Innovar, innovar, innovar... Así se crea la biotecnología

La empresa de O Porriño invierte cada año en I+D el equivalente al 11 % de sus ventas. La firma de veterinaria animal creada en 1993 es hoy un grupo industrial diversificado con filiales de salud humana o probióticos


Redacción / La Voz

Puede que la cifra aislada, en frío, no le diga nada: Zendal invierte cada año el equivalente al 11 % de sus ventas en I+D. Si la contrasta con otro dato, seguramente perciba mejor su dimensión: el gasto medio en innovación de un país como España es de apenas el 1,2 % del PIB. El de gigantes en este campo como Suecia, Alemania o Finlandia se acerca o rebasa ligeramente el 3 %. Destinar por tanto más del 10 % de todos los recursos disponibles a investigar explica por qué la biotecnológica localizada en O Porriño se ha convertido en poco más de un cuarto de siglo en un referente de su sector, con presencia en más de 65 países.

El de Zendal es un viaje un tanto anómalo en el universo de la biotecnología. Lo habitual es que las farmacéuticas salten al campo de la salud animal una vez que han consolidado su actividad en la humana. La firma gallega lo hizo al revés. De hecho, la compañía que dio origen al grupo vio la luz en 1993 como CZ Veterinaria, hoy CZ Vaccines, especializada en el desarrollo y fabricación de vacunas sobre todo para grandes animales.

En el 2008, Zendal dio el salto al ámbito de la salud humana por la vasta experiencia que habían acumulado y por su planta de micobacterias, una de las más avanzadas y completas a nivel mundial. La compañía fue convocada para un proyecto de trascendencia global: el desarrollo de una nueva vacuna de la tuberculosis, una enfermedad que mata a 1,6 millones de personas al año.

Había nacido Biofabri, la filial de salud humana del grupo. Los avances logrados por la firma gallega en la lucha contra esta enfermedad han despertado un enorme interés en la comunidad científica. Si logra consumar todo el recorrido de la investigación, se convertirá en la única empresa española que desarrolla una vacuna de principio a fin en la península.

Este proyecto abrió una etapa de diversificación dentro de Zendal que tuvo su punto de inflexión en el 2016. Aquel año nacieron las filiales Vetia (medicamentos para animales) y Petia (centrada en la salud de las mascotas), y en el 2017 veía la luz la división de probióticos para humanos con las marcas Probisearch y Bialactis. El último hito dentro de esta estrategia llegó este mismo año con la creación de Zinereo Pharma, focalizada en probióticos y fármacos.

Pero el viaje hacia el futuro de la compañía no ha terminado, ni mucho menos. «Tenemos previsto lanzar varias vacunas de humana y veterinaria que saldrán al mercado en los próximos años», anuncia el consejero delegado del grupo, Andrés Fernández Álvarez-Santullano.

Homenaje a la primera enfermera en misión humanitaria

El origen del grupo biotecnológico se encuentra en otro de los grandes iconos del sector en Galicia, la también porriñesa, y vecina, Zeltia. En 1993 emprendió su aventura en solitario, consagrada simbólicamente hace poco más de un año cuando la dirección de la compañía decidió agrupar a todas sus filiales bajo el paraguas de una nueva marca: Zendal. Un nombre con una enorme significación en el mundo de la medicina a nivel internacional, y que tiene además un vínculo con las tierras de Breogán. Y es que Josefa Zendal (Ordes, 1773) está considerada por la Organización Mundial de la Salud como la primera enfermera humanitaria de la historia.

Ella iba a bordo de la expedición Balmis, el viaje que Francisco Javier Balmis, el médico personal de Carlos IV, emprendió en 1803 junto a 22 niños con viruela para recorrer América, China y Filipinas inoculando a más de medio millón de personas la vacuna contra esta enfermedad, la más mortífera de la historia. Zendal fue la única mujer y enfermera que tomó parte en aquella misión, de ahí que la dirección de la empresa porriñesa apostase por homenajear su figura al buscar un nuevo nombre para el grupo.

Una nueva marca que seguirá teniendo en la innovación su pilar estratégico. Y que acredita de nuevo otra cifra: la inversión acumulada en este cuarto de siglo de vida de la empresa supera los 82 millones de euros.

A. Fdez. Álvarez-Santullano, consejero delegado de Zendal

«La vacuna de la tuberculosis será un hito para la comunidad médica»

El primer directivo de la biotecnológica gallega tiene claros los pilares que han de guiar el futuro de la compañía.

—¿En qué medida resulta la innovación clave para su grupo?

—Zendal no se entiende sin la innovación, está en nuestro ADN. A lo largo de estos 25 años la apuesta firme por la innovación ha sido la llave de nuestro crecimiento; nos ha abierto diferentes puertas como el paso de veterinaria a humana con el nacimiento de Biofabri.

—La vacuna de la tuberculosis ha generado unas grandes expectativas. ¿Qué puede suponer para Zendal si finalmente logra completar todos los ensayos?

—Será un hito para la comunidad científica y médica y sobre todo para la sociedad, porque significaría una nueva y más efectiva vacuna para la lucha contra la tuberculosis, que evitaría miles de muertes al año. Nuestro compromiso es lograr una vacuna disponible y a un precio asequible en aquellos países donde la enfermedad es un problema de salud pública importante.

—¿Qué supondría para Zendal?

—En este momento estamos inmersos en los ensayos clínicos pero este paso ya es un gran avance para el grupo y para la sociedad. A nivel empresarial, está claro que es una gran apuesta que nos llevó en su día a entrar en el campo de la salud humana. La aprobación de esta vacuna implicará que Biofabri haga una fabricación a gran escala para suministrar las dosis requeridas por la OMS. En este caso tendríamos que redimensionarnos, pero ya tenemos un plan de crecimiento previsto.

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