Un país, un sistema de pensiones

El Gobierno francés quiere crear una fórmula universal para todos los cotizantes que sustituya a la actual maraña, con hasta 40 opciones distintas La edad de jubilación seguirá en 62 años


París / La Voz

Uno de los compromisos que Emmanuel Macron adquirió durante la campaña presidencial del 2017 fue la creación de un sistema universal de pensiones en Francia que permitiera superar la compleja maraña de opciones existente actualmente, con hasta cuarenta fórmulas distintas. Lo que quiere hacer el Ejecutivo galo es generalizar un sistema por puntos que hará que «un euro cotizado dé los mismos derechos a todos, sea cual sea el momento en el que se ha cotizado y sea cual sea el estatus del que lo cotizó», según asegura el presidente de la República.

En la actualidad, los derechos a la pensión se calculan en función del salario medio percibido durante los mejores 25 años de actividad (o del salario de los últimos seis meses de carrera en el caso de los funcionarios), pero con el nuevo sistema se tendrá en cuenta el conjunto de la carrera profesional. Esta medida supone una bajada automática para las pensiones de los profesores, por lo que el Gobierno ha prometido que revalorizará sus salarios a partir del 2021 y durante 10 años.

La nueva ley no afectará en nada a los nacidos antes de 1960, mientras que las generaciones a partir del 2004 cotizarán directamente por el nuevo sistema de puntos. Aquellos que vinieron al mundo entre 1975 y el 2004 tendrán una parte cotizada por el sistema actual de trimestres y otra por el nuevo sistema de puntos.

El Gobierno mantiene la edad legal de jubilación a los 62 años, aunque se trata de algo ficticio porque quiere incitar a los franceses a trabajar más tiempo, de tal forma que al que se jubile antes de los 64 años (la llamada «edad pivote») se le aplicará un malus, es decir, se le reducirá la pensión, mientras que si decide trabajar hasta los 64 disfrutará de la pensión completa, y si va más allá obtendrá un bonus de un 5 %. Tras la movilización social iniciada el pasado 5 de diciembre, y la estampida de los sindicatos llamados reformistas, como la CFDT, el Ejecutivo galo ha dicho que está dispuesto a retirar esta «edad pivote» siempre y cuando sindicatos y patronal encuentren otra solución que permita obtener el equilibrio financiero del sistema de pensiones en el 2027, que era el objetivo de este plan.

 Y es que el proyecto de ley, que va a ser presentado en el Consejo de Ministros del próximo viernes, y pasará a la Asamblea Nacional a partir del 17 de febrero, además de intentar simplificar el actual sistema, trata de encontrar la forma de financiarlo. Según el Consejo de Orientación de Pensiones, en el 2025 se espera un déficit de entre 8.000 y 17.000 millones de euros.

El primer ministro francés, Edouard Philippe, ha puesto dos condiciones a los actores sociales: que las soluciones que propongan no ocasionen «una bajada de las pensiones para preservar el poder adquisitivo de los beneficiarios, ni deben suponer una subida del coste del trabajo para garantizar la competitividad de nuestra economía». De todas formas, esta retirada de la «edad pivote» solo sería aplicable para las generaciones nacidas entre 1960 y 1975.

Otras medidas incluidas en la nueva ley son la revalorización de la pensión mínima a 1.000 euros a partir del 2022, un aumento de un 5 % del total de puntos adquiridos por cada hijo que nazca, así como un suplemento del 2 % para las familias de tres o más hijos. En cuanto a los regímenes especiales, cuya edad legal de jubilación es de 52 años (para conductores de ferrocarriles y transporte urbano) o 57 (policías, bomberos y resto de trabajadores de transportes), irán desapareciendo poco a poco.

Explicación aparte merece la situación de los abogados y otras profesiones liberales que, al revés de lo que ocurre con otros sistemas de pensiones autónomos, tienen uno que presenta superávit. Con la desaparición de las cajas de pensión autónomas temen que el Gobierno eche mano de los 2.000 millones de provisiones logrados gracias a las altas cotizaciones y la buena gestión. Además, el proyecto de reforma prevé doblar las cotizaciones (del 14 a 28 %) para los abogados que ganen menos de 40.000 euros al año, y las pensiones mínimas, que hoy son de 1.400 euros, pasarán a 1.000. De momento, este colectivo sigue en huelga.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Un país, un sistema de pensiones