Luis Gilpérez: «No debemos ser consumidores de tecnología, sino creadores»

La crisis del covid le ha servido a a este directivo para analizar a qué retos se enfrenta España para prosperar en los próximos años. Apuesta por la industria y la tecnología para mejorar la competitividad del país de cara a un futuro incierto.


Luis Miguel Gilpérez ha pasado en Telefónica gran parte de su carrera profesional. Los conocimientos adquiridos en la presidencia española de la entidad lo han llevado a repensar un nuevo modelo industrial para el país.

-Sus años en Telefónica coincidieron con la implantación de la tecnología móvil en España, ahora que ya está a la vuelta de la esquina el 5G, ¿cómo hemos cambiado en todo este tiempo?

-La evolución ha sido impresionante. Yo empecé con esto cuando había una estación de base en Madrid y otra en Barcelona y no había cobertura en más sitios y prácticamente el teléfono lo tenías que albergar en el maletero del coche. Con lo cual, la evolución ha sido impresionante en todos los frentes.

-¿Cómo cree que nos estamos enfrentando a la lucha del 5G?

-Preparados estamos, porque para que haya una buena red móvil lo que necesitas es tener una buena red fija. Hemos construido una red muy potente, muy robusta y que será capaz de soportar todo lo que vamos a construir alrededor del 5G. A mí lo que me preocupa es que la asfixia que tiene el sector no le permita invertir todo lo que creo que necesitamos. En el 5G tenemos una oportunidad de oro al igual que tuvimos con la fibra y creo que deberíamos crear el paraíso de las comunicaciones digitales en España basado tanto en la fibra como en el 5G, pero para eso hay que invertir. Nos enfrentamos a un sector que nota un cierto agotamiento en cuanto al inversor por la presión que ha tenido en el marco competitivo y regulatorio. Deberíamos desarrollar y construir un gran centro de servicios compartidos a nivel europeo, un hub 5G a nivel europeo y ser capaces de exportar desde aquí tecnología y servicios al resto de Europa, pero por qué no también a Latinoamérica u otros países del resto del mundo.

-¿Ha sido la pandemia la forma de destapar la necesidad de apostar por la industria?

-Sin duda. Las crisis son típicamente aceleradores. Demuestran las debilidades que tienes y solo los mejores son los que salen fortalecidos. La pandemia del coronavirus nos ha puesto en blanco sobre negro que tenemos un problema y también ha demostrado que tenemos una gran oportunidad.

-¿Por qué hay que apostar por la industrialización?

-El impacto que las crisis tienen sobre la sociedad de un país es mucho menor cuando estás industrializado. Solo tienes que mirar el caso de Alemania, el impacto sobre el PIB es menor que en el caso de España, pero no solo de industria como tal, la tecnología es clave. Israel, por ejemplo, es un país eminentemente tecnológico y el impacto que ha tenido la crisis es muchísimo menor. Yo creo que tenemos que pensar en un nuevo país, por eso lo hemos llamado España 5.0, que tenga el objetivo de ser referente a largo plazo basándonos en la reindustrialización porque básicamente hemos hecho un gran trabajo en torno al sector servicios, hemos conseguido una sociedad de bienestar que no teníamos antes de la democracia, pero tenemos un proyecto pendiente que es el de ser más industriales. Por eso, hemos planteado este plan que pivota sobre cinco ejes: ser mucho más digitales, evitar las discontinuidades poblacionales que tenemos, ser más tecnológicos, basarnos en un recurso que tenemos que el resto de Europa no tiene que es el sol y, por supuesto, tenemos que tratar de ser mucho más internacionales.

-¿Qué nota le pondría a los avances en esta materia en los últimos años?

-Por desgracia no puedo ponerle una buena nota. Necesitamos trabajar muchísimo más en todo lo que está alrededor de esa industria y construirla. No debemos ser consumidores de tecnología, sino que la tenemos que crear. No tenemos que ser el terreno de juego, tenemos que ser los jugadores. Eso es lo que yo echo en falta. Pero tampoco podemos pensar que este plan se acomete de un día para otro. Vamos a tener que sufrir durante un tiempo, tenemos que pensar que el 2021 no va a ser muy diferente al 2020 en el apartado económico y todo eso nos va a llevar tiempo. Lo importante es plantear un plan integral en el cual todos los proyectos empujen en la misma dirección. Para esto, el aspecto clave es la ejecución y el liderazgo. Para mí, evidentemente el liderazgo tiene que venir del lado del Gobierno, el que identifica y puede tener una visión mucho más transversal de todos los sectores, y la ejecución tiene que estar del lado privado. Esa coordinación nos haría mucho más potentes.

-¿Cómo ve la educación digital en España? ¿Estamos listos?

-La gente piensa que somos digitales porque tenemos las infraestructuras digitales, pero voy a poner un ejemplo. Si yo tuviera el Ferrari que conducía Alonso no significaría que yo iba a ser el ganador de la Fórmula 1, porque mi capacidad está lejos de ser competitiva con el resto de corredores. No me atrevo a decir que estemos mal, pero no estamos bien.

-¿Cómo afecta la demografía en todo esto?

-En países en los que vemos que la distribución poblacional es mucho más continua, el peso industrial es mucho mayor. Este es el gran reto que tenemos. Hemos trabajado muchísimo en crear infraestructuras en esa España continua. Tenemos AVE, tenemos autovías y autopistas, tenemos fibras, entonces tenemos que explotar esto al máximo. Tenemos que hacer que esas zonas se nutran de centros tecnológicos.

-¿Cómo podemos conseguir esa tarea?

-Nosotros creemos que la tecnología es un camino para ser mejores. Si nos planteamos reinventarnos nos va a llevar muchísimo tiempo y ya no lo tenemos. Por tanto, lo que planteamos nosotros no es empezar de cero, sino mejorar lo que ya tenemos. Hemos identificado 10 sectores de excelencia que suponen el 60 % del PIB y el 55 % de los empleos. Entre ellos están la logística y el turismo. Tenemos que seguir siendo el gran captador de turistas que somos pero por qué no ser el sitio para que la gente de otros países pueda teletrabajar. Y qué decir de la gastronomía o la moda.

-En su plan aboga tajantemente por la sostenibilidad.

-Hay una situación de facto que es que el planeta da de sí lo que da. Es inevitable que estos modelos sostenibles sean la vía por la cual se base gran parte de la actividad del mundo. En el caso de España, tenemos un excedente de materia prima que es el sol, pues tenemos que pensar cómo aprovecharlo. Y otro punto es el del coche eléctrico. El coche es uno de los principales emisores de CO2 y en unos años los coches que se van a vender van a ser eléctricos. Pero para eso necesitamos una red de recarga. Hay que pensar que solo un 20 % de los coches que hay en España duermen en garaje. No se trata tanto de construir tecnología para el coche sino de construirla para lo que hay a su alrededor. Esto nos va a hacer más competentes y nos va a convertir en un país verde.

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