Aporrear al burro nunca es un buen negocio

MERCADOS

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el debate sobre el estado de la nación la semana pasada.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el debate sobre el estado de la nación la semana pasada. kiko Huesca | EFE

24 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Es frecuente que, en mis clases, formule una pregunta que hoy les traslado. Si el capitalismo fuera un animal, ¿cuál sería? La inmensa mayoría sugieren uno salvaje, habitualmente un depredador. Dada esa percepción, lo natural es que las políticas para controlar el sistema sean siempre agresivas. El subconsciente les está diciendo que habría que domarlo, contenerlo, derrotarlo. Si se le deja libre, podría devorarles. Pero ¿quién será el domador? Lógicamente, no existen muchas opciones: el Estado. Si uno está ubicado en esta línea, lo natural es que vea con simpatía políticas económicas que refuercen el papel de las administraciones y reduzcan el poder del sector empresarial.

La salida al mercado laboral y su encontronazo con la realidad de la vida les hace ver, a mis estudiantes, que ellos son parte del ejército de esa fuerza depredadora, que, por otra parte, no es ni tal ejército, ni en absoluto depredador. Ah! Me he olvidado de decirles cuál es, en mi opinión, el animal que mejor lo simboliza: el burro. El pobre equino, tan poco querido por novelistas y literatos, representa perfectamente al sistema. Se mueve por estímulos, y si le das los apropiados serás capaz de conducirlo a donde desees, incluso podrías conseguir que se cayera por un barranco. Lo haría si la zanahoria fuera lo suficientemente atractiva. Ahora, si deseas imponerle tu voluntad, será capaz de morir en la resistencia.

¿A cuento de qué les digo esto? Porque hoy me he levantado viendo el gráfico que muestra las previsiones de crecimiento del tercer y cuarto trimestre. No me han sorprendido, porque hace semanas que ya les hablé del enfriamiento acelerado del otoño, pero sí me han enojado. ¿Por qué? En más de una ocasión, y esta es una de ellas, siento que vivo en un país gobernado por aquellos que visualizan al capitalismo español como un león voraz. ¿Será que aún no han salido al mercado laboral? Será.