«Avanzamos hacia una pensión mínima de manera silenciosa»

Marcel Jansen es profesor en la Universidad Autónoma de Madrid y doctor en Economía


Redacción / La Voz

Marcel Jansen colabora con el think tank económico Fedea y fue consultor de la OCDE y el Banco Interamericano de Desarrollo. Este experto en economía laboral advierte de que la crisis de las pensiones no puede depender solo de las cotizaciones, sino de una reestructuración del sistema que desahogue a las nuevas generaciones de trabajadores.

-¿Es sostenible el sistema tal y como está planteado?

-Existe un déficit estructural más que evidente. Si no se revoca la reforma de las pensiones emprendida en el 2012, lo que se produciría es una reforma silenciosa. El crecimiento de las pensiones no pasaría durante muchísimos años de un ritmo superior al 0,5 %, lo que supondría una enorme pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas. La otra opción, que ha ganado fuerza en los últimos meses, es restablecer la indexación de las pensiones a la inflación, por lo que el aumento en el déficit sería de varios puntos en el PIB.

-¿La destrucción salarial es responsable del enorme déficit en la Seguridad Social?

- Los nuevos trabajos que se crean lo hacen en unas condiciones peores que antes, pero hay que recordar que se han creado millones de empleos. El caso es que la pensión media ahora es, prácticamente, mayor que el salario inicial que los que se incorporan al empleo. En el corto plazo, el crecimiento salarial podría ayudar; pero en el largo plazo, también generará más derechos para estos cotizantes.

-¿En qué sentido?

-Se habla mucho de que, si no son suficientes las cotizaciones, pagaremos las pensiones con impuestos. Tenemos un sistema contributivo en el que se generan más derechos cuanto más se contribuya. Si lo hago en base a pensiones, pago más en el sistema pero no me corresponden más derechos. Creo que sería más razonable un sistema con una pensión mínima y en el que las cotizaciones sirvan para adquirir más derechos.

-¿Usted qué propone?

-La mejor reforma que se puede hacer es repartir, de una forma equilibrada, el coste del ajuste entre las distintas generaciones. Pretender que esto se resuelva con solo subir los salarios es un quimera.

-¿Cómo sería ese sistema?

-Uno en el que hay una pensión mínima financiada por impuestos y donde las cotizaciones sirven para el segundo pilar de la pensión. Todo esto es una garantía a todo el mundo y genera menos preocupación sobre la precariedad que sufren los jóvenes. ¿Hay que atacar esa precariedad? Por supuesto. La precariedad incide en su vida de tal manera que les impide crear un proyecto vital.

-¿La precariedad laboral es el origen del problema?

-El debate sobre precariedad se está presentando como que, si los jóvenes tuviesen contratos estables, el problema de las pensiones estaría resuelto. Los números de la AIReF son muy claros, con un escenario muy optimista sobre la evolución del empleo en el futuro, pero hay un debate de fondo importante y es que el mundo está cambiando muy rápido. Debemos prepararnos para un futuro en el que los trabajadores van a cambiar mucho de empleador.

-¿Qué retos tendrán los jóvenes trabajadores en el futuro?

-Financiar, por un lado, unos enormes derechos adquiridos por parte de los baby boomers. La dinámica demográfica va claramente en contra de los jóvenes. No recuerdo que el Pacto de Toledo haya invitado a millennials o a representantes de organizaciones juveniles para su parte del debate o para calibrar bien cuál es el esfuerzo que tenemos que pedirles. Derogar tal cual la reforma del 2012 añade 3 o 4 puntos de PIB de déficit en el sistema, estamos hablando de unos 50.000 millones en el medio plazo que tendrían que salir de los cotizantes jóvenes, personas con carreras laborales más intermitentes.

-¿Tienen los millennials las pensiones garantizadas?

-Sí pero, ¿a qué precio? Evolucionamos hacia una pensión mínima de manera silenciosa. Debemos buscar un equilibrio justo. ¿Tenemos que mantener el poder adquisitivo de quienes tienen unas pensiones máximas y un patrimonio muy alto? ¿Por qué no hacen ellos también una contribución a la sostenibilidad del sistema?

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