Daveiga: las galletas que impulsan el medio rural y seducen al «Financial Times»

MERCADOS

ALBERTO LÓPEZ

El proyecto, basado en los principios de la economía social, ha revolucionado el mercado de los productos naturales y se sitúa entre las empresas europeas que más crecen: desde Chantada producen 6.000 kilos al día

02 ago 2021 . Actualizado a las 10:52 h.

Que un producto, en apariencia, tan simple como unas galletas saladas haya acaparado las miradas del Financial Times, es llamativo. Que el proyecto en cuestión haya nacido en el campo lucense, autogestionado y basado en los principios de la economía social, es todo un logro. Y es que Daveiga Produción Responsable, que fabrica desde Chantada las famosas gallegas Mariñeiras, está entre las empresas europeas que más crecen, según el ránking del diario económico británico. Y lo hace revitalizando el medio rural, con un producto que ha revolucionado el mercado de los alimentos naturales.

Todo surgió del entusiasmo de tres hermanos de Rodeiro que soñaban con emprender en su tierra natal, con un proyecto «útil e rendible para a sociedade», que estuviese «ao servizo das persoas, a innovación e a sostibilidade». Y el sueño se ha hecho realidad. Un viaje a Buenos Aires para visitar a uno de sus hermanos marcó un antes y un después en su futuro empresarial. Allí descubrieron las galletas marineras, herederas del pan sin miga que llevaban los marineros en sus barcos. Se trata de un producto exportado a América, donde se incluyó como parte del consumo, pero que en la Península prácticamente había quedado en el olvido. «Démonos conta de que aquí case non había galletas salgadas, salvo as crackers», explica Xosé Lois Lamazares, coordinador general de la empresa. Así nacieron las galletas Mariñeiras de Daveiga, que se puso en marcha en el 2005 con seis trabajadores, y que hoy en día cuenta con 71 en plantilla (además de 10 temporales), 6,5 millones de euros de facturación (creció una media de más de un 50% entre el 2014 y el 2019) y una producción de 6.000 kilos al día. Las galletas se pueden encontrar en los lineales de los supermercados, en el canal horeca o en tiendas especializadas. Y es que, además de aprovechar el vacío que había en el mercado con respecto a las galletas saladas, han llegado a varios nichos de mercado de tendencia, con pocos competidores directos y de un gran potencial de crecimiento, como el de los productos naturales y ecológicos. No en vano, las Mariñeiras se fabrican sin azúcar y ofrecen unas quince referencias en las que se incluyen desde variedades veganas hasta integrales o las que incorporan chía, quinoa, algas, lino o espelta. Y todo ello siguiendo los principios de la economía social: priorizando la contratación de gente de la zona, creando una sociedad limitada laboral para que los trabajadores puedan ser si lo desean socios de la empresa, y siendo pioneros en la incorporación del teletrabajo y la jornada continua.

Nuevos horizontes

La idea originaria de los hermanos Lamazares era montar un negocio de agroecología, pero al descubrir las galletas marineras y estudiar su viabilidad en la Península, se lanzaron al sector de la alimentación con un gran potencial de crecimiento. De hecho, están trabajando un 30% por encima de su capacitad, y a finales de año esperan tener terminadas las obras de ampliación de la fábrica en el propio polígono industrial de Os Acivros, en Chantada. Con las nuevas instalaciones, tendrán capacidad para duplicar la producción actual, hasta los 12.000 kilos de galletas al día. «Seguimos medrando, e o Financial Times inclúenos cada ano no seu ránking, desde que o crearon no 2017, no medio de grandes empresas tecnolóxicas ou de servizos. E aí estamos nós, cun proxecto feito desde o campo galego cun produto artesanal», señala Lamazares. Y es que aunque parte de la producción está mecanizada, tiene un gran componente artesanal. La base de la receta es harina, principalmente, de Galicia y Zamora, (con un 30% de harina de trigo del país) y materia grasa (manteca o aceite transformado en Galicia). Ampliar su mercado es otro de sus proyectos en marcha, apostando por el nacional y la internacionalización en Europa. En la actualidad, Portugal es su principal mercado, ya que se lleva el 70% de su producción, seguido de Galicia y del resto de España. También exportan al Reino Unido y Polonia, pero aún les queda potencial por explorar.