El covid da alas a la época dorada de las tecnofinanzas

Galicia destaca en el sector «fintech» dentro de España, con potencial en los mercados internacionales. El cierre de entidades bancarias físicas en los últimos años y las restricciones derivadas del coronavirus impulsan un sector al alza.


Redacción / La Voz

Desde el inicio de la crisis en el 2008, Galicia ha perdido casi la mitad de sus oficinas bancarias. De las más de 2.500 sucursales que poblaban lo rural y lo urbano ahora la cifra se acerca cada vez más al millar en activo. El Banco de España constata la misma tendencia en el conjunto nacional, lo que no hace más que evidenciar que el modelo de banca tradicional está cambiando.

Para consultar el saldo de la cuenta, hacer una transferencia, solicitar un préstamo o hacer una inversión ya no hace falta hacer cola, solo es necesario hacer click. Este cambio de paradigma ha ganado todavía más peso con la pandemia del coronavirus. Reducir las consultas presenciales o el uso de dinero en efectivo van de la mano con esta digitalización en la que se encuentra inmerso el sistema financiero mundial en los últimos años.

En el Barómetro de innovación financiera publicado en abril por el ODF, Funcas y Finnovating, más del 80 % de los usuarios valoró positiva o muy positivamente la atención remota de los bancos durante el confinamiento. Entre los encuestados destacó, además, la preferencia por la aplicación del móvil (42,9 %) y el uso de la web (25,3 %) frente a métodos más tradicionales como las llamadas telefónicas (4,3 %) o el correo electrónico (1,5 %) para realizar gestiones en la pandemia.

En sintonía con esta realidad, las tecnofinanzas o, como fueron acuñadas en el mundo anglosajón, fintech están experimentando en todo el mundo un bum. Según la radiografía del sector realizada a principios del 2020 por Funcas, en España el número de fintech el año pasado era de 385, quintuplicando el dato del 2015 -78 empresas-.

Un amplio abanico

Con la mirada siempre puesta en utilizar la tecnología al servicio de las finanzas, las empresas del sector actualmente cubren un amplio rango de servicios. Según el análisis de Funcas, las más populares en España son las que se dedican a los préstamos y créditos, cubriendo un tercio de las empresas fintech. El segundo lugar, con un 15 % lo ocupan las que se dedican a medios de pago, seguidas por las destinadas a inversiones (11 %). Sin embargo, la lista continúa cubriendo ámbitos como las divisas o las finanzas personales.

Sin embargo, pese a lo que pueda parecer, la irrupción de este tipo de empresas no indica una mayor competencia hacia los bancos tradicionales, sino, en muchos casos, un complemento a los mismos.

Luis Otero, docente en la Universidade de Santiago de Compostela, incide en este asunto valorando el beneficio de las empresas al vender sus servicios a las entidades tradicionales y viceversa . «Los bancos también salen beneficiados porque así no tienen que estar innovando en todos los frentes y pueden incorporar dentro de su plataforma las herramientas que les parezcan más interesantes», comenta.

En cuanto al gran aumento de empresas del sector en los últimos años, para Leyre Celdrán, business manager de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), esto solo puede representar buenas noticias. «En los últimos años, las fintech han revolucionado las bases de la competencia de los servicios financieros a nivel global y, gracias a ellas, la contienda ha crecido, dando lugar a una mejora de la industria», comenta. «Su entrada en el mercado tradicional ha reconfigurado las expectativas del cliente, elevando así los estándares de la experiencia de usuario», concluye.

Galicia a la cabeza

Según el radar de Finnovating, Galicia es la quinta comunidad de España en número de startups de este campo, por encima de regiones como País Vasco o Castilla y León. Con doce empresas, solo la superan Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía.

Pero, ¿a qué se debe este éxito? «La clave está en que muchas empresas no solo operan en el mercado gallego. Al prestar un servicio digital puedes abrirte a más mercados. Galicia tiene la ventaja de poder operar en el mercado latinoamericano y en los países de habla portuguesa», argumenta Luis Otero. El docente ha realizado recientemente para el Foro Económico de Galicia junto con otros tres expertos una propuesta para desarrollar un hub en la comunidad. «Uno de los principales problemas de las empresas de tecnofinanzas en Galicia es que están bastante desconectadas las unas de las otras. En otros mercados, como el madrileño, se observa que las startups se benefician de estar las unas con las otras porque les permite compartir recursos. Pero para conseguir eso, se requiere un mínimo tamaño», analiza. Para ello propone una colaboración con la región norte de Portugal y así poder aunar recursos.

Sin embargo, el profesor Otero cree que los medios gallegos son excepcionales para la puesta en marcha de empresas de este tipo. «Para el sector fintech hace falta personal cualificado, que en Galicia lo hay. Tenemos universidades formando a gente en los principales ámbitos que necesitan estas empresas, como la informática, la gestión o el márketing digital.

