Javier Foncillas, vicepresidente en Dolby Europa: «La gente llora al oír el Sgt. Pepper's de los Beatles con Atmos»

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Dolby, la compañía estadounidense especializada en compresión de audio, ha implementado su nueva tecnología Atmos en todo tipo de dispositivos, desde móviles y ordenadores a televisores, a los que traslada la misma experiencia de sonido inmersivo que se disfruta en una sala de cine.

16 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Fundada en Londres en 1965, Dolby se movió una década después a San Francisco (California) y desde entonces ha impulsado los principales estándares del sonido digital. Javier Foncillas, vicepresidente de Partnerships para Europa, explica el cambio radical que está suponiendo Dolby Atmos.

¿Cómo surgió este formato?

Salió originalmente para el cine y el concepto era que, en vez de seguir añadiendo capas de sonido, primero estéreo, luego 5.1 y después 7.1, se repensó para crear una experiencia realmente inmersiva que no dependa tanto del número de canales sino de los objetos: cada objeto tiene su sonido. Si hay sonidos que vienen por arriba, como el viento, pájaros o aviones, tú los oyes por arriba, cada uno en su sitio. Te hace sentir que estás dentro de la escena. ¿Cómo haces que algo así quepa en un fichero que se pueda tener en un móvil, un ordenador o una televisión? Para ello utilizamos los códecs, que es coger este sonido y codificarlo de manera que ocupe menos espacio y poder transmitirlo.

Pero la compresión del audio digital puede ocasionar pérdidas de calidad.

Tenemos dos tipos de códecs. Uno es el que encuentras en un Blu-ray, que en inglés se denomina lossless codec y que no pierde nada, es una reproducción exacta del original, simplemente ahorra espacio quitando frecuencias que no se usan. Cuando tú compras un Blu-ray viene con el estándar TrueHD, que es un códec lossless. Para transmisión tenemos un sistema que se llama Dolby Digital Plus que comprime el sonido sin que nosotros percibamos la diferencia, porque hay frecuencias que tu oído no las diferencia. Si lo estás viendo en un móvil y tienes mala cobertura, el grado de compresión es mayor y llega un momento en que se nota, pero si estás viendo la televisión, tu Netflix o tu Disney, con una buena conexión de fibra la experiencia perceptual el usuario no lo distingue.