Radiografía de la población española en el siglo XXI

Juan Manuel Sánchez Quinzá-Torroja

MERCADOS

La concentración de población en las grandes ciudades en detrimento de las zonas rurales, el descenso de la natalidad ?solo resuelto con la llegada de inmigrantes? y el aumento de la esperanza de vida dibujan un escenario de futuro que obligará a a reorganizar las políticas sociales.

11 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Las fuentes que publica el INE (censo de población, y cifras oficiales de población), así como los padrones municipales nos permiten obtener una radiografía de la población española en el siglo XXI. En síntesis, podemos decir que los datos describen un país con menos niños, más mayores, la población concentrada en ciudades, y con más inmigrantes.

Las claves demográficas

1. Más habitantes, pero en menos municipios: tres de cada cuatro municipios españoles han perdido población a lo largo del siglo XXI. Ello se debe a que vivimos un proceso de urbanización a nivel no solo español, sino también a nivel mundial (desde el 2008, por primera vez en la historia de la humanidad hay más población viviendo en las ciudades que en el campo). La población se va a vivir a zonas urbanas, ya que encuentran incentivos desde el punto de vista laboral, cultural, y personal.

2. Las ciudades intermedias pierden población: al decrecer los pueblos de los alrededores, ellas que suelen ser cabeceras de comarca, también decrecen al reducir su zona de influencia.

3. Los distritos del centro de las grandes ciudades pierden población. Ocurre en Madrid, en Barcelona, en Zaragoza, entre otras grandes urbes. Las periferias de las grandes ciudades (ciudades dormitorio) han crecido, no solo por el flujo desde el centro sino también porque tienen sus propias dinámicas demográficas. Este proceso que se conoce como suburbanización, viene marcando las dinámicas de las grandes ciudades españolas, y en general de las occidentales, en las últimas décadas, y ya antes del siglo actual. Además, este fenómeno se encuentra vinculado al mercado de la vivienda, ya que los centros urbanos se están viendo influidos por el turismo y la gentrificación (proceso de expulsión de los vecinos de esas zonas, al ser sustituidos por otros de mayor edad con más poder adquisitivo). El resultado es que los precios de los alquileres de estas zonas se disparan.

La salida hacia la periferia, no obstante, es menor en número que hace veinte o treinta años. Antes cuando los jóvenes de Madrid o Barcelona se emancipaban no podían acceder a las zonas del centro y salían hacia la periferia. Ahora con su estilo de vida menos familiar, en la que buscan la independencia y vida cultural y de ocio, tienen más interés por quedarse en el centro, pero ya no compiten solo con otros jóvenes sino también con plataformas turísticas.

4. El 90 % de la población vive en el 12 % del territorio. Si los residentes en España vivieran con la misma densidad de población que en el distrito centro de Madrid, cabrían todos en la isla de Tenerife. Las tres cuartas partes de los habitantes del país concentran en el 12 % de la superficie. Las áreas de Madrid y Barcelona acogen a la cuarta parte de la población española. Esto no es exclusivo de España pues ocurre lo mismo en países como Portugal (Lisboa y Oporto), Francia (Paris y Marsella), Italia (Roma y Milán) o Gran Bretaña (Londres y Birmingham).

La densidad de población en España es de 96 habitantes por kilómetro cuadrado, un de las más bajas de Europa occidental, lo que afecta a la distribución y comercialización de los productos.

5. Treinta y una provincias han perdido población: las que más decrecen en términos porcentuales están en el noroeste peninsular (Zamora y Ourense). En Salamanca, el 40 % de los municipios de quinientos a mil habitantes han perdido población.

6. La España vaciada se viene dando desde hace varias décadas: la España vaciada no es un fenómeno reciente. Los pueblos despoblados hoy ya lo estaban hace 20 años. Vivimos un proceso que no cesa, y que tiene su origen en hace más de un siglo ya que es más atractivo vivir en las ciudades que en los pueblos, y zonas rurales. El reto está en hacer más atractivos los pueblos y zonas rurales y para ello es necesario crear un tejido económico e industrial a largo plazo, lo cual no es tarea de una legislatura, sino que requiere mucho tiempo.

7. Cada vez nacen menos niños. En el 2010, el 10 % de la población tenía menos de 10 años. Hoy no llega al 9 %. En España los nacimientos han caído un 30 % en la última década. La tasa de fecundidad es una de las más bajas del mundo (1,26 hijos por mujer). Si a este bajo índice de fecundidad se añade que hay menos mujeres en edad fértil, el dato queda aclarado. La edad del primer hijo se ha ido retrasando y, según la encuesta de fecundidad del INE, las mujeres achacan estas cifras a que no han encontrado la pareja adecuada, y a razones laborales (precariedad). Lo peor es que no hay visos de que los datos vayan mejorando y esta tendencia se viene manteniendo y acrecentado desde el fin del baby boom a mediados de los años 70.

En el año 2022 nacieron más hijos en España de madres solteras que de casadas por primera vez en la historia. Este es un cambio sociológico que se viene dando desde los años 90 y que ha ido aumentando paulatinamente hasta que los hijos de madres solteras han superado al de las casadas.

8. Los mayores de 65 años son cada vez más. Suponen ya 9 millones de personas. Una de cada cinco tiene más de 65 años. Ello se debe al aumento de la esperanza de vida que ha pasado de 40 años en 1900 a 83 años en la actualidad. España es uno de los países con mayor esperanza de vida, tras Japón y Suiza. Esto es un reto para el sector de los cuidados, ya que las administraciones tendrán que plantearse cómo van a atender a la dependencia. Este reto demográfico va a plantear la necesidad de medidas eficientes porque no es posible tener un hospital en cada municipio. Pero todos los ciudadanos tienen los mismos derechos, independientemente del lugar donde vivan. La red de asistencia debe ser lo suficientemente tupida como para que nadie quede desatendido.

9. Se superan los 48,4 millones de habitantes. Tras la caída de población durante la Gran Recesión (2012-2015) se viene registrando un aumento de la población desde el 2016. Los crecimientos más importantes se han producido en Álava, Baleares, Almería y Guadalajara, donde se produce un mayor dinamismo económico, turístico e industrial. En el caso de Guadalajara es debido a su cercanía a Madrid (se comporta como una ciudad dormitorio de Madrid.

10. La inmigración es el único factor de crecimiento demográfico. Cuando en un país hay más muertes que nacimientos (el índice de crecimiento vegetativo es negativo), la única opción para no decrecer es la entrada de inmigrantes (el índice de crecimiento real, que es el índice de crecimiento vegetativo más o menos el saldo migratorio). Aproximadamente el 87 % de la población es española y el 13 % tiene nacionalidad extranjera. De acuerdo con el censo de población, en la última década la cifra de extranjeros ha aumentado en seiscientas mil personas. El flujo de inmigrantes que se había parado durante la Gran Recesión, marchándose incluso muchos de ellos y retornando a sus países de origen, se puede dar por acabada a partir del 2016.

Conclusiones

La población española se encuentra estancada debido a las bajas tasas de natalidad y mortalidad, envejecida debido a la elevada esperanza de vida, lo que obliga al Estado a aumentar los gastos sanitarios y sociales. Solamente la llegada de inmigrantes viene manteniendo el aumento de población en términos de crecimiento real, al tiempo que las ciudades intermedias pierden población y se produce cada vez más una concentración de sus habitantes en cada vez un menor número de municipios. Por último, hay que destacar que la España vaciada no es una novedad del siglo XXI.