Thais Rodríguez: «La industria necesita mucho más apoyo para exportación»

Nació en la aldea de Bexán, en la Ribeira Sacra, estudió Economía en la USC y una beca sobre internacionalización la llevó a la Agrupación Española de Empresas Exportadoras, en Valencia, donde continúa trabajando.


Thais Rodríguez Pérez (O Saviñao-Lugo, 35 años) se licenció en Economía en la Universidade de Santiago. Al acabar la carrera, consiguió una beca sobre internacionalización, de la Cámara de Comercio de Lugo, que la llevó a la oficina de economía y comercio de la Embajada de España en Praga. Después logró otra ayuda, con la que accedió a la Agrupación Española de Empresas Exportadoras (Arvet). Entre las sedes de Barcelona y Valencia, optó por la segunda, y tras el año de becaria la contrataron. Es la directora de dos de los tres sectores de la entidad: Asfel (Asociación Nacional de Fabricantes Españoles de Productos de Limpieza e Higiene) y Cofearfe (Federación de Fabricantes Exportadores de Artículos de Ferretería y Bricolaje).

-¿Cuántos socios tiene Arvet?

-Doscientos, todos fabricantes, repartidos por toda España. Las zonas de más peso, por el tipo de sector con el que trabajamos, están en la cuenca mediterránea. Fue una de las primeras asociaciones creadas en España, en 1970. En un principio se hacía socia cualquier empresa de cualquier ámbito que quisiera exportar y en el 2002 se crearon tres sectores.

-¿Qué trabajo se realiza desde esta organización?

-Nos dedicamos a dar servicio a las empresas exportadoras a nivel de promoción, y apoyo y defensa de los productos y las marcas. Somos interlocutores únicos con el Ministerio de Industria, oficialmente reconocidos a nivel nacional, y a partir de ahí realizamos diferentes actividades.

-¿Qué demandan los socios?

-Tenemos un tejido formado por pequeñas y medianas empresas, con estructuras pequeñas y personal limitado, y existe una necesidad de salir al exterior, conseguir información filtrada y de calidad, y búsqueda de clientes. Además de la necesidad de financiación. En esta tercera vía tenemos colaboradores (alguna entidad bancaria) y lo que hacemos para las empresas es trabajar con delegaciones comerciales en diferentes mercados, con personal propio de la asociación.

-¿Cuáles son sus mercados?

-De manera prioritaria, Portugal, Francia e Italia, en los dos sectores de los que soy responsable, y en general también mucho en el Magreb. En higiene y limpieza, trabajamos sobre todo con mercados más cercanos porque tenemos mucho producto químico y a más de tres mil kilómetros ya no es competitivo, resulta más difícil exportarlo. El de ferretería y bricolaje es un segmento que lleva más años saliendo al exterior y está por todo el mundo.

-¿A qué dificultades se enfrentan sus socios?

-Son empresas pequeñas y medianas, y el acceso a la tecnología y a los medios lo van a tener siempre más fácil las multinacionales. Cada vez hay más competencia, por lo que la búsqueda de elementos innovadores y diferenciadores es fundamental.

-¿Cuál es la principal actividad de la asociación?

-El primer pilar sería la promoción. Trabajamos realizando y coordinando eventos en el extranjero, principalmente las ferias (el covid-19 provocó el aplazamiento de la feria bienal sobre el sector de higiene y limpieza profesional en Holanda).

-¿Qué déficits arrastramos en materia de comercio exterior?

-Falta muchísimo apoyo por parte de la Administración. A nivel nacional trabajamos con el ICEX (entidad pública que promueve la internacionalización de empresas españolas) y con el Ministerio de Industria, y el apoyo está muy limitado por los Presupuestos Generales del Estado, que deberían respaldar mucho más a la empresa exportadora, con ayudas directas a ferias, viajes comerciales, toda la promoción, la compra de maquinaria, etcétera. Alguna comunidad autónoma lo está haciendo muy bien, pero a nivel nacional la industria necesita muchísimo apoyo.

«Lo que más nos cuesta es el empoderamiento de la mujer, hay que luchar mucho» 

«Como mujer, que además soy muy joven, parezco aún más joven y soy bajita [ríe], he tenido que pelear mucho para mejorar mis condiciones laborales y para defender mi valía», reconoce Thais Rodríguez Pérez. «Empecé a viajar hace once años con un grupo de empresas, nueve, diez, quince..., en experiencias comerciales. Y luego ya a ferias... Ahora menos, porque cada vez hay más mujeres, pero sigue siendo un mundo de hombres, y tienes que hacerte un carácter más duro de lo que muchas veces te gustaría», remarca.

-Parece que a las mujeres siempre nos resulta todo un poco más difícil.

-Sí, el empoderamiento de la mujer es lo que más nos cuesta, y a nivel comercial tenemos que luchar mucho más. A mí también me ha tocado negociar condiciones y solicitar facilidades para poder realizar teletrabajo (desde su casa familiar, en la provincia de Lugo) y me he encontrado con dificultades. Lo he defendido mucho y lo he conseguido, pero no es fácil, en una misma situación, la mujer siempre tiene que dar el cien por cien, o mucho más.

-¿Qué impacto estima que puede tener la crisis provocada por la pandemia del coronavirus en los sectores a los que representa?

-Es algo muy difícil de valorar. En cualquier caso, sabemos que tendrá impacto desde el momento en que la industria se paró y hay tanta incertidumbre. No sabemos cómo se va a poder arrancar en cuanto se pueda hacer vida normal, ni por parte de la industria exportadora ni por parte del consumidor. No sabemos cómo van a reaccionar los clientes, si vamos a poder realizar viajes internacionales, si va a haber las mismas pautas de consumo, si van a cambiar las tendencias, que, con seguridad, cambiarán. Igual que cambiará la mentalidad y la forma de hacer negocios. Hay mucha incertidumbre, no sabemos el alcance, cuándo habremos salido, si seguiremos con contagios. Y también va a afectar al resto de los países.

-¿La guerra arancelaria de Estados Unidos y China ha afectado a los socios de Arvet?

-En nuestros productos no ha tenido demasiada repercusión, quizás en alguna materia prima, pero en general no ha afectado a nuestras áreas de producción.

el detalle

Pasión por la oratoria 

Thais Rodríguez Pérez nació en la aldea de Bexán, que pertenece a la parroquia de Diomondi, en el municipio de O Saviñao, en plena Ribeira Sacra. «Me gusta mucho ir a la aldea donde nacimos mi abuela, mi padre y yo [...]. Mirar hacia el río Miño, hacia Belesar, es una forma de calma», comenta. Siempre que puede se escapa a su tierra, donde está su familia, y le gustaría vivir en Galicia, «pero es más complicado encontrar oportunidades». En Valencia se siente muy a gusto: «Es una ciudad muy agradable, que me ha acogido muy bien». Y está empeñada en mejorar sus habilidades blandas, como la capacidad de relacionarse con los demás, la gestión de datos y, en especial, la oratoria: «Me apasiona, formo parte de un club [Toastmasters Valencia, del que es vicepresidenta] y dedico tiempo a leer sobre técnicas de negociación o de cómo convencer».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Thais Rodríguez: «La industria necesita mucho más apoyo para exportación»