«Está claro que debemos repensar nuestro sistema productivo»

MERCADOS

Santi M. Amil

El economista Alberto Vaquero cree que en esta crisis las empresas deberían haber recibido más ayudas

16 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hacer predicciones en el terreno económico siempre es un deporte de alto riesgo. Hay mucha incertidumbre sobre el grado de disparidad que dejará en herencia la pandemia en los próximos años. El economista y miembro del Foro Económico de Galicia, Alberto Vaquero, insiste: no es tarde para evitar quedar rezagados, pero hay mucho trabajo por delante en materia de innovación, fiscalidad y emprendimiento.

-¿ Cómo de grande podría llegar a ser la brecha que separará a España y a Galicia tras la pandemia de las economías que van en cabeza?

-Resulta difícil y arriesgado indicar una cifra. La economía española ha sido una de las que más ha sufrido y sufre por ser una economía donde el peso del turismo, la restauración y el ocio es mayor. No podemos obviar que si España ha sido una de las economías más beneficiadas por los Fondos Next Generation es por algo. Por nuestras necesidades.

- España es de los países que menos ayudas directas han extendido al tejido productivo. ¿Pasará factura a las empresas gallegas?

-Es cierto, desde Red Localis del Grupo GEN de investigación de la UVigo hemos constatado lo mismo a nivel local para España y Galicia. Las diferentes Administraciones han tenido un perfil bajo, en parte por el estado en que se encuentran las cuentas públicas y los compromisos europeos de estabilidad presupuestaria [...] Creo que se debería haber ayudado más intensamente a las empresas. Si pasará factura, dependerá de cómo vaya el proceso de recuperación y de cómo se comporten los sectores más afectados. La vacunación será clave.

- ¿Qué efectos secundarios podría sufrir la economía gallega?

- Depende de cómo se comporten el turismo, ocio y restauración. Su peso sobre el PIB es fundamental y las Administraciones se juegan una parte de la recuperación económica en su evolución. Yo veo más problemas en aquellas comunidades donde su peso económico es mayor. Hay que tener en cuenta que el sector industrial no ha sufrido una merma tan importante como el resto de sectores.

-Suspendemos en infraestructuras, innovación y sofisticación de los negocios. ¿Cómo nos pueden afectar esos déficits?

- Esa brecha no es nueva. Llevamos décadas sufriendo ese diferencial. En los últimos años se han producido importantes mejoras, pero seguimos presentando problemas estructurales. Si tenemos en cuenta que una parte notable de los fondos europeos para la reconstrucción se basan en actividades que requieren contar con infraestructuras, innovación y ser sostenibles, esto puede ser una significativa limitación.

-¿Se verá tentado el Gobierno a concentrar las inversiones en las zonas desarrolladas para salir más rápido de la crisis?