Renault Zoe, un pionero eléctrico que se renueva

Disponible en dos potencias, 109 y 136 CV, ofrece una autonomía que roza los 400 kilómetros, un interior renovados y unas cualidades dinámicas notables

;
Renault Zoe, más potencia y autonomía La batería eléctrica de la nueva versión permite recorrer más de 380 kilómetros, con un comportamiento muy bueno a nivel de estabilidad y amortiguación.

El Renault Zoe es uno de los pioneros de la movilidad cien por cien eléctrica y ahora se renueva con dos versiones que rozan los 400 kilómetros de autonomía. Con cuatro metros de longitud, es un coche perfecto para el tráfico urbano, pero en carretera demuestra un aplomo y comportamiento propio de modelos superiores. Y cuando pisamos a fondo el acelerador sale como una bala.

El nuevo Zoe luce un exterior casi idéntico al del primer modelo del año 2013. Cambian sobre todo el faldón delantero, que integra los antiniebla y tiene una calandra más deportiva; y el diseño de los faros, con nuevas luces de día led, y de los pilotos traseros. El lateral, con un gran pliegue de la carrocería y los tiradores de las puertas traseras en el marco, se mantiene invariable.

El interior ha dado un gran salto en atractivo y calidad. El salpicadero está presidido por una pantalla estilo tablet similar a la que estrenaron el Clío y el Captur. En esta versión es de 7 pulgadas, pero se puede pedir como opción una de 9,3 pulgadas con formato vertical que permite una vista del navegador más amplia. El cuadro de instrumentos es totalmente digital y ofrece una excelente visualización. La consola central flotante, la palanca de selección de modos y los mandos de la climatización le dan un toque aeronáutico.

La tapicería está fabricada con tejido reciclado gris y el volante es de similpiel. Los asientos son firmes y cómodos, aunque vamos más elevados de lo normal porque la batería del sistema eléctrico está situada bajo el suelo. Sobre la guantera hay una repisa con goma antideslizante para dejar objetos y en los huecos de las puertas cabe una botella de litro y medio.

El maletero tiene 338 litros, la misma capacidad que antes, pero lo bueno es que la batería no le resta espacio. Podemos abatir los asientos, aunque queda un escalón considerable.

Dos variantes de potencia

El nuevo Zoe se vende con dos variantes de potencia: una que da el equivalente a 109 caballos y otra de 136 caballos que es la que estamos probando. Acelera de 0 a 100 en 9,5 segundos y la velocidad máxima son 140 kilómetros por hora, pero el impulso en la salida es inmediato, por lo que podemos hacer adelantamientos muy rápidos y con mucha seguridad. Ha mejorado mucho el tacto de conducción, y la pisada y el comportamiento en curva son excelentes. También está muy bien insonorizado, y cuando vamos a baja velocidad, hasta 30 kilómetros por hora, emite una musiquilla para avisar a los peatones; puede ser un poco molesta para algunos -entre los que me incluyo- pero lo bueno es que a la izquierda del volante hay un botón que permite desconectarla.

La buena amortiguación y el reducido radio de giro hacen que sea un coche cómodo tanto para viajar como en el tráfico urbano.

La autonomía máxima es de 386 kilómetros en verano y 250 en invierno, y es que como todos los eléctricos el Zoe es muy sensible a las condiciones climáticas, las pendientes y el abuso del acelerador. Lo mejor es no conducir deprisa y aprovechar la recuperación de energía en las deceleraciones, frenadas y cuando vamos cuesta abajo.

De media tiene un consumo de unos 15 kilovatios/hora a los 100 kilómetros, pero si le pisamos a fondo sube hasta 24 kilovatios/hora o más.

El modo B optimiza el consumo al actuar sobre ciertos elementos como la calefacción, el aire acondicionado o la dirección asistida. Otra forma de ganar autonomía es preacondicionar la temperatura del vehículo para que esté a 21 grados a la hora de la salida, algo que se puede hace desde la pantalla multifunción o desde el teléfono móvil.

La aplicación MY Renault permite consultar a distancia el nivel de batería, programar la carga para las horas valle y planificar el trayecto, incluyendo las paradas en los puntos de carga.

La batería necesita una hora y media para cargarse al 100% en una toma de 50 kilovatios. En un wallbox de 11 kilovatios el tiempo aumenta a 5 horas y 50 minutos, mientras que en un enchufe doméstico tardaría 37 horas. Si no necesitamos recuperar toda la autonomía, con la carga rápida podemos obtener 150 kilómetros extra en solo 30 minutos.

Renault da dos opciones, alquilar o comprar la batería. En el primer caso, desde 74 euros al mes, garantiza una capacidad de carga siempre superior al 75% de su capacidad inicial durante los diez primeros años; a partir de entonces la capacidad de carga baja al 60%. Si la adquirimos, ofrece 8 años de garantía o un máximo de 160.000 kilómetros, con una capacidad de carga garantizada del 66% respecto a la original.

Equipamiento de seguridad

Nuestra unidad de prueba, cedida por el concesionario Renault Caeiro, era la versión intermedia Intens. Incluye asistente de mantenimiento de carril, cambio automático de luces cortas/largas, faros y pilotos full led, reconocimiento de señales de tráfico, acceso y arranque sin llave, sensor de presión de neumáticos, sensores de párking traseros, bandeja de carga inalámbrica y dos tomas USB en las plazas posteriores.

El Renault Zoe está disponible desde 26.200 euros con el motor de 109 caballos y batería de 40 kilovatios hora de capacidad. Si decidimos poner un punto de carga en nuestro garaje, Renault se compromete a instalarlo en un máximo de diez días y además aplica un descuento de mil euros en la factura. Los eléctricos son el futuro, pero todavía hay que hacer muchos números sobre la autonomía, los tiempos de carga y el precio total del coche para saber si nos compensa.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

Renault Zoe, un pionero eléctrico que se renueva