Granito gallego para el entorno del Bernabéu o el metro de París

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De la cantera de Minera de Rocas en Melón (Ourense) sale materia prima para Alemania o Francia. Tiene el certificado de minería sostenible

30 oct 2022 . Actualizado a las 18:00 h.

La empresa Minera de Rocas, con sede en A Cañiza (Pontevedra) y que tiene su cantera en Melón (Ourense), ya forma parte del selecto grupo de firmas del sector con un certificado de minería sostenible. En Galicia son un total de diez las que tienen este reconocimiento o se encuentran en proceso de obtenerlo, lo que sitúa a la comunidad como la más reconocida a nivel nacional. Es un reconocimiento en el que han participado activamente el Centro Tecnológico de Granito, Calimac y la Xunta.

Este hito supone un punto de inflexión para esta compañía del sur de Galicia que vive una segunda vida tras un tortuoso proceso de concurso de acreedores del que salió con el cambio de propiedad en el año 2019. Con más de tres décadas de vida, esta distinción llega por el deseo de los nuevos dueños de implantar una filosofía de mejora continua en sostenibilidad e impacto positivo en el entorno. «Siempre quisimos conjugar el aprovechamiento de los recursos de los que dispone Galicia, con la creación de empleo y la fijación de población», explica Ángel Ruiz, administrador de la firma.

Minera de Rocas es la cantera de granito más grande de la Península Ibérica. Las oficinas ubicadas en A Cañiza serán próximamente trasladadas a Melón, donde tiene sus centros de producción en la sierra de Faro. En estas instalaciones hay tres ámbitos claramente diferenciados: cantera, área de elaboración de elementos rústicos y una nave de productos aserrados. La firma produce tres tipos de granito: alba, blanco alba y silvestre moreno. Se trata de materiales muy valorados en el mercado por sus características físico-técnicas y su grano fino. El más vendido es el gris alba y el más cotizado el silvestre moreno. En el extenso listado de obras en la que ha dejado su sello la materia prima de Minera de Rocas se encuentran desde plazas en Alemania, Francia o Finlandia hasta edificios en Irlanda o en Suiza, donde participaron en la construcción del campus universitario de Novartis. También suministraron este material a estaciones de metro en París y Madrid, a la reforma de la Gran Vía madrileña, el Parrote en A Coruña o al entorno del estadio Santiago Bernabéu.

Santi M. Amil

En la empresa del sur de Galicia trabajan más de cuarenta personas que tienen su residencia fijada en poblaciones de su entorno. De su facturación anual, el 75 % procede de la venta de bloques a las empresas transformadoras de Porriño y norte de Portugal, mientras que el 25 % restante llega de producto elaborado. Siete de cada piezas de granito que distribuyen acaba en el mercado exterior. En Galicia, lo más demandado es el producto rústico como puede ser el caso de la mampostería o el perpiaño.

En esta segunda etapa tras superar una crisis que se agudizó a partir del año 2012, desde Minera de Rocas han apostado por un ambicioso plan de inversiones que afecta a todos sus ámbitos y que se ha traducido en la compra de nueva maquinaria y tecnología de producción. Trabajan en una instalación fotovoltaica y en la colocación de una red wifi en la cantera. «El sector ha evolucionado bien después de la pandemia, pero los acontecimientos aparecidos en el 2022 han supuesto un fuerte revés para las canteras. Se trata de empresas intensivas en el consumo de energía y su encarecimiento esta afectando significativamente en su cuenta de resultados. Si a esto se le suma la elevada inflación, la incertidumbre y los retrasos en los plazos de entrega de maquinaria, es natural que esté repercutiendo negativamente en las empresas», señala Ángel Ruiz.

Imagen de febrero de este mismo año de la mina subterránea de pizarra más grande del mundo, A Fraguiña, en Carballeda de Valdeorras

La fortaleza de Galicia ante la crisis de las materias primas

G. Vázquez

Los titulares no dejan de repetirse: la crisis de las materias primas es una realidad y lleva meses acuciando al tejido económico. Los afectados, algunos de los sectores fundamentales de la estructura empresarial, como las renovables, la automoción, la metalurgia, el naval o las conserveras.Todas, actividades de enorme relevancia en Galicia. «El cambio de modelo productivo derivado de la pandemia y la digitalización, así como la transición energética, debería ser visto como una oportunidad para Galicia. Nos hemos dado cuenta de que no podemos basar nuestra industria en la importación, por eso, el primer paso para impulsar la estructura gallega es identificar el auténtico potencial de sus materias primas». Esta es la reflexión que hace Pablo Núñez, delegado en Galicia del Ilustre Colegio de Geólogos. ¿Qué puede aportar la comunidad a esta crisis? Los expertos coinciden desde hace tiempo: Galicia infrautiliza su potencial minero. El litio, el wolframio o el tantalio forman parte del listado de las treinta materias primas estratégicas para la Unión Europea. De todos ellos hay existencia en Galicia. También de antimonio, barita o grafito natural. «Tenemos indicios de que la comunidad cuenta con al menos diez de estos materiales estratégicos para la UE. Son claves para fabricar microchips, teléfonos inteligentes, baterías o eólicos. Por ello se debe fomentar la investigación para localizar yacimientos y conocer su viabilidad para ser explotados. Una de las recomendaciones del Plan Estratégico de Materias Primas elaborado por la Comisión Europea es que los gobiernos se acerquen a los institutos geológicos para trabajar en el desarrollo desde la innovación y la investigación», asegura Pablo Núñez.

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