Toyota RAV4 híbrido enchufable: más autonomía eléctrica

LA VOZ MOTOR

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Este SUV japonés lleva más de tres décadas siendo una de las referencias de su segmento. Las nuevas versiones Plug-in Hybrid alcanzan los 309 caballos y hasta 137 kilómetros de autonomía eléctrica. Rueda suave y aplomado, con mucha capacidad de aceleración, y está disponible a partir de 46.500 euros, sin contar con las ayudas del plan Auto+.

20 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Toyota RAV4 nació en 1994 como un todoterreno urbano compacto y ha ido evolucionando hasta convertirse en un SUV de 4,60 metros que mantiene algunas capacidades off-road: la altura de la carrocería al suelo es de 18,7 centímetros, incluye modos trail y nieve, y cuenta con un programa de descenso de pendientes. Suficiente para meternos por caminos de tierra (no excesivamente complicados) sin temor a dañar los bajos del vehículo. Sin embargo, las principales novedades de esta sexta generación tienen que ver con la capacidad de sus versiones híbridas enchufables. Cuentan con una nueva batería de ion-litio de 22,7 kWh, tanto en tracción delantera (272 caballos) como en total inteligente (309). Con hasta 137 kilómetros de de autonomía eléctrica, carga a 11 kW en corriente alterna y a 50 kW en continua, permitiendo en este último caso pasar del 0 a 80 % en treinta minutos. Tenemos así un coche con el que durante la semana podemos circular sin emisiones por la ciudad y alrededores, y el finde sacarlo para aventuras mayores.

Exteriormente, el RAV4 adopta el diseño Hammerhead (cabeza de martillo), que integra sensores, elementos aerodinámicos y nuevas ópticas led para ofrecer una imagen más robusta, moderna y tecnológica. Hay nuevas llantas, opciones de carrocería bitono y la posibilidad de techo solar o panorámico. Además se han introducido mejoras específicas para reducir ruidos y vibraciones gracias a nuevos materiales de insonorización en suelo, puertas, techo, salpicadero y retrovisores exteriores. La capacidad de remolque alcanza los 2.000 kilos en las versiones con tracción total AWD-i.

El interior también ha sido renovado para mejorar la experiencia de conducción, con un cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas situado más bajo que mejora la visibilidad frontal. La consola central incorpora cargadores inalámbricos, puertos USB-C y un compartimento de apertura reversible. La pantalla multimedia, de 12,9 pulgadas, está potenciada por Qualcomm Snapdragon y ofrece un funcionamiento más ágil.

El interior es espacioso y cómodo para cuatro ocupantes (hay túnel de transmisión en el suelo de la plaza central trasera) y tiene un aspecto atractivo, aunque quizá abusa un poco de los plásticos y la tapicería vegana. El respaldo posterior se puede poner en dos posiciones y el maletero ofrece 446 litros (514 en las versiones híbridas no enchufables).

Aunque el peso del coche es de casi 1.900 kilos, la potencia disponible hace muy rápido a este RAV4, que acelera de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos en las versiones 4x2 y unos fulgurantes 5,8 segundos en las de tracción integral. El motor de gasolina es un 2.5 de 143 CV y cuatro cilindros: esto garantiza la suavidad incluso cuando pisamos a fondo y un buen confort acústico de marcha. Apoya bien en las curvas, sin balanceos, y los sistemas de control de crucero adaptativo y mantenimiento de carril funcionan a la perfección.

El Toyota RAV4 Plug-in Hybrid parte de un precio de 46.500 euros con tracción delantera y desde 48.500 con la total 4x4. Además, con la puesta en marcha del Programa Auto+ estas versiones pueden beneficiarse de incentivos de hasta 1.800 euros. La diferencia de precio respecto al híbrido no enchufable es de solo 3.000 euros (parte de 43.500), y aunque este último tiene un bajo consumo (4,9 L/100 km) y buena aceleración (8 segundos), solo puede circular en modo cien por cien eléctrico en pequeños tramos y a velocidad reducida.