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El redimensionamiento pendiente de la planta local en Galicia

Alberto Vaquero

MERCADOS

31 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una buena parte de los municipios gallegos tienen problemas de sostenibilidad económica por el reducido tamaño de su planta local. A esto se le conoce como el «minifundismo local gallego». Esta situación si bien resulta patente en aquellos municipios de menos de 5.000 habitantes, se torna en preocupante si la población no supera el millar.

A tenor de las cifras medias de la última década, los ayuntamientos gallegos de menos de mil habitantes suponen un mayor coste per cápita para sus vecinos y, al mismo tiempo, implican una mayor dependencia de las transferencias corrientes, en buena medida, de naturaleza condicionada. Esto limita notablemente la capacidad de decisión de una parte notable de las actuaciones públicas en materia de gasto. Por otra parte, estos municipios se ven obligados a aumentar, en términos relativos, el coste en gastos de personal, debido a su reducido tamaño. A la postre deben también destinar una mayor proporción de sus fondos a la realización de actividades de carácter general, especialmente en aquellas áreas de gasto orientadas a la prestación de servicios sociales.

Los resultados ya los hemos expuesto en numerosas ocasiones desde Red Localis: a menos habitantes son necesarios mayores recursos, en términos relativos, para prestar menos servicios; cuanto más pequeño es el ayuntamiento, más dinero debe aportar, en proporción, para sufragar su gasto, sobre todo, el destinado a personal y de naturaleza general; cuanto más pequeño es el ayuntamiento, se necesitará más dinero, proporcionalmente, para la prestación de servicios básicos, entre ellos, el de carácter social. Finalmente, a menor población, menos se podrá dedicar a servicios de carácter preferente.