Álex Baena y Fede Valverde se reencuentran en un duelo de alto voltaje entre Uruguay y España

Javier Asprón COLPISA

MUNDIAL 2026

Álex Baena y Fede Valverde, jugadores de la selección española y uruguaya, respectivamente
Álex Baena y Fede Valverde, jugadores de la selección española y uruguaya, respectivamente REUTERS

El madridista y el rojiblanco, picados desde el 2023, serán uno de los focos de atención del último partido de ambas selecciones en el grupo H

25 jun 2026 . Actualizado a las 21:40 h.

Todo empezó el 9 de abril del 2023, en un tenso duelo entre el Real Madrid y el Villarreal en el Santiago Bernabéu que no terminó sobre el césped, sino en el párking del estadio. Hasta allí fue Fede Valverde a buscar a Álex Baena. Había cuentas pendientes entre ambos desde que sus dos equipos se cruzarán en la Copa del Rey unos meses antes y, tras repetirse el pique en el duelo liguero, el uruguayo estalló y le dio un puñetazo al español junto a la puerta del autobús del club amarillo. La verdad de lo que provocó aquella reacción solo la conocen los jugadores. Las consecuencias son conocidas por todos. No ha vuelto a haber paz entre los dos jugadores, que la madrugada de este sábado volverán a verse las caras en un partido oficial en el estadio de Guadalajara, en el cierre del grupo H.

«Personalmente marcó un antes y un después en mi carrera. Fue un momento en el que casi dejo el fútbol por todo lo que me pasó», reconocía esta misma semana Baena en la Cadena Cope sobre dicho episodio. El almeriense siempre ha negado haber pronunciado la frase que supuestamente habría provocado el altercado: «Llora ahora que tu hijo no va a nacer», en referencia a las complicaciones surgidas en el segundo embarazo de la pareja de Valverde. Le costó lidiar con la repercusión del incidente, pero sobre todo con las amenazas de muerte que empezaron a sufrir tanto él como miembros de su familia.

La Justicia decidió archivar la denuncia de Baena por incongruencias en la declaración del entonces jugador del Villarreal. Y tampoco hubo sanción deportiva contra Valverde, para quien el juez instructor de la RFEF pedía cinco partidos de suspensión. Pero la hostilidad entre ambos jamás desapareció.

Su enemistad fue palpable en la pasada Supercopa, en la que ambos llegaron a juntar sus cabezas en otro conato de agresión después de que Baena, ya en el Atlético, agarrase de la camiseta a Valverde en un lance. Y llegó a otro punto álgido el pasado mes de marzo, cuando el uruguayo realizó una durísima entrada por detrás al español, recién incorporado al partido, que le costó la tarjeta roja. «A lo mejor tiene cierta fijación conmigo», dijo Baena en la misma entrevista a la Cope. «A mí no me tensa jugar contra Valverde, por lo visto le tensa más a él».

Altísima tensión

Ahora, aunque en un escenario diferente, Baena y Valverde vuelven a verse las caras. Y en un partido de altísima tensión, especialmente para Uruguay. Los empates ante Arabia Saudí y Cabo Verde dejan a los charrúas en una situación muy comprometida. Es bastante probable que el empate no les sirva para alcanzar las eliminatorias, y en ese contexto se demanda más de un Valverde que, sin haber jugado mal en los dos primeros encuentros, no ha sido diferencial.

El ocho de la selección celeste llegó a la concentración de Uruguay aún con el runrún de otra pelea, la que tuvo con Tchouaméni en el vestuario del Real Madrid, que le costó una visita al hospital. Aquello fue el epílogo de un año muy complicado para él, sin títulos, pero en el que brilló como nunca antes con el triplete anotado ante el Manchester City en los octavos de final de la Champions.

Baena, por su parte, apunta de nuevo a la titularidad tras su buen desempeño por la banda izquierda en la goleada de la selección española ante Arabia Saudí. El de Roquetas tampoco ha firmado su mejor temporada en su primer curso a las órdenes de Simeone, pero sigue gozando de la confianza de Luis de la Fuente, el hombre que le hizo debutar en 2023. Desde entonces ya ha ganado Eurocopa y Juegos Olímpicos con la camiseta de España. A falta del lesionado Fermín, podría convertirse en un hombre único para el fútbol español en caso de alcanzar un triplete histórico.