Carmen Pumariño: «Se habla poco de la actividad emprendedora de Galicia»
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Se siente tan mentora como inversora, pero sobre todo capaz de apoyar al ecosistema emprendedor que hay en la comunidad. Esta lucense camina hacia el año como presidenta de Startup Galicia reivindicando el potencial que hay en la tierra. Reclama capital, de ese que va de la mano de los nuevos proyectos e ideas, pero también medidas para evitar la seria fuga de talento que sufren las empresas gallegas
06 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Carmen Pumariño (Lugo, 1989) no para. Lidera el fondo Zubi Capital Diversity Catalyst, un fondo de inversión en start-ups de impacto en etapas muy tempranas. «Soy la directora de inversiones del fondo que opera en toda Europa y tenemos oficinas en Madrid y Valencia, aunque trabajamos en remoto, yo en concreto desde Galicia. Así puedo apoyar al ecosistema gallego». Y es que Pumariño es la actual presidenta de Startup Galicia.
—¿Cómo es su momento actual?
—Muy emocionante. Puedo combinar mi pasión por el emprendimiento como inversora a través de un venture capital, que no solo es un inversor en una start-up sino un socio que acompaña a las personas emprendedoras con dinero, pero también con ideas. Además, puedo aportar al ecosistema gallego a través del trabajo que realizamos en la asociación.
—¿Se siente mentora o inversora?
—Ambos roles se complementan. Como inversora puedo aportar una visión estratégica y financiera, mientras que, como mentora, puedo compartir experiencias y aprendizajes con los emprendedores. La combinación de ambos papeles me permite tener una visión más completa.
—¿Cómo llegó a Startup Galicia?
—Llevo colaborando con la asociación desde el 2017 cuando aún vivía en Madrid. Quería aportar para generar ecosistema na miña terra. Quería que surgieran y se fraguaran más oportunidades para evitar, por ejemplo, la fuga de talento. En el 2020 pude volverme a vivir a Galicia y poco a poco fui involucrándome hasta acabar siendo parte de la directiva. Hace un año, el presidente tuvo que dar un paso a un lado y fui asumiendo su rol por apoyarle, pero también porque creo mucho en lo que aporta la asociación. De forma natural, fui liderando las conversaciones y acciones hasta que en junio del 2024 la asamblea aprobó mi propuesta de nueva directiva.
—¿Qué les aporta estar unidos?
—Genera un efecto multiplicador que beneficia a todos los implicados. En este ecosistema uno más uno no suman dos sino mucho más. Este es un axioma que tenemos claro en la asociación y reiteramos en nuestras reuniones. Startup Galicia no es una red de socios o contactos, sino una comunidad diversa y abierta que promueve la colaboración entre todos, sean socios o no. La misión con la que nació sigue intacta: conectar a los emprendedores de nuestro ecosistema entre sí y con emprendedores de otros ecosistemas, inversores o corporaciones. La unión facilita además la transferencia de conocimiento. Lo vemos claramente en nuestro Furancho, donde emprendedores que ya han pasado por ciertos procesos comparten su experiencia con otros que están comenzando. Este aprendizaje colectivo acelera el desarrollo de nuevos proyectos y evita errores comunes. De puertas para fuera, es obvio que la unión nos hace más fuertes y representativos a la hora de llamar la atención de corporaciones e instituciones. Esto es muy importante para generar ese impacto que luego da lugar al efecto multiplicador que esperamos y hemos visto en ecosistemas más maduros.
—¿Cuál es la salud del ecosistema gallego?
—Está en un momento de crecimiento muy positivo. Hemos consolidado colaboraciones clave con actores como Bahía Software, GaiasTech y Sngular, y mantenemos conexiones fuertes con las universidades. Además, el apoyo de entidades bancarias o del Igape están ayudando a vertebrar el ecosistema.
—¿Qué necesidades tienen las start-ups gallegas?
—Los retos son similares al del resto de start-ups. Necesitamos fortalecer la conexión entre las compañías y el tejido empresarial tradicional gallego. Las grandes empresas pueden ser no solo clientes potenciales, sino también socios estratégicos. El acceso a capital en fases tempranas sigue siendo un desafío. Necesitamos apoyo institucional y regulatorio que facilite la creación y crecimiento de start-ups con apoyos concretos y fáciles de accionar para compañías con pocos recursos. También necesitamos darle visibilidad a nuestro ecosistema tanto a nivel gallego, como en el resto de España y fuera. Aquí se habla muy poco de la fuerte actividad emprendedora que tenemos en Galicia. Otra necesidad es el acceso a talento. Los datos de fuga de profesionales siguen siendo alarmantes. En línea con esta necesidad está la formación en habilidades necesarias para emprender.
—¿A quién debemos parecernos?
—Más que parecernos a otros ecosistemas, debemos construir sobre nuestras fortalezas únicas. Tenemos una comunidad muy cohesionada, pero a la vez diversa y diseminada por toda Galicia, con presencia más fuerte en todas las principales ciudades, pero también hay emprendedores desde la Costa da Morte hasta O Carballiño, por poner un ejemplo. Tenemos capacidad demostrada para atraer atención internacional, como demuestra nuestra comunidad, que se extiende hasta Estados Unidos o como demuestran algunas ventas con mucho éxito de empresas con base tecnológica.
—¿Hace falta inversión?
—Sin duda. Sobre todo en las etapas iniciales donde hay más incertidumbre. Las rondas de ampliación de capital se cubren normalmente con amigos o familia, pero debería haber una base más sólida de business angels con interés y que entiendan el activo. Que no solo aporten capital esperando el retorno en el momento adecuado, sino que apoyen a las compañías con experiencia o contactos. En definitiva, que actúen como padrinos en esos primeros pasos hasta la siguiente ronda que llegarán los fondos de venture capital. En ese estadio no hay tanta necesidad porque ahí sí vemos interés de fondos tanto de Madrid o Barcelona como internacionales. Por tanto, observamos una evolución positiva donde se nota que Galicia comienza a estar bien posicionada.