Diseño y aerodinámica: la evolución de los «riñones» de BMW

Redacción | La Voz

MOTOR

La parrilla característica de la marca bávara estará por primera vez iluminada en el nuevo X6

13 ago 2019 . Actualizado a las 19:01 h.

BMW tiene varios rasgos de diseño característicos que lucen todos sus modelos. La curva Hofmeister que da forma a la las ventanillas traseras, la mirada de «cuatro ojos» (actualmente con diferentes diseños y formas) y la parrilla de doble riñón, que hace perfectamente reconocible a cada BMW sin necesidad de comprobar la insignia de la marca.

Y es que la inmensa mayoría de los modelos que BMW ha diseñado en su historia tienen el denominador común de su inconfundible parrilla frontal (solo los microcoches de los años 50, el BMW Isetta, el BMW 600 o el compacto BMW 700 no la incorporaban). El diseño de este elemento ha evolucionado a lo largo de la historia, influido por las tendencias de cada época, y por los avances en la aerodinámica y la refrigeración de los motores. El objetivo principal de la parrilla es canalizar aire fresco hacia el radiador para refrigerar el motor.

Entre las estrechas, esbeltas y sencillas parrillas frontales con su rejilla metálica de los primeros BMW y las actuales, con un diseño complejo, asimétrico, tridimensional y personalizable, ha habido todo un recorrido histórico que ha sido reflejo de la evolución del lenguaje de diseño de la marca. El último avance en esta constante evolución es la parrilla de riñones iluminada del próximo BMW X6.

Los inicios de un clásico del diseño

Solo se fabricaron tres modelos de BMW antes de que se introdujera la icónica parrilla. Y dos de ellos fueron los Dixi 3/15 PS y Dixi 3/15 PS DA, construidos bajo la licencia de Austin Seven. El tercero es el BMW 3/20 PS, primer y único automóvil totalmente fabricado por la marca sin su característica rejilla. Tras ellos nace, en 1933, el BMW 303, que ya incorpora la famosa parrilla.

Los primeros BMW que utilizaron este icónico elemento de diseño lucían una parrilla muy distinta a la que conocemos hoy en día. Los dos riñones tenían un diseño alargado y estrecho, y ocupaban todo el frontal de cada modelo. Presentaban marcos cromados y una rejilla metálica en el interior.

El BMW 315/1 de 1934 ya mostraba una parrilla frontal más inclinada y aerodinámica. Pero la primera gran evolución de este elemento llegó con el elegante BMW 328 roadster (1936), diseñado por Peter Szymanowski. En este modelo, las aletas delanteras y el alojamiento de los faros van ganando superficie en el frontal, que ya no es exclusivo de la zona del radiador y la parrilla. Ésta muestra un diseño curvo, influido por el diseño aeronáutico y los avances de la aerodinámica. Los marcos cromados están más enrasados con la carrocería y la rejilla interior tiene una trama más elaborada y cinco grandes barras verticales por riñón. El legendario BMW 328 Mille Miglia Touring Coupé (doble ganador de la Mille Miglia) llevó al extremo esa configuración, con unos riñones más delgados, cuatro barras en su interior y fondo negro.

También destaca el diseño del BMW 335 de 1939, por las barras horizontales oblicuas de su parrilla y porque los riñones estaban dispuestos en forma de cuña para una mejor penetración aerodinámica.

Tiempos modernos

En 1962 se inicia el lanzamiento de la Nueva Clase de BMW, una completa gama de berlinas y coupés de nuevo diseño. El BMW 1500, el primero de ellos, presentaba un diseño marcado por las tendencias de los años sesenta, con formas sencillas y trazos rectos. La ancha parrilla delantera ocupaba todo el frontal e incluso alojaba los faros, pero los riñones seguían siendo estrechos, alargados y con cinco barras en su interior, por lo que ocupaban un espacio muy reducido en el centro del morro. El carismático BMW 2002 refinó ese diseño. Y la nueva serie de coupés diseñada por Karmann a finales de los sesenta (entre ellos, los BMW 2800 CS y BMW 3.0 CS) lucieron, por primera vez, la mirada de cuatro ojos que marcó el diseño de las siguientes décadas.