Bubista, el alma del milagro de Cabo Verde en el Mundial: «El fútbol también es de los pobres»
MUNDIAL 2026
Con una pelota hecha con calcetines desarrolló su talento futbolístico un hombre al que el excéltico Paco Herrera fichó para el Badajoz, que mantuvo al país más pequeño en la historia del torneo invicto en la primera fase y llevó al límite a la Argentina de Messi
04 jul 2026 . Actualizado a las 19:23 h.«Somos el ejemplo de que los países pequeños también pueden lograr cosas importantes», declaró Pedro Leitão Brito, Bubista (Isla de Boa Vista, 1970), antes de viajar a Estados Unidos, México y Canadá 2026. Feliz, pero no saciado con el milagro de convertir a Cabo Verde en el país más pequeño en participar en un Mundial, el nombrado mejor entrenador africano en el pasado curso puso a cuestas de su plantilla la responsabilidad de representar a todos los olvidados por la clase noble del fútbol y la sociedad. «Alma, humildad y valentía», solicitó un hombre que desarrolló toda su carrera en los banquillos en una patria marcada por la emigración, con unos 500.000 vecinos repartidos en diez islas, y que se marcha de la mayor competición invicto en en los 90 minutos de sus cuatro partidos y tras hacer sufrir a tres campeonas del mundo.
«El fútbol es de todos y para todos, no solo de los países que tienen más condiciones financieras. También es de los pobres y estamos muy satisfechos por lo que hemos hecho», proclamó tras llevar al límite a la Argentina de Lionel Messi, que solo pudo establecer el 3-2 definitivo cerca de terminar la prórroga.
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Vozinha, Kevin Pina o Sidny Lopes se ganaron el cariño y el respeto de todo el planeta abanderados por Bubista. Primero neutralizaron a España en un elegante ejercicio defensivo, con una única falta realizada; luego soportaron el intercambio de golpes en un 2-2 contra la Uruguay de Marcelo Bielsa, uno de sus referentes junto a Vicente del Bosque; y sellaron el pase a dieciseisavos pese a desperdiciar las mejores ocasiones del 0-0 ante Arabia Saudí.
La derrota ante una angustiada Argentina solo amplía la leyenda de la selección caboverdiana y un estratega que vio el Mundial de España 82 colándose en casa del único vecino de la Isla de Boa Vista con televisión. «Un señor, inmigrante, había traído del extranjero un televisor sin color. La noticia se extendió rápidamente por toda la isla, llenando de ilusión a nuestro pueblo. El problema era que cobraba entrada para que la gente entrara a su casa a ver los partidos del Mundial. Yo tenía 12 años y ningún dinero. De vez en cuando, conseguíamos colarnos, pero pronto nos echaban», explicó en Coaches' Voice.
Bubista vivió una infancia muy humilde en la isla del archipiélago del noroeste de África a la que hace referencia su sobrenombre. Durante muchas horas en la calle pateando una pelota hecha con calcetines desarrolló una destreza que lo llevó a destacar como pivote y defensa central.
Paco Herrera, el entrenador que condujo al Celta al ascenso a Primera en el 2012, llegó a ficharlo para el Badajoz en diciembre de 1995. Tras un período de prueba, disputó dos partidos en Segunda División. «No es Maradona, que eso esté claro. Es una incógnita, pero no había opción para otra cosa», confesaba entonces el director deportivo del club pacense al diario El Correo.
Su aventura en España fue efímera. Pasó por el Aviaçao angoleño y el Estoril portugués antes de retirarse de vuelta a Cabo Verde y comenzar su carrera como técnico. Fue asistente en la selección en dos etapas entre el 2007 y el 2017, y en el 2020 se hizo cargo del equipo para igualar su techo en la Copa África, los cuartos de final, y alcanzar una hazaña que ya es historia de los mundiales y del fútbol más humilde.