Cupra Terramar 1.5 eHybrid, lo mejor de dos mundos

Por Javier Armesto

MOTOR ON

-

Con más de 100 kilómetros de autonomía eléctrica y un motor de gasolina que evita tener que estar pendientes del cargador, el Cupra Terramar 1.5 eHybrid enamora por su comportamiento y diseño exterior e interior.

21 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Los primeros híbridos enchufables (PHEV) ofrecían una autonomía eléctrica que a duras penas llegaba a los 50 kilómetros, y, aunque permitían una conducción sin emisiones mucho mayor que la de los híbridos estándar, la alegría duraba poco. Todo ha cambiado con la incorporación de baterías de mayor capacidad, como las que está montando el grupo Volkswagen en sus diferentes marcas. La del Cupra Terramar tiene 19,7 kWh y le permite circular en modo cien por cien eléctrico 122 kilómetros, según el dato oficial WLTP, que en la práctica supone alrededor de un centenar de kilómetros reales. Suficiente para moverse varios días por la ciudad y alrededores sin arrojar un solo gramo de CO2 a la atmósfera. Y cuando queremos hacer un trayecto más largo, el motor de combustión garantiza poder recorrer centenares de kilómetros, repostar en unos minutos y continuar el viaje.

El Terramar mide 4,51 metros de largo y tiene un aspecto de SUV musculoso y con un punto deportivo, fiel al ADN de Cupra. Las nervaduras en el capó —que vemos desde el puesto de conducción—, los pliegues laterales en la carrocería y los pilotos traseros unidos por una tira led que integra el logo de la marca le dan personalidad.

El interior también es muy dinámico, con unos excelentes asientos delanteros tipo baquet, muy cómodos y que sujetan bien el cuerpo, y un salpicadero dominado por una pantalla multifunción táctil de 12,9 pulgadas, ligeramente orientada hacia el piloto. Los materiales utilizados combinan diversos colores (con detalles en el cobre corporativo) y texturas; la visibilidad por la luneta trasera es correcta y nuestra unidad de prueba montaba un techo panorámico de cristal practicable, con cortinilla eléctrica incluida.

El espacio en las plazas traseras es adecuado para dos adultos, pues la central es más pequeña y además está limitada por el túnel de la transmisión. Pero se ha conseguido un buen compromiso entre el habitáculo y el maletero, que ofrece 400 litros hasta la línea de las ventanillas y 490 hasta el techo. La apertura del portón es eléctrica.

Cupra ofrece el Terramar PHEV con dos motorizaciones. Ambas cuentan con la misma parte eléctrica (batería y motor eléctrico de 116 CV situado en el eje delantero) y lo que cambia es el motor de combustión. Nosotros probamos la versión 1.5 de 150 CV, que en combinación con el eléctrico arroja una potencia total de 204 caballos. En el Terramar VZ 1.5 el motor térmico alcanza los 177 CV (272 caballos en total), pero el bloque es el mismo, un cuatro cilindros de 1.498 cc con turbo, por lo que la diferencia se consigue mediante una reprogramación de la centralita. En prestaciones esto se traduce en 1 segundo menos en el 0 a 100 km/h (8,3 y 7,3 segundos, respectivamente), mientras que los datos de consumo y emisiones son prácticamente idénticos.

El peso roza los 1.900 kilos y ello se nota en las curvas, con cierta inercia que en absoluto compromete la estabilidad; de hecho, el coche apoya muy bien en el asfalto y permite una conducción ágil, a lo que contribuye una suspensión firme. Disponemos de tres modos de conducción (uno de ellos personalizable) y un botón específico en el volante para activar el más deportivo. Sin embargo, al hundir el pie en el acelerador le falta un poco de salida y, aunque se revoluciona mucho y emite un sonido un poco racing, parece que tarda en coger velocidad. Todo cambia cuando utilizamos las levas en el volante, que permiten subir y bajar de forma manual entre las seis marchas de la caja automática DSG: lo hace de forma rápida y casi imperceptible, sin saltos entre una relación y otra. En autopista y autovía, el control de crucero adaptativo con mantenimiento de carril funciona de forma eficaz y podemos quitar unos segundos las manos del volante sin peligro.

El puerto de carga está situado en la aleta delantera izquierda y la potencia máxima en corriente continua alcanza los 50 kW, lo que permite recuperar toda la autonomía eléctrica en 25 minutos. En un wallbox a 7 u 11 kW tardaremos entre 2,5 y 3,5 horas. Y a navegar sin ruido ni emisiones.