Cara y cruz sobre el estado de la desigualdad en Galicia

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La pobreza todavía afecta a muchas personas
La pobreza todavía afecta a muchas personas

La comunidad gallega es la cuarta que más ha reducido las tasas de riesgo de pobreza en la última década, junto a Baleares, País Vasco y Castilla y León, pero los indicadores muestran una feminización del problema; la pobreza severa, por debajo de la media nacional, engloba a 128.000 personas

16 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, advertía hace unas fechas en el Financial Times sobre las amenazas que genera un incremento de la desigualdad de las rentas. Lo explicaba afirmando que no solo los niveles de percepción de los ciudadanos subrayaban la alta preocupación por la cuestión, sino que la misma población apuntaba que dicha tendencia constituye un problema relevante en la actualidad. El coeficiente de Gini (el que mide la proporción entre la población y la riqueza) se incrementó cinco puntos a lo largo del período 1990-2012; lo que significó que el 1% de la población más rica captura, en promedio, el 10 % del total de las rentas (pudiendo llegar hasta el 20 % en Estados Unidos o en la India). En contraste, el conjunto de las clases medias recibe un 2 % menos de lo que obtenía en 1990.

La ciencia económica siempre estuvo abierta a este debate. Por un lado, se discutía sobre la compatibilidad entre el crecimiento y la desigualdad. Y, de otra parte, hay una amplia controversia sobre las variables utilizadas para medir los niveles de desigualdad. Respecto al primer asunto, los defensores del pensamiento liberal creen que el crecimiento conduce a una menor desigualdad, ya que la riqueza generada en los estratos de renta alta se derramará hacia las rentas medias y bajas, generando una tímida convergencia. Por su parte, los adscritos a pensamientos más socialdemócratas argumentan que el continuo crecimiento, sin regulaciones efectivas, conlleva a una desigualdad creciente que, además, es desestabilizadora para la sociedad. La entrada en escena de los nuevos trabajos de Piketty, Zucman, Milanovic o Amartya Sen, contribuyeron a dar vida al debate y, hoy en día, las tesis y antítesis llenan las revistas especializadas.

Respecto a las controversias sobre la metodología de la medición de los niveles de la desigualdad, el debate se centra en como cuantificar la variable “riesgo de pobreza”. Para unos, es un concepto impreciso, que no mide nada; sino que simplemente indica la posición relativa de esa persona en una escala de rentas. Para otros, sin embargo, subraya una demarcación, que permite segmentar a la sociedad en estratos o deciles con objeto de distinguir los que se encuentran en riesgo de pobreza y los que no lo están.