un Mundial. El Estadio Azteca sirvió como escenario para uno de los partidos con más historia. El protagonista fue Maradona. Primero llegó la mano de Dios y, después, el gol del siglo. «Probablemente fue el mejor fraude que hayas visto, y se salió con la suya», dijo Terry Butcher, uno de los defensas de aquella Inglaterra, sobre el primer tanto recibido.

De aquello hace ya 40 años, pero jamás se ha vuelto a ver un gol como el segundo que anotó Diego Armando en el Azteca. Arrancó —parafraseando a Víctor Hugo Morales— por la derecha el genio del fútbol mundial, un «barrilete cósmico» que dejó por el camino a cuatro jugadores ingleses y al guardameta Shilton.

Veinticuatro años antes de ese histórico encuentro de cuartos, Inglaterra y Argentina se habían enfrentado oficialmente por primera vez. Fue en la fase de grupos de la Copa del Mundo de 1962. Ron Flowers, Bobby Charlton y Jimmy Graves dieron la victoria a los británicos (3-1).

De Rattín a Beckham

Pero fue en el Mundial del 66 cuando la rivalidad entre ambos combinados comenzó a endurecerse. El capitán de la Albiceleste, Antonio Rattín, se quejó repetidamente al colegiado Rudolf Kreitlein, que tomó la decisión de expulsarle cuando, en el fútbol internacional, todavía no existían las tarjetas amarillas y rojas. En un Wembley a reventar, se negó a retirarse del campo durante varios minutos y hasta reclamó un intérprete para entenderse con el árbitro alemán. Abandonó el terreno de juego estrujando un banderín de córner con los colores de la bandera británica, lo que propició una marea de insultos de la afición del equipo local que, a la postre, ganaría tanto el encuentro (1-0) como esa Copa del Mundo.

En el 98 llegó un nuevo duelo. Esta vez en octavos de final y en Saint-Étienne. Un jovencísimo Michael Owen dio un recital antes de que su compañero David Beckham fuese expulsado tras una patada a Simeone. Inglaterra se quedó con diez y cayó en la tanda de penaltis.

«Esa expulsión y todo lo que vino los siguientes años supuso la etapa más difícil de mi carrera», reconoció tiempo después el exjugador londinense, que se tomó la revancha en el Mundial de Corea y Japón 2002. El entonces futbolista del Manchester United marcó el gol de la victoria (0-1), dejando a Argentina fuera del campeoanto en primera ronda.

Nunca más se han enfrentado la Albiceleste e Inglaterra en un torneo de este calibre. Un amistoso de hace once años, que terminó ganando el combinado europeo, es el último precedente. Este miércoles (21.00 horas, Dazn), en Atlanta, tendrá lugar una nueva batalla. En juego, nada menos que un billete a la final del Mundial.