Los ganadores y perdedores del covid-19

Los lácteos disparan las ventas al exterior en el arranque del año en China ? Las conservas se estabilizan y la peor parte se la llevan las ventas a la hostelería, como vinos o quesos «gourmet»


La Voz

Las economías ya no pueden sobrevivir como islas. El impacto de la pandemia del coronavirus ha golpeado al negocio de las industrias gallegas que no han sido capaces de controlar un factor común y externo: la caída de la demanda. Uno de los cinco países a los que más exporta la comunidad es también uno de los más afectados por la crisis sanitaria: Italia. Con el turismo del país transalpino parado, conserveras de las Rías Baixas especializadas en piezas grandes para la hostelería, que a principios de año iban aumentar líneas de producción, se enfrentan ahora a posibles ERTE.

La coyuntura ha cambiado las prioridades. Mientras los productos frescos son unos de los más susceptibles de sufrir pérdidas, los menos perecederos tienen una oportunidad. «Las exportaciones a China en enero y febrero cayeron bastante, en pesca y textil, no así en el sector lácteo, que aumentó muchísimo sus ventas, más de un 600 % respecto a los mismos meses del año anterior. A menor escala, el porcino, los embutidos y la carne de cerdo, sobre todo, incrementaron sus márgenes en el país asiático», detalla Sergio Prieto, responsable de la delegación territorial del ICEX, del Ministerio de Economía, en Galicia.

El auge inesperado

En un arranque de año de caídas generalizadas, «entre os produtos que incrementaron as súas vendas destacan certos lácteos (o leite en especial) ademais dos procedentes do sector hortofrutícola. As conservas de peixe e marisco comezan a estabilizarse. Os mercados da Unión Europea, Latinoamérica e EE. UU. seguen a demandar estes produtos, se ben en países cunha incidencia maior do covid-19, como Italia, observouse un impacto no comercio», reconocen desde la Consellería de Economía.

La alimentación ocupaba tradicionalmente el quinto puesto en las exportaciones, por detrás de manufacturas, automoción, bienes de equipo y semimanufacturas. Con su desplome a la vista, los alimentos no solo luchan por salvar los muebles, son una esperanza, al menos a corto plazo. «O abastecemento dos mercados é unha prioridade e o sector da alimentación segue apostando polo comercio exterior como actividade estratéxica», insisten en el departamento autonómico.

Una oportunidad

«Las exportaciones de productos de la agricultura, ganadería y caza en el año 2019 ascendieron a 189 millones de euros, el 0,85% del total (22.200 millones). En la pesca, fueron de casi 202 millones (0,90%). Donde exportamos más fue en los elaborados, como las conservas, ya que la industria de la alimentación representa casi el 12 % del total (2.105 millones de euros). Este dato es importante porque estos productos incorporan más valor añadido que las exportaciones de los frescos», destaca Maite Cancelo, profesora del área de Economía Cuantitativa de la USC. Este es el porcentaje en el que Galicia quiere resistir.

En lo que llevamos del 2020, de enero a febrero, entre los cinco países a los que más alimentos exportamos se cuela de nuevo China. Con Portugal, Italia, Francia y Alemania es uno de nuestros principales compradores. «Los sectores que más han contribuido son la pesca, los lácteos y huevos y los productos cárnicos», adelanta Sergio Prieto, director territorial de Comercio e ICEX. En el caso de Portugal son importantes, junto a la carne, las ventas hortofrutícolas.

«Con respecto a los países que han aumentado sus compras de alimentos, destacan Dinamarca, Estados Unidos, Japón, Suiza y Libia. El sector que más ha empujado en este repunte de las exportaciones es el de las bebidas. En el caso de Libia, sin embargo, se ha producido un crecimiento de 415 % respecto a enero, y ha sido debido a los productos pesqueros», avanza Sergio Prieto, del ICEX.

Hostelería: talón de aquiles

Pero Italia es, al mismo tiempo, junto a los Países Bajos, el Reino Unido, Dinamarca, Bélgica, Islandia, China y Polonia, de los estados que más dejaron de comprarnos este primer trimestre. «En el caso de Islandia, los preparados alimenticios son los que han provocado la disminución en las exportaciones», matiza Prieto.

Mientras los productos de primera necesidad aguantan, los destinados a la hostelería son el talón de Aquiles del sector alimentario. «A pandemia está a afectar ao segmento vitivinícola, pola súa maior vinculación aos negocios de hostalería, restauración e cáterin, así como aos elaborados de pratos preparados, produtos gourmet, queixos e patacas», afirman en la Consellería.

Otras cifras que nos hablan de este impacto son las que ha publicado el Foro Económico de Galicia en su Informe de Coxuntura Económica. Mientras los ERTE, hasta el 1 de abril, tuvieron un impacto del 0,6 % (496 trabajadores afectados) en el sector primario y de un 3,5 % en la industria manufacturera de alimentos (1.535 empleos frente a los 13.272 de la fabricación de vehículos) , en la rama de comidas y bebidas en la hostelería el alcance se dispara hasta 44,1 %, con unos 32.971 trabajadores afectados en la comunidad. El 23,1 % del total de los ERTE presentados en Galicia.

Ante este frenazo toca reinventarse. Apostar por la cadena de valor en los elaborados es una de las vías. La recuperación más temprana que se calcula para nuestros socios comerciales es otra esperanzadora expectativa a largo plazo. También la de ver, y vender, más allá de Europa.

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