Luces y sombras sobre los sectores productivos

MERCADOS

JUAN SALGADO

La recuperación de la pandemia será más lenta y mayor de lo esperado.  En esta debacle no todos han perdido, muchas áreas de actividad se han hundido pero otras han ganado mucho dinero

31 ago 2020 . Actualizado a las 23:20 h.

El impacto de la pandemia será mayor de lo esperado y la recuperación más lenta de lo previsto. Todos los indicadores e instituciones internacionales que analizan la evolución de la economía mundial así lo vaticinan. Las previsiones de sus informes sobre el avance de la actividad se corrigen en negativo. La recuperación será gradual pero con estimaciones de crecimiento más bajas y más extensas en el tiempo marcadas por una incertidumbre que no cesa a la espera de una respuesta médica que traerá la llegada de la vacuna contra el coronavirus. El FMI fue concluyente en su último informe actualizado. Aunque muchos mercados ya han comenzado a recuperarse «en la ausencia de una solución médica, la fortaleza de la recuperación es altamente incierta y el impacto en sectores y países, desigual», explicaba hace unas semanas Gita Gophinath, la economista jefe del FMI.

Por este orden, las economías europeas más castigadas serán la de España, Italia y Francia. El contexto internacional no parece ser tampoco muy alentador, aunque países del entorno, como la locomotora alemana, resisten mejor el envite porque se afianza la idea de que lo peor ya ha pasado y cala la sensación de que la senda de la recuperación ya ha comenzado; o EE. UU., que se dejará un 8 % del PIB en este 2020, además del gigante chino cuyo crecimiento se situará en un 1 % a finales de diciembre. Las diferencias radican en los respectivos modelos productivos y las medidas de distanciamiento social. Porque del control de las tasas de infección, los rebrotes de la segunda oleada, depende el impacto que la crisis sanitaria siga ejerciendo sobre la economía.

«Creo que el condicionante de todo es la prolongación de la incertidumbre, es lo que nos va a condicionar, cuánto tiempo vamos a estar así», reconoce Patricio Sánchez, profesor de Economía Financiera de la Universidad de Vigo. Pero insiste en que «hay que ser optimistas, porque esta crisis se va a solucionar, tardará unos meses, un año, pero terminará».

En medio de esta debacle originada por el desconcierto extremo con cifras récord de paro y el desmoronamiento de sectores esenciales como, en el caso español, de la aviación, el turismo o el comercio, hay segmentos productivos que literalmente se han hecho de oro en estos meses de encierro y posteriores desescaladas.

Los ganadores empresariales de la pandemia tienen sello tecnológico. La crisis del covid no afecta a todas las empresas por igual. Las plataformas digitales han alcanzado niveles de suscripción que ni se hubiesen imaginado en sus mejores previsiones. Ni la mismísima Apple hubiese soñado con alcanzar el cetro de los dos billones de dólares de cotización si no hubiese sido por la pandemia.

El cambio de hábitos de consumo durante el confinamiento a nivel global auparon al comercio electrónico a límites insospechados con Amazon a la cabeza. Farmacéuticas, todo el ámbito de la salud y la investigación, el sector de la alimentación o la logística son la cara amable de la moneda frente a la cruz que cargan los grandes damnificados de esta hecatombe como el comercio mayorista y minorista, el transporte en todas sus vertientes, la automoción, las manufacturas y, en España, el motor de su economía: el turismo.

 LOS SECTORES BENEFICIADOS POR LA CRISIS

Los negocios que han facturado el mejor ejercicio imaginable

 

1 TECNOLOGÍA. Plataformas de vídeo bajo demanda y las audiovisuales como Netflix, HBO, Amazon Prime Video, Filmin o Movistar+ se han llevado el mejor bocado de la crisis. Sus crecimientos en muchos casos alcanzan los dos dígitos. Como ejemplo Netflix, cuyas acciones se han revalorizado un 30 % y ya vale en bolsa cerca de 190.000 millones de dólares. El obligado entretenimiento en casa puede, sin embargo, tener los días contados, cuando los rodajes echen a andar de nuevo y se e strenen títulos en la gran pantalla. 

