Cómo vigilar la temperatura en las aulas en plena pandemia

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi REDACCIÓN / LA VOZ

MERCADOS

Creativigo trabaja ahora en un sistema de control de acceso a través de una cámara de reconocimiento facial
Creativigo trabaja ahora en un sistema de control de acceso a través de una cámara de reconocimiento facial

La firma gallega Creativigo idea un sistema que controla el acceso a través de una cámara de reconocimiento facial que identifica posibles infectados

21 sep 2020 . Actualizado a las 16:26 h.

Extremar la seguridad de las actividades presenciales se ha convertido en uno de los grandes objetivos de los centros de educación a todos los niveles. Y la tecnología juega aquí un papel determinante. La consultora gallega Creativigo, especializada en innovación, trabaja ahora en un sistema de control de acceso a través de una cámara de reconocimiento facial que incorpora un mecanismo de toma de temperatura, lo que no solo permite supervisar el aforo de un espacio cerrado, sino activar precozmente un protocolo sanitario en el caso de que fuese necesario y evitar así la propagación del virus. Tal y como explica el responsable de la compañía, Pablo López, el modelo se basa, primero, en la identificación digital de blockchain; el usuario, antes de acceder al recinto, se registra a través de un smartphone haciéndose una foto, lo que genera una identidad digital segura y encriptada.

Una vez que la persona accede al centro por la puerta principal, pasa por una cámara de reconocimiento facial con toma de temperatura y, de este modo, a través de la biometría, la termografía y la inteligencia artificial, se puede verificar los grados con los que ha entrado al recinto e identificarla si fuera necesario para seguirla a ella y a sus contactos. «Nuestro objetivo es estar en el mercado ya este mes de octubre bajo un modelo de pago por uso, pudiendo ser usado de forma permanente o eventual para casos concretos», explica Pablo López, el CEO de la compañía, quien tiene por objetivo impulsar un centro de diseño y producción de dispositivos en Galicia para no tener que depender de proveedores extranjeros.

La idea de este proyecto nació a comienzos de marzo de este año, cuando el responsable de Creativigo aterrizó en el aeropuerto de Panamá y, en el control de pasajeros, le recibieron con una pistola para medir la temperatura. Después, en la escala de Cuba, tal y como relata Pablo López, utilizaron una cámara termográfica y le retiraron el pasaporte 12 horas, «sin saber adónde iban a parar esos datos», recuerda. «Fue así como surgió la conexión de ambas tecnologías y cuando supe que la Axencia Galega de Innovación estaba identificando soluciones para la prevención del covid, soluciones que fuesen cercanas al mercado y escalables», precisa el responsable de la compañía. Fue a partir de ahí cuando desde Creativigo contactaron con la empresa OARO, que había instalado esos dispositivos en aeropuertos canadienses. Se trataba de idear un sistema similar para otro contexto. El proyecto cuenta con el respaldo de la Axencia Galega de Innovación (GAIN).