Otro aspecto importante es la financiación, y Galicia ha destacado siempre en capital riesgo tanto desde las empresas públicas como privadas. Además existen aceleradoras y empresas tecnológicas. Todo esto genera un ecosistema muy interesante», concluye.

 

David Conde: Coinscrap

«Lo que queremos es establecernos como referente en España»

Bajo el lema «ahorra gastando», la firma pontevedresa Coinscrap ha conseguido en apenas tres años de vida incluir sus productos en entidades como Bankia, Caser, Mapfre o EVO Banco. La alianza con este último los llevó a ganar un premio Paraugas a la estrategia de producto.

-¿En qué consiste Coinscrap?

-Es un servicio de planificación financiera que utiliza reglas de ahorro automáticas. Por ejemplo, puedes ahorrar el redondeo de las compras con tarjeta y llevarte esos céntimos a un producto de ahorro o inversión automáticamente. Tú decides para qué quieres ahorrar, cuándo lo quieres conseguir y la plataforma trabaja para que logres ese objetivo. También puedes ahorrar un porcentaje de tu nómina o ganar a través de la gamificación. La plataforma la vendemos como marca blanca a bancos y aseguradoras, es decir, el usuario no percibe que está fuera de la aplicación de su entidad, pero está usando nuestro servicio.

-¿Cómo nació esta idea?

-Desde el principio buscamos democratizar el ahorro y la inversión entre la gente, especialmente entre los jóvenes, pero también entre personas de mediana edad. Yo trabajaba en banca privada y me di cuenta de que las aplicaciones de bolsa y ahorro eran complejas y difíciles de utilizar, así que planteé simplificar las finanzas y hacerlas accesibles a todo el mundo, que no fuera complicado.

-¿Cómo os ha afectado la crisis del coronavirus?

-Esto no ha hecho más que potenciar la utilización de este tipo de herramientas que sean sencillas y fáciles de utilizar. El modelo de ir a una oficina a gestionar tus finanzas está un poco obsoleto.

-¿Qué perspectivas de crecimiento tiene Coinscrap?

-Lo que queremos es establecernos como la plataforma de microahorro de referencia en España y de cara al 2021 empezar el escalado internacional con la vista puesta en Latinoamérica.

-¿Por qué escoger Galicia para crear la empresa?

- Todos los costes son más bajos y la calidad de los desarrolladores y técnicos es tan buena o mejor que en otras partes del territorio. Te permite desarrollar con calidad a un coste menor.

Leyre Celdrán: AEFI

«La crisis ha resultado una lanzadera para la transformación digital» 

La Asociación Española de Fintech, con más de 100 empresas asociadas, lleva desde su nacimiento en el 2016 trabajando para generar un ecosistema favorable para las empresas tecnológicas dedicadas a las finanzas. Leyre Celdrán es su bussines manager.

-El mercado de fintech está en plena eclosión a nivel mundial. ¿Cómo está siendo su adaptación en España?

-El ecosistema español es uno de los más potentes a nivel innovación, talento y emprendimiento. El sector es potente y sólido, de hecho, el porcentaje de mortalidad de las fintech españolas es muy bajo, por debajo de un 5 %. Sin embargo, existe el problema de la inversión que en Europa se reparte entre Reino Unido, Alemania y Francia.

-Por el covid se está reduciendo el uso de efectivo y las gestiones presenciales. ¿Está siendo esto un revulsivo para el desarrollo de nuevos modelos de negocio?

-La tendencia antes de que se produjera la crisis del coronavirus ya era a que las gestiones se hicieran de manera virtual, así como el uso del efectivo iba disminuyendo poco a poco por la aparición de nuevos sistemas de pago virtuales. Sin embargo, la crisis ha acelerado estos procesos y ha resultado una lanzadera para la transformación digital de los usuarios.

-Actualmente, la brecha digital en España sigue siendo amplia. ¿Cómo puede adecuarse el sector fintech a esta realidad?

-El sector fintech es una de las herramientas necesarias, imprescindibles y eficaces que salvan esta brecha. El ADN de estas empresas es absolutamente tecnológico, lo que hace que aquellos sectores o usuarios a los que llegan salven la brecha de una forma natural, operativa y eficaz sin grandes cambios o inversiones. Pensemos, por ejemplo, en áreas rurales donde las oficinas de entidades bancarias son prácticamente inexistentes. Gracias a aplicaciones móviles, los residentes de estas zonas pueden acceder a productos y servicios bancarios y de seguros a través de un smartphone, haciéndolos independientes, autónomos y democratizando las finanzas a todos los niveles de la población.