2 COMERCIO ELECTRÓNICO. En este segmento es como si hubiese dos pandemias. Con resultados desiguales. El confinamiento obligó a cambiar los hábitos de compra y el consumidor se volcó con la oferta «on-line», mientras las tiendas físicas bajaban la persiana. Amazon, el gran supermercado en la red, es la compañía que más dinero ha ingresado. A la demanda de su oferta minorista, se añaden sus servicios en la nube. Pone un pero, ese tirón de la demanda le obligó a aumentar contrataciones incrementando el coste de las remuneraciones. La crisis también ha impulsado el uso de programas colaborativos y servicios de videollamada. La app Zoom como herramienta virtual para encuentros de trabajo se llevó la palma en los meses más duros de la pandemia. Y tuvo su premio en bolsa. 

3 ALIMENTACIÓN. El sector de distribución alimentaria ha reventado las estadísticas durante las semanas de encierro. Las ventas en hipermercados y supermercados, además de tiendas tradicionales se elevó en algunos casos por encima del 40 %, según la consultora Nielsen. Obligó a ampliar personal y se dio impulso a la venta «on-line». Toda la cadena de suministro del sector primario se implicó para garantizar el abastecimiento. Las ventas a mes de agosto han vuelto a niveles previos a la epidemia con avances del 4 %. 

4 FARMACÉUTICAS Y SALUD. Las compañías farmacéuticas vuelan en los mercados. Tanto aquellas que trabajan para disponer de la vacuna, como los laboratorios con tratamiento efectivos contra el covid. En el ámbito de la salud todo es negocio, desde las mascarillas hasta los geles hidroalcohólicos. 

5 REPARTO A DOMICILIO. Deliveroo, Uber Eat o Glovo ampliaron «riders» para repartir de todo, desde comida a mascarillas.

LOS SECTORES perjudicados POR LA CRISIS

Descalabros dramáticos en segmentos clave de la economía

 

1 TURISMO. Las economías de la OCDE han sufrido una caída inédita en el segundo semestre. España entre las peor paradas con más de un 18,2 % de retroceso. Junto con Italia y Francia, la riqueza de la española depende en más de un 10 % de los ingresos del turismo. Y la realidad indica que el sector sufrirá y mucho todo el 2020. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan un descenso en los ingresos de los extranjeros en España de 18.977 millones de euros en los cinco primeros meses del año y las proyecciones apuntan a una caída del gasto de los nacionales de algo más de 10.000 millones de euros. Con los rebrotes, el verano concluirá con pérdidas históricas. 

2 TRANSPORTE Y AUTOMOCIÓN. Dos sectores distintos pero que se complementan. La industria del automóvil encajó el golpe con la reapertura de mayo y la inyección del Gobierno para favorecer las ventas. La recomendación contra los contagios de evitar los transportes públicos dio impulso a las ventas de coches. Pero el tránsito colectivo de viajeros, el aéreo y el tráfico marítimo aún no se han recompuesto. Ni parece que lo harán a corto plazo con la segunda oleada del virus. Según Eurocontrol, el tráfico aéreo en la UE cayó hasta abril un 60 %; en España, el número de vuelos llegó a reducirse un 95 %. El tránsito marítimo se contrajo casi un tercio durante la pandemia. 

3 COMERCIO. Ha sido de los segmentos más afectados por el cierre de las tiendas y las restricciones de la desescalada. La OCDE ha puesto cifras al estimar que durante la pandemia restó un 9,4 % al PIB. En España, solo el textil perdió hasta mayo un 44,7 %, según datos de Acotex. En general, el «retail» fue de las actividades más castigadas y las rebajas tampoco han ayudado a liberar stock. La venta «on-line» solo ayudó. 

4 OCIO Y CULTURA. La lista de grandes eventos afectados por la pandemia no ha parado de crecer desde principios de año. Y sigue paralizada. La industria del ocio y la cultura ha sido incluida en la lista de sectores que recibirán ayudas del Estado. 

5 DIVIDENDOS. La prohibición a la banca de repartir beneficios y el hundimiento de las compañía de consumo ha llevado a mínimos históricos las retribuciones a los accionistas. Los inversores en empresas que buscan dinero no lo tendrán este 2020. Las pérdidas bursátiles suman miles de millones

GALICIA

La recuperación depende de la marcha de sus dos sectores estratégicos

 

El primer informe elaborado por el Foro Económico de Galicia sobre los efectos de la pandemia en la economía gallega arrojó unas pérdidas estimadas del PIB en el entorno del 7 %. Cerca de 4.000 millones de euros. Unas cifras que se ciñen exclusivamente al período más duro del confinamiento, de marzo a mediados de mayo. El profesor Patricio Sánchez, integrante del laboratorio de ideas creado en Galicia para el análisis y la evolución de la crisis sanitaria y su impacto, ha sido categórico: «Galicia tiene problemas». Sobre todo por la estructura de su economía. Por la vinculación que tiene a dos de los sectores más dañados durante la pandemia: el textil y la automoción, los pilares de riqueza productiva de la comunidad. «Es muy dependiente de esos dos sectores, que también están afectados por la crisis. Son señales preocupantes. Todo depende de cómo evolucione la cadena de consumo», matizó Sánchez.

Otro de los factores a los que ha aludido el profesor de Economía se refiere a la tipología de las empresas gallegas. En el último informe del Banco de España, se anticipa que las compañías de menor tamaño resistirán peor los envites de este retroceso. «El organismo señala que las empresas que mejor están resistiendo son las de mayor tamaño porque tienen músculo suficiente para afrontar este período de incertidumbre». Pero la comunidad gallega si por algo se caracteriza es por su minifundismo empresarial, recuerda Patricio Sánchez, «y eso la hace más vulnerable. La mayoría son empresas pequeñas con poca capacidad de solvencia e insuficiente fortaleza financiera».

Pese a este escenario incierto, el experto lanza un mensaje de aliento. «Hay que ser optimista porque esta situación se va a solucionar; tardará más o menos, unos meses, un año, pero acabará», señala. A diferencia de crisis anteriores «la novedad de esta es que es global afecta a todos los territorios por igual, a todos los sectores, a todas las capas de la población» sin distinción. Si lo comparamos con la última recesión, de hace 10 años, fue más específica y sectorial», precisa Sánchez Lo que la convierte en novedosa ya que, por un lado, se carece de la experiencia de otros episodios, con lo que tampoco se disponen de mecanismos para reaccionar, pero la salida será beneficiosa para todos.

LO MEJOR

Las exportaciones se recuperan. Las transacciones con el exterior han supuesto un gran lastre para la economía gallega, como para la española. El primer indicio de que la actividad comienza a reinvertirse lo proporcionan los últimos datos de las exportaciones, especialmente de los sectores clave de la economía gallega: la automoción y el textil. Por primera vez desde la pandemia, a cierre de junio se registró una subida del 19 % hasta llegar a los 1.953,5 millones de euros. Creció sobre todo la automoción (29,6 %), seguida de manufacturas del consumo (24,6 %, en especial textil-confección), alimentación (13,6 %), bienes de equipo (11,9 %) y semimanufacturas (11,2 %). Por contra, en el mismo período, las importaciones se contrajeron casi un 17 %. La balanza comercial se cerró en Galicia con superávit.

Mejoran las ventas del comercio minorista. Los últimos datos del INE arrojan avances positivos. El comercio minorista recuperó parte de lo perdido en ventas, no así en facturación, hasta un 18 % más en junio respecto a mayo. Fue la tercera comunidad de mayor crecimiento del país. 

Automoción. La fabricación de vehículos a motor se recompone. La planta que PSA tiene en Vigo retomó la actividad con la implantación de tres turnos de trabajo para sus dos líneas de producción. 

Creación de empleo. Junio fue también un buen mes para el empleo en Galicia. La comunidad lideró la creación de puestos de trabajo. 60.000 gallegos salieron del ERTE, con lo que se cerró ese período con 985.842 cotizantes más a la Seguridad Social. 

LO PEOR

Ocupación hotelera. Aún siendo mala, -en julio veinte puntos menos que el mismo mes del año anterior- la ocupación sobrepasó el 31,5 %. Eso sí resistió mejor el descenso que en el resto de España, cuyo desplome fue del 70 %, según el INE. 

Creación de empresas. La actividad empresarial en Galicia aún continúa desestabilizada por la pandemia. A cierre de junio se crearon 237 nuevas sociedades, muy lejos de las registradas el mismo mes del año pasado. Comparativamente, la caída fue superior al 17 %. 

Industria y servicios. La facturación de la industria acumula un retroceso anual del 15,3 %, por debajo de la media estatal (17 %). Los servicios cayeron un 9 % respecto a junio del 2019.