La reforma fiscal (y no es la única) que se avecina

ALBERTO VAQUERO

MERCADOS

16 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Los que nos dedicamos al estudio de la fiscalidad llevamos décadas reclamando la necesidad de que el Gobierno de España realice una reforma fiscal en condiciones. No se trata que el ejecutivo de turno introduzca modificaciones tributarias mínimas y que las venda como si fuera un gran cambio fiscal. Es necesario ir más allá.

El sistema fiscal español presenta importantes limitaciones que no permiten que se desarrolle todo su potencial recaudatorio sobre aquellas bases imponibles y contribuyentes que debieran soportar una mayor presión tributaria. Es evidente que el que más capacidad económica demuestra (renta ingresada, renta acumulada o gasto) tendría que contribuir más. Esta necesaria reforma fiscal integral debería abordar los graves problemas de suficiencia y equidad que tenemos en España a la hora de aplicar los impuestos y establecer más y mejores medidas que combatan la economía sumergida y el fraude fiscal, una lacra de nuestro sistema tributario.

La población española así lo reclama. Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), casi el 80% de los entrevistados son de la opinión de que los que más capacidad fiscal tienen, no son lo que más aportan al erario público. Además, la población española manifiesta que se hace poco para combatir el fraude fiscal; lo cierto es que medidas como la regularización fiscal extraordinaria (más conocida como amnistía fiscal) nada ayuda a eliminar esta sensación de impunidad fiscal que parece existir para algunos contribuyentes.