Renault Mégane Sport Tourer E-Tech: híbrido enchufable en formato familiar

Su batería le permite hasta 50 kilómetros de autonomía eléctrica. Comparte motor con el Captur E-Tech, pero tiene mejores prestaciones y mayor capacidad de carga.


Hace poco probamos el Renault Captur híbrido enchufable y hoy traemos un coche con la misma mecánica pero un planteamiento diferente. El Mégane Sport Tourer E-Tech es un familiar que combina los motores de gasolina y eléctricos y ofrece hasta 50 kilómetros de conducción sin emisiones. Tiene más maletero y es un poco más rápido que el SUV compacto con el que comparte propulsor, pero sobre todo destaca por un confort de marcha muy elevado. 

Diseño y capacidad

El Renault Mégane Sport Tourer E-Tech mide 4,62 metros de largo, cuarenta más que el Captur, y también es ligeramente más ancho, pero donde más vamos a notar la diferencia (aparte de a la hora de aparcar) es en la altura, porque es doce centímetros más bajo. Y eso se traduce en un comportamiento y prestaciones diferentes. Estéticamente tiene el mismo frontal que la mayoría de los modelos actuales de la marca del rombo, con una línea lateral elegante en la que la superficie acristalada disminuye conforme va acercándose a la parte posterior. El portón trasero, con la luneta muy inclinada y los pilotos prolongándose en una tira casi hasta el centro, remata un diseño típico de coche familiar, pero refinado.

En el interior tenemos un cockpit más elegante que el del Captur, con cuadro de instrumentos digital, head up display y la pantalla táctil multifunción integrada en el centro del salpicadero. Los asientos son cómodos y el tacto del volante de piel, exquisito. La iluminación ambiental, que varía según el modo de conducción seleccionado, contribuye a esta atmósfera. El acceso y arranque es sin llave y para entrar hay que agacharse bastante.

La batería de iones de litio va situada bajo las plazas traseras, que por este motivo no tienen demasiada altura hasta el techo. El maletero tiene 389 litros de capacidad, 130 menos que las versiones con motor de combustión, aunque podemos ampliar el espacio abatiendo los respaldos mediante unos tiradores. Bajo el piso hay un hueco para guardar los cables de carga y encontramos también la batería del motor de arranque, que como ocurre en la mayoría de los híbridos no va ubicada bajo el capó.

Motor y comportamiento

El sistema de propulsión del Mégane Sport Tourer E-Tech es el mismo que el del Captur, un gasolina de 1,6 litros y 91 caballos y dos eléctricos, que combinados dan una potencia conjunta de 160 caballos. El peso en ambos modelos es muy similar, pero al ser más bajo el Mégane consigue mejores cifras de aceleración y velocidad máxima: para el crono en 9,8 segundos (dos décimas más rápido) y alcanza los 183 kilómetros por hora, diez más que el Captur. La caja de cambios sin embrague actúa casi sin que nos demos cuenta y apoyada por la impulsión eléctrica permite unas recuperaciones fulgurantes.

El confort de marcha es alto, porque la suspensión filtra bien las irregularidades y la insonorización es buena. Hay un modo de conducción totalmente eléctrico, con el que podemos recorrer hasta 50 kilómetros y que se puede forzar con un botón específico situado bajo los mandos del climatizador; otro Sport y un tercero denominado My Sense que deja variar la fuerza de la dirección y otros aspectos. En este último una función permite que el motor de gasolina vaya cargando la batería hasta alcanzar entre el 40 y el 50 % de su capacidad y que se mantenga ahí, de forma que el conductor siempre tenga una reserva de 20 o 25 kilómetros de autonomía eléctrica.

Con el cable de carga doméstico que viene de serie se tarda unas tres horas y media en poner la batería al cien por cien, que se reducen a la mitad si empleamos una toma de 6,7 kW, la máxima que admite. Como cualquier híbrido, también recupera energía en las frenadas y por la retención del motor, que se puede regular en dos niveles. El consumo combinado se beneficia también de la buena aerodinámica y cuando circulamos en modo híbrido podemos obtener cifras por debajo de los 5 litros de gasolina a los 100 kilómetros.

Equipamiento

Nuestra unidad de prueba, cedida por Renault Caeiro, era la versión intermedia Zen, que incluye faros full led, cambio automático de luces cortas/largas, alarma de cambio involuntario de carril, control de presión de neumáticos, reconocimiento de señales, sensores de párking delanteros y traseros, sistema multimedia compatible con Android Auto y Apple Car Play, barras en el techo y asiento del copiloto plegable.

Como extras llevaba llantas de 17 pulgadas (500 euros); el pack multimedia (650 euros), que incluye pantalla táctil de 10,3 pulgadas, cámara de visión trasera y head up display, y el pack Easy Parking (600 euros), que suma aparcamiento asistido, detector de tráfico trasero y detector de ángulo muerto. El cable opcional para Wallbox y puntos de recarga públicos cuesta 500 euros.

Precio y conclusión

El Renault Mégane Sport Tourer E-Tech está disponible desde 31.000 euros sin incluir las ayudas del Plan Moves, así que la cifra final puede quedar por debajo de los 30.000 euros. Es un coche familiar, con una generosa capacidad de carga y que rueda muy fino y silencioso; con el podemos hacer la mayoría de los desplazamientos diarios sin contaminar el medio ambiente, pero si queremos hacer un viaje largo no tenemos que depender de los puntos de carga, gracias a su motor y depósito de gasolina. 

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