La automoción se prepara ya para el coche sin dueño ni conductor

El vehículo inteligente es la mayor amenaza y el principal reto de la industria. La nueva movilidad cambiará hábitos de conducción y del propio servicio


Redacción / La Voz

Son las 8.00 de la mañana. Es hora de salir hacia el trabajo. El smartphone activa el aviso de recogida. En 10 minutos un vehículo aguarda en la entrada de la casa. No tiene conductor. No lo necesita. Sabe a dónde ha de ir y cómo llegar y elegir el trayecto con menos tráfico. Llegados a destino, el coche retornará a su base y se autoconectará a un punto de recarga rápida, a la espera de un nuevo servicio: tal vez ir a buscar a unos familiares al aeropuerto, tal vez llevar a los niños al colegio. 

Es un vehículo inteligente, no comete errores de conducción, jamás se fatiga, no contamina, ni requiere plaza de garaje y lo más revolucionario, no es una propiedad particular, sino un medio de transporte al servicio de un nuevo modelo de movilidad.

Esto ya es posible hoy. La tecnología desarrollada por los gigantes del motor está lista para ponerla en marcha. Constructores y tecnológicas tienen la solución para liberarnos del caos, los atascos y la nube tóxica que contamina las grandes ciudades y de paso invertir en lo que será uno de los negocios más rentables del futuro: los vehículos autónomos con inteligencia artificial incorporada.

Pero, ¿quién se atreve a dar el primer paso hacia el abismo?

Rodando hacia el abismo

Extender y generalizar el uso compartido de un parque mundial de vehículos autónomos de motorización eléctrica es un objetivo de alto riesgo para cualquier país del mundo, que se verá obligado a desplegar millones de kilómetros de redes viales conectadas. Pero también para las compañías aseguradoras, para las redes de concesionarios y para los propios constructores de vehículos, que se encontrarían con grandes capacidades de producción instaladas en fábricas de coches repartidas por todo el mundo, y una demanda que comenzaría a caer en picado con la desaparición del vehículo en propiedad. Quedan años por delante para saber qué rumbo cogerá toda esta tecnología del automóvil conectado y la nueva movilidad. Pero lo más importante es que el cambio de mentalidad ya está en marcha.

La percepción sobre el presente y futuro de la movilidad está cambiando debido a las nuevas formas de transporte que están surgiendo. Y es que hasta siete de cada diez españoles creen que el alquiler de vehículos, el coche compartido y el coche con conductor sustituirán al coche en propiedad a corto/medio plazo, según el Estudio sobre la movilidad del futuro, elaborado por Europcar Mobility Group España.

Multimovilidad

«Este estudio nos da una buena medida de cuáles van a ser los parámetros de la movilidad en el futuro: la multimodalidad y el pago por uso como alternativa la propiedad y, especialmente, la tecnología, la digitalización y la sostenibilidad que hagan más fácil la vida de los pasajeros», explica Tobias Zisik, director general de esta compañía.

Pero, ¿qué pasara con las fábricas de coches? ¿Se desplomará la producción? Pues no necesariamente, según Zisik. «Creemos que en un país como España, en el que la edad del parque automovilístico ya supera los 12 años de media, la renovación constante de la flota del sector del coche de alquiler supone una solución al problema de contaminación en menos ciudades: más optimización energética y menos emisiones de dióxido de carbono (CO2)», asegura.

Pero esa es la visión optimista. Hace tres lustros, Europa era el gran productor de vehículos del mundo. De las plantas del Viejo Continente salía la cuarta parte de la producción mundial. Ese porcentaje ha ido cayendo con los años y con la irrupción de China y sus vecinos asiáticos, que también han aportado mayor demanda de coches. En el 2017, según ACEA, la patronal europea de fabricantes, las plantas europeas acometían un 15 % de la producción, ya superadas por China. El futuro, a tenor de lo que opinan los ejecutivos mundiales del sector de la automoción, es más incierto. Existe consenso: las plantas de Europa occidental fabricarán en el 2030 apenas el 5 % de la producción global. Es uno de los datos más preocupantes que arroja el XX Informe global sobre automoción elaborado por KPMG basándose en las encuestas a cerca de un millar de ejecutivos del sector.

 El sector de la automoción, que en Galicia genera el 13,5 % del PIB y 23.000 empleos directos, se juega su futuro en la evolución de las diferentes tecnologías y en el tránsito del motor de combustión al eléctrico. «El modelo que hemos conocido hasta ahora en Europa se ha desplazado hacia Asia. O damos un salto al negocio de la movilidad, o perderemos un 10 % de nuestro PIB», afirma Begoña Cristeto, socia de KPMG y exsecretaria de Estado de Industria en el anterior Gobierno. En su opinión, un planteamiento similar pero más crítico se debería hacer con España: «Tenemos una plataforma centrada en el vehículo pequeño, de combustión, y ya no somos un productor low cost, así que o damos un paso adelante, o nos vamos a quedar en tierra de nadie».

Pero, ¿y el mercado? ¿Dónde va a estar?En su ponencia Hacia dónde nos movemos, el mánager responsable de la plataforma para compartir coche Cabify en Europa, Mariano Sylveira, asegura que en muy poco tiempo los coches no tendrán dueño. «Nadie tendrá un coche suyo, saldrá muy caro. Viviremos en un mundo donde los servicios al cliente lo serán todo. En veinte años los automóviles vendrán a buscarnos a la puerta de nuestra casa sin nadie al volante». 

Ben Evans, uno de los grandes gurús de Silicon Valley, sostiene este mismo argumento en su blog sobre tecnología. «Piensen en un campo de golf lleno de carricoches que recogen a los jugadores y los llevan de un hoyo a otro. Pues lo mismo va a suceder en los núcleos urbanos, todos serán taxis autónomos y el 80 % sin conductor».

El coche dejará de ser un objeto de deseo, según Evans. «Finalmente solo