 

Fernando Rodríguez: Bizum

«Nuestra primera experiencia de pago físico será con QR» 

Con más de diez millones de usuarios, Bizum se ha convertido en el servicio de referencia en España para el pago instantáneo por móvil entre personas y ahora busca consolidarse en el pago a comercios. A través de este servicio, que despegó en el 2016 gracias a la colaboración entre las principales entidades bancarias españolas, se han realizado en algo menos de cuatro años 165 millones de operaciones, con un volumen asociado de 8.000 millones de euros. Fernando Rodríguez, director de desarrollo de negocio de Bizum, da las claves del éxito del servicio.

-Bizum es prácticamente una empresa pionera en España.

-Cuando se concibió el proyecto no había una solución consolidada en el terreno de los pagos inmediatos de persona a persona. Las que existían no habían conseguido generar el efecto red, que al fin y al cabo es fundamental en este tipo de servicios. No son útiles si tu entorno no lo utiliza. La idea original era habituar a los usuarios al uso para superar la brecha digital que había y desde ahí empezar a crecer poco a poco. Una vez el pago entre personas estuviera consolidado nuestra idea era añadir diferentes elementos como ya hemos hecho con las donaciones a oenegés, con el pago en comercios en línea o, como veremos en breve, Bizum en pago presencial.

-¿En qué destaca?

-Destacaría de Bizum la rapidez y la comodidad. Yo te hago un pago y me da confianza porque es inmediato. También porque está dentro de la aplicación del banco. Cada vez más gente las utiliza y te resuelve muy bien la papeleta para hacer las gestiones en el día a día. Además solo necesitas buscar el contacto de la persona en la agenda de tu teléfono, con esto hemos conseguido que hacer un bizum sea algo habitual en la sociedad española.

-¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento de la empresa?

-Todavía nos queda por crecer en usuarios. El objetivo que tenemos este año es llegar a 12 millones de usuarios. Además, el pago físico es una batalla por recorrer. Cada vez el uso de tarjetas es más fuerte y cada vez la gente paga más con el teléfono. En nuestro caso, la primera experiencia de pago va a ser con QR. La idea es que el usuario genere un código QR en su aplicación bancaria y le permita tanto pagar como recibir dinero. Así los usuarios que ya ven confiable el método de pago de Bizum podrán usarlo en más sitios.

-¿Habrá expansión internacional?

-La idea inicial era una solución doméstica que les diera a los clientes de los bancos españoles esta oportunidad de pagos. De todos modos, estamos llegando a un momento de mayor cohesión en Europa. Si vemos que tiene sentido que Bizum crezca internacionalmente, creo que será en Europa. No sé muy bien cómo, pero están saliendo iniciativas para armonizar pagos europeos y Bizum puede tener una parcela ahí. Desde mi punto de vista, Europa es el siguiente paso natural, aunque también es cierto que nuestros socios tienen una presencia importante en Latinoamérica. Así que, si tenemos una fórmula que funciona, ¿por qué no poder replicar el esquema de Bizum en estos países?

-¿Cómo está siendo el uso del servicio durante la pandemia?

-En las semanas posteriores al decreto del estado de alarma notamos un poco de shock. Más del 60 % de los pagos de Bizum son de planes sociales: gastos de cenas, de cañas, etc. Eso de repente colapsó. Tuvimos un pequeño bajón esas semanas pero curiosamente no dejó de crecer el número de usuarios. El confinamiento ayudó a que las personas que todavía no nos conocían se hicieran usuarios. En abril empezamos a recuperarnos y notamos que el importe medio creció bastante. Los gastos pequeños desaparecieron, entonces la gente lo usaba para hacerle la compra al vecino. Como no podías ir al cajero, fuimos la forma fácil de resolver estos pagos. Otra cosa que nos llamó la atención, y nos sentimos especialmente orgullosos, fueron las donaciones a oenegés. Antes del confinamiento había cerca de 400 organizaciones en la plataforma y ahora ya hay más de 1.500 y en los tres meses de confinamiento se recaudaron a través de Bizum más de 2,5 millones de euros.

-¿Ha cambiado el perfil de los usuarios?

-El principal usuario que ha crecido es el menor de 35 años. Cuando empezó el servicio, el usuario promedio tenía entre 35 y 50 años, porque al fin y al cabo Bizum está dentro de la app del banco y este perfil estaba más acostumbrado a su uso. Ahora el usuario medio se ha rejuvenecido muchísimo. El rango que más está creciendo es el de las personas de entre 18 y 24 años. Ahora mismo casi el 50 % de la población de esa franja de edad tiene Bizum. Hasta el 2021 no tendremos los datos exactos, pero intuyo que habrá mantenido el crecimiento este perfil joven y también el de mayores de 55 años, que es un grupo que se está digitalizando por las circunstancias.

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