El SUV eléctrico más tecnológico y silencioso

MOTOR

MERCEDES-BENZ

El Mercedes EQA dispone de un sistema que calcula la ruta más rápida para llegar al destino y tiene en cuenta tanto las paradas para recargar como otros factores, incluyendo la topografía y las condiciones meteorológicas.

24 sep 2021 . Actualizado a las 19:58 h.

Mercedes es uno de los fabricantes que más avanzados tiene sus planes de electrificación y este año ha hecho una apuesta por llevar la nueva movilidad a todo el mundo con el lanzamiento del EQA. Este SUV compacto (4,46 metros de longitud) viene a ser el equivalente con baterías de ión-litio al GLA y sobresale por su confort de rodadura y los numerosos asistentes inteligentes que ayudan al conductor en cualquier situación.

Exteriormente el EQA destaca por sus formas suaves y redondeadas que le permiten obtener un coeficiente aerodinámico de 0,28. Una cifra muy buena para un vehículo de estas características (mide 162 centímetros de alto) y que se va a traducir en un comportamiento muy silencioso y un consumo reducido, como veremos más adelante.

La parrilla cerrada Black Panel -los eléctricos no necesitan la clásica calandra de aireación, ya que se refrigeran por líquido, lo que asegura que la temperatura de servicio de la batería permanezca siempre dentro del margen ideal- es una de las señas de identidad del EQA. La carrocería con forma de gota de agua y los pilotos traseros unidos por una tira led completan un diseño donde sobresalen también las llantas de aleación, de hasta 20 pulgadas y en acabado bicolor o tricolor.

En el interior encontramos un salpicadero idéntico al del GLA, con dos pantallas de 7,25 o 10,25 pulgadas para el cuadro de instrumentos y el sistema multimedia, colocadas sobre el mismo soporte una a continuación de la otra. Las toberas de aireación de estilo aeronáutico y el touchpad táctil con apoyo para la muñeca en la consola central definen un ambiente refinado y, como es habitual en la marca, con un ajuste perfecto de todas las piezas.

La posición al volante es alta y erguida, lo que facilita subir y bajar del vehículo y mejora la visión en todas las direcciones. El respaldo trasero está dividido de serie en tres módulos en proporción 40-20-40, abatibles individualmente. El maletero tiene 340 litros, unas formas muy regulares y una amplia boca de carga, y está perfectamente rematado.

La avalancha tecnológica que presenta el EQA lo distingue de otros modelos de su segmento, empezando por el comentado coeficiente cx. El diseño aerodinámico de los faldones frontal y trasero, los bajos del vehículo lisos, casi completamente cerrados, y spoilers armonizados con estos componentes van a jugar un papel importante en su eficiencia y agrado de conducción.

Una bomba de calor incorporada de serie forma parte del sistema de gestión térmica y permite usar el calor residual de la propulsión eléctrica para obtener mayor autonomía. Es posible preclimatizar el habitáculo antes de arrancar el motor, directamente mediante el sistema de infoentretenimiento MBUX o través del smartphone mediante la aplicación Mercedes me.

En días de baja temperatura, la calefacción de la batería calienta el acumulador de energía para que alcance el margen ideal de prestaciones y eficiencia, especialmente durante la carga. Según Mercedes, utilizando una toma de corriente alterna de 11 kW (lo máximo que admite el cargador de serie) se necesitan 5 horas y 45 para pasar del 10 % al 100 %. Si utilizamos una toma de corriente continua de 100 kW, alcanzaremos el 80 % en poca más de media hora.

Uno de los elementos que facilitan los desplazamientos diarios es el equipo de navegación con Electric Intelligence. Este sistema calcula la ruta más rápida para llegar al destino y tiene en cuenta tanto las paradas necesarias para recargar -basadas en simulaciones permanentes de la autonomía- como otros factores, incluyendo la topografía y las condiciones meteorológicas. El sistema puede reaccionar de forma dinámica a cambios del estado del tráfico o del estilo personal de conducción.

El equipamiento de serie incluye detector activo de cambio de carril y asistente de frenado activo. Este último se encarga en muchas situaciones de iniciar un frenado autónomo para evitar una colisión o, al menos, para mitigar su gravedad. El sistema puede reaccionar asimismo y frenar ante vehículos detenidos y peatones que cruzan la calzada al circular a la velocidad habitual en el tráfico urbano. El paquete de asistencia a la conducción añade otras funciones, como la de corredor de emergencia, la  advertencia al salir del vehículo si se acercan ciclistas u otros vehículos, y un aviso preventivo si se reconocen personas en el entorno de un paso de peatones.

En el campo de la seguridad pasiva, los ingenieros han adaptado la carrocería del EQA para afrontar las exigencias específicas de un vehículo eléctrico. La batería de alto voltaje está situada en un bastidor formado por perfiles extruidos; y en la parte delantera se ha colocado un escudo de protección que evita que penetren cuerpos extraños en el acumulador de energía.

El sistema de infoentretenimiento MBUX (Mercedes-Benz User Experience) puede configurarse individualmente. Las pantallas y gráficas brillantes y la visualización personalizable pueden completarse con un Head-up-Display opcional en color, el sistema de navegación con realidad aumentada, el software con funciones de aprendizaje y un sistema de control por voz que se activa con el comando clave «Hey Mercedes».

En el visualizador de medios puede accederse a los menús con las opciones de carga, el consumo eléctrico y el flujo energético. La indicación a la derecha en el cuadro de instrumentos muestra la potencia en lugar del número de revoluciones. En la parte superior se informa de la potencia solicitada en porcentaje y en la inferior, de la recuperación de energía. El indicador izquierdo informa al conductor sobre si es posible llegar al destino sin paradas intermedias para recargar la batería. Los colores varían en función de la situación de conducción y, por ejemplo, durante una fuerte aceleración el indicador cambia blanco.

Nuestra unidad de prueba, cedida por el concesionario Mercedes Louzao, era el EQA 250, que cuenta con un motor eléctrico con potencia equivalente a 190 caballos y acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos. Aunque esta cifra puede que no impresione, como todos los eléctricos la salida inmediata y la progresividad con que coge velocidad en los primeros 50-100 metros hacen que sea un coche tremendamente ágil y cómodo.

La batería de iones de litio -de doble piso y que se integra como elemento estructural en los bajos del vehículo, lo que hace que los pasajeros de atrás lleven los pies ligeramente elevados- tiene una capacidad de 66,5 kWh y ofrece una autonomía de 426 kilómetros. La gestión del motor es buena y nos vamos a mover en cifras de consumo entre 15 y 20 kWh a los 100 kilómetros, por lo que es bastante factible acercarse o superar la barrera de los 400 kilómetros.

Un aspecto muy notable es la insonorización, superior a la que ofrecen otros modelos de su segmento. Dentro de la estrategia de desarrollo para poder garantizar un alto nivel de confort acústico y de vibraciones se ha dedicado mucho esfuerzo a desacoplar la propulsión eléctrica del tren de rodaje y de la carrocería, entre otros aspectos.

El Mercedes EQA está disponible desde 49.000 euros (sin contar las ayudas del Gobierno a la compra de coches eléctricos) en su versión 250. Por encima se sitúan los EQA 300 y 350, con potencias de 228 y 292 caballos, respectivamente, y que rebajan notablemente las cifras de aceleración: 7,7 y 6 segundos en el 0 a 100 km/h.