Tecnológica y descarbonizada, así es la construcción naval que viene

MERCADOS

XOAN CARLOS GIL

El impacto de la pandemia en el tráfico marítimo de pasajeros obliga a los astilleros gallegos a centrar su objetivo en buques pesqueros, de apoyo a la acuicultura y oceanográficos de última generación, en plena carrera por desarrollar sistemas de propulsión marina cero emisiones

07 dic 2020 . Actualizado a las 10:16 h.

La pandemia del covid-19 ataca también por mar. La construcción naval gallega va camino de cerrar su peor ejercicio de los últimos cinco años. La cartera de los astilleros, públicos y privados sumó contratos por valor de 800 millones de euros en los seis primeros meses del año frente a los 1.500 millones acumulados a estas alturas del 2019.

Hay 23 buques firmados o en construcción, pero la preocupación del sector radica en que la mayoría de estos barcos fueron contratados entre el 2017 y el 2019. De hecho, en todo el 2020, solo han entrado tres nuevos pedidos, y los tres firmados por el astillero de matriz asturiana Armón Vigo.

La causa de este parón en la demanda hay que buscarla en la crisis mundial que atraviesa la construcción naval, como consecuencia de la caída del tráfico marítimo, muy en especial el del transporte de pasajeros; y también de los recortes presupuestarios de los Gobiernos a la hora de renovar flotas.