Lola Logaro: «Grandes firmas empiezan a apostar por el lujo sostenible»

MERCADOS

MIGUEL VILLAR

Esta ingeniera agrícola asentada en Ourense dejó hace años la profesión para centrarse en el sector textil artesanal, confeccionando prendas exclusivas y ofreciendo formación. Es parte de un movimiento global que defiende el consumo responsable y la economía circular en torno a la lana

20 jun 2021 . Actualizado a las 21:55 h.

A Lola García Romanelli (Cantabria, 51 años) le llaman desde niña Lola Logaro. Esta ingeniera agrícola ejerció poco tiempo, en un departamento de investigaciones agrarias, y pronto siguió los pasos de su madre, que trabajaba para empresas textiles vascas, montando un taller de confección de ropa deportiva, en el norte de Burgos. Después se mudó a Galicia, con talleres de artesanía «intermitentes» en Lugo, Viveiro y Ourense, donde acabó asentándose, hace 22 años. En la ciudad de As Burgas abrió, hace seis, Hilokune Estudio Logaro, un espacio que agrupa tres actividades: venta al por menor de lanas, escuela (formación no reglada) y taller de confección de prendas de punto. Consumo responsable y lujo sostenible son los dos conceptos más repetidos por esta empresaria del sector textil.

-¿Por qué cerró el primer taller textil que puso en marcha?

-Cuando lo abrí, con mi cuñada, a principios de los años noventa, los talleres de confección eran un negocio boyante y una fuente de ingresos. No existía la liberalización de fronteras ni las importaciones, y la producción se hacía toda en Europa. Lo dejé cuando vi lo que iba a pasar, la confección se trasladó fuera, por los costes de la mano de obra.

-De algún modo lo retomó hace seis años, con Hilokune.

-Sí, recuperé lo que era mi afición desde niña, pese a que mi madre no me dejaba porque decía que era un trabajo muy duro. Y lo convertí en mi profesión. Nunca dejé de investigar, formarme, explorar y probar, pero tuve un parón largo cuando nacieron mis hijos. Desde 1995 tengo la carta de artesana que concede la Xunta, en 1998 registré la marca Logaro y cuando abrí la tienda solicité el obradoiro Artesanía de Galicia. Durante años producía en mi casa e iba a vender a ferias de artesanía y moda independiente.