Suscríbete 1 año y te regalamos 140 días gratis
Quiero la oferta

La inconclusa reforma del sistema de pensiones y las lecciones de Galicia

Miguel A. Vázquez Taín

MERCADOS

Un grupo de pensionistas en una calle de Monforte
Un grupo de pensionistas en una calle de Monforte ROI FERNÁNDEZ

Si hay una realidad incuestionable es que la evolución demográfica de los próximos años va a desencadenar tensiones fuertes sobre el modelo y los cambios introducidos hasta ahora no van a ser suficientes para hacer frente a esas tiranteces; lo que se ha hecho hasta ahora, por mucho que pretenda disimularse, es incrementar las cotizaciones y traspasar el déficit al Estado

02 ene 2022 . Actualizado a las 22:09 h.

Desde la crisis del año 2008 el debate sobre la sostenibilidad del sistema público de pensiones se ha mantenido abierto de forma perenne en el tiempo. Pese a las reformas y contrarreformas implantadas en este período, ni el debate ni la configuración final del sistema pueden darse por cerrados.

Nuestro sistema público de pensiones entró en déficit en el 2011. Las previsiones sobre su evolución futura llevaron a acometer una reforma ese mismo año y otra en 2013. En la primera, se aprobó el retraso progresivo de la edad de jubilación desde los 65 hasta 67 años para 2027, se aumentó el número de años cotizados a tener en cuenta para el cálculo de la pensión de 15 a 25, y se articuló el conocido como factor de sostenibilidad (FS), con el que se introduciría la esperanza de vida en el cálculo como vía para aproximar las contribuciones al sistema y las prestaciones a percibir en el futuro. En la segunda reforma se introdujo el índice de revalorización de las pensiones (IRP), por el que estas evolucionarían en función de los ingresos y gastos del sistema, con un incremento mínimo del 0,25% (que fue el que finalmente se aplicó hasta el 2017), y se adelantó la aplicación del FS de 2027 a 2019, además de regular su cuantificación.

Aunque ya en los años 2018 y 2019 se anuló de facto el IRP, al aprobar los Gobiernos de Rajoy y de Sánchez una subida de las pensiones del 1,6 %, además de incrementos adicionales para las prestaciones más bajas —incrementos que se mantuvieron en el 0,9 % en los dos años siguientes—, las medidas aprobadas y propuestas durante este 2021 suponen una contrarreforma completa de la reforma del año 2013 y parcial de la del 2011, al reindexar la revalorización de las pensiones al índice de precios al consumo (IPC) y derogar el FS. Además, se rompe con el principio de separación de fuentes de financiación trasladando al Estado el déficit del sistema.