Trump: «Pedí a Infantino que revisara la roja de Balogun y soy bueno en eso»

Miguel Zarza / C. Domínguez COLPISA

MUNDIAL 2026

Folarin Balogun celebrando su gol durante el partido contra Bosnia-Herzegovina
Folarin Balogun celebrando su gol durante el partido contra Bosnia-Herzegovina Phil Noble | REUTERS

El presidente de Estados Unidos presume de haber intervenido para que el ariete pudiera jugar contra Bélgica, mientras arrecian las críticas contra la FIFA

07 jul 2026 . Actualizado a las 16:38 h.

A estas alturas, con la mitad de los octavos de final ya decididos, el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá ha vivido algunas de sus historias más destacadas. Desde la hazaña de Cabo Verde o las decepciones de las históricas Alemania y Brasil a las polémicas de la roja perdonada a Messi o el gol anulado a Croacia contra Portugal. Solo faltaba una gran controversia extradeportiva y llegó este domingo cuando la FIFA anunció, de forma sorprendente, que dejaba sin sanción la tarjeta roja que vio el delantero estadounidense Folarin Balogun por pisar a un rival en el partido contra Bosnia. La medida llegó, según el New York Times después de una petición directa de Donald Trump a su amigo Gianni Infantino, algo que el presidente de Estados Unidos ha reconocido luego abiertamente.

«Una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto. No se puede hacer eso. Así que sí, llamé al presidente y solicité una revisión por parte de la FIFA», aseguró el mandatario en un acto en el Despacho Oval de la Casa Blanca. «Pedí una revisión porque no pensé que fuera falta, y ya sabes, repito, soy bueno en estas cosas. No pensé que fuera falta, pensé que eran dos grandes atletas que chocaron y se enredaron. Eliminarnos a Balogun es como dejar sin jugar a Kane, a Ronaldo o a Messi», aseguró Trump. El propio Infantino ha reconocido la llamada, pero ha negado que aceptara injerencias. «Discuto muchos días con Trump. Los órganos de la FIFA son independientes». Joseph Blatter, expresidente del organismo, también clamó contra la decisión de amnistiar al delantero. «Las rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas. ¿Quo vadis, FIFA?»

La más afectada ha sido la selección de Bélgica, con la que Estados Unidos tenía previsto jugarse el pase a los cuartos de final la pasada madrugada. En un comunicado oficial, la Federación belga se mostró asombrada por esta decisión y ha anunciado que «estudia qué medidas tomar para salvaguardar los derechos de todos los equipos del Mundial y proteger los principios fundamentales del juego limpio».

La FIFA fundamenta su decisión en el artículo 27 del Código Disciplinario. Esta disposición establece que el Comité Disciplinario de la FIFA puede decidir suspender la ejecución de una sanción disciplinaria impuesta previamente. «Sin embargo, el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA establece claramente que una tarjeta roja conlleva automáticamente la suspensión para el siguiente partido, como ha ocurrido con todas las tarjetas rojas emitidas anteriormente durante esta Copa Mundial de la FIFA», explica la federación belga. «Tiene que ser una broma, no sabía que el 5 de julio era el día de los Santos Inocentes», señaló el seleccionador Rudi García. 

La de Bélgica no ha sido la única protesta oficial más allá de las críticas que se han extendido por todo el mundo. También la Federación alemana ha querido pronunciarse, pidiendo al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que aclare si recibió una llamada de Trump intercediendo para que Balogun pudiera jugar. «La impresión de que ha habido una influencia política activa en el deporte debe disiparse de forma rápida y definitiva. La integridad de la competición y la credibilidad de la FIFA están en juego», agrega.

La UEFA también ha sido contundente en otro comunicado. «Es absolutamente injustificable. Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un organismo competente para su aplicación. Es un principio consagrado en el reglamento, que no puede estar sujeto a excepciones, y mucho menos en medio de un torneo donde otros jugadores se han encontrado en la misma situación y han cumplido su suspensión. «La integridad de la competición está en juego. Se traspasó un límite inaceptable», argumenta.

El que defendió la intervención de Trump para anular la sanción ha sido el seleccionador estadounidense, Mauricio Pochettino. «Nunca era roja, ser más justo que esto es imposible. Yo tengo que defender mi lado, y el 99,9 % de los que han visto la jugada saben que no era expulsión», señaló antes del encuentro.