Grandes cadenas presionan en Galicia para explotar el turismo de compras

Plantean la libre apertura en festivos en zonas de gran afluencia de visitantes


redacción / la voz

«Resulta difícil de entender que uno de los países más turísticos del mundo impida a los comerciantes abrir los días festivos». Esta afirmación Alfonso Merry del Val, el presidente de Anged, la organización que agrupa a las trece mayores firmas de distribución de España, como Ikea, Alcampo, Carrefour, Leroy Merlin o El Corte Inglés explica la presión de este sector para liberalizar la actividad comercial, especialmente en las zonas turísticas.

La demanda no es nueva. En el caso de Galicia lleva tiempo sobre la mesa, planteada como una medida de reactivación económica, y se está volviendo a hablar de ella ahora con motivo de la negociación de los días festivos que serán laborables para el comercio el año que viene.

El calendario está en período de consulta, tanto para las grandes superficies como para el pequeño comercio. Fuentes de las conversaciones aseguran que no habrá novedades y que en el 2016 el sector abrirá 10 festivos, al igual que este. Pero las gran distribución está presionando y lamenta que se esté dejando pasar de largo un importante negocio potencial. Se refieren a la gran afluencia de visitantes que acude durante los puentes y fines de semana a Santiago, y a los miles de cruceristas que llegan a los puertos de Vigo y A Coruña y se encuentran con todo cerrado.

«La gran distribución es un modelo de negocio atractivo para el turismo de compras, que está creciendo a nivel internacional y sería muy importante posicionar a ciudades como Santiago, A Coruña o Vigo en esa ruta», explican fuentes del sector en Galicia.

«Al final, de lo que se trata es de que una ciudad resulte atractiva para que la visiten, y la posibilidad de desarrollar el turismo de compras debería de ser una estrategia de ciudad», asegura una gran cadena de centros comerciales.

Competencia municipal

La pelota está en manos de los ayuntamientos. Así lo explica la Consellería de Industria, que se remite a la normativa en vigor para explicar por qué el comercio gallego abre 10 festivos al año y no más. «Los establecimientos comerciales pueden abrir un máximo de 10 domingos y festivos al año, excepto a aquellos que gozan de libertad horaria (negocios con máximo de 300 metros cuadrados de superficie útil y que tengan la condición de pyme)», explican. Aclara Industria que, además, la ley autonómica establece «libertad horaria para los establecimientos situados en zonas de afluencia turística (museos, centros recreativos o zonas declaradas de grande afluencia turística). «Corresponde a los respectivos concellos la propuesta de declaración de zona de afluencia turística a efectos de libertad horaria», dice la Consellería que recuerda que para su aprobación, por parte da Xunta, la propuesta debe estar aprobada por mayoría absoluta del pleno municipal».

Respuesta en contra

Pero los ayuntamientos no están por la labor de meterse en un terreno que suscitaría el rechazo unánime del pequeño comercio. Así lo afirman fuentes municipales consultadas en A Coruña (que tiene autorizada una zona especial horaria, sin desarrollar) y Santiago, que aseguran que la apertura de las grandes superficies supondría un ataque directo al sector minorista, que tiene clara su posición: «No es necesario abrir más que lo que está estipulado», sentencia José María Seijas, presidente de la patronal gallega del pequeño comercio.

Pese a reducir superficie, los gigantes del comercio crearon 150 empleos en la comunidad en un año

En plena crisis del sector inmobiliario, con una fuerte caída del consumo por la recesión, y con los bancos cortando el crédito, Galicia se convirtió en un llamativo exponente de la burbuja de los centros comerciales y de las grandes cadenas de distribución. Los datos de la patronal Anged lo ponen de manifiesto: en solo tres años, entre 2010 y el 2013, las principales cadenas pasaron de ocupar 474.000 metros cuadrados a estar cerca de los 640.000. Un incremento de casi el 35 % que colocó a la comunidad entre las seis con más superficie dedicada a esta actividad comercial intensiva en España.

Esa tendencia se ha ido ralentizando en el último ejercicio completo, el del 2014: la memoria de la patronal revela una bajada hasta los 626.000 metros. Un recorte que obedece, principalmente, a un hecho bastante infrecuente: el cierre al completo de todo un complejo comercial, el Dolce Vita de A Coruña, a inicios de aquel curso. En cambio, este 2015 las grúas han vuelto a moverse, con cuatro complejos bien abiertos, bien en obras, en varias ciudades.

Ese movimiento a la baja entre el 2013 y el 2014 no se ha traducido, sin embargo, en una caída del empleo, conforme a la comparativa de la misma patronal. De hecho, estos grandes grupos comerciales -El Corte Inglés, FNAC, Ikea, Eroski, Media Markt, Worten...- han creado unos 150 puestos de trabajo en esos doce meses, hasta los 13.288 empleos. Puede parecer poco, pero es la cifra más alta de la serie. Si se echa la vista más atrás, hasta lo más profundo de la crisis, en el 2010, el número de empleos de estas grandes marcas en la comunidad ha pasado de 12.800 a esos casi 13.300. Un crecimiento de un 4 %.

Esos datos contrastan con lo sucedido en el pequeño comercio gallego, que ha sufrido de forma notable estos años, con decenas de cierres de establecimientos, y destrucción de empleo.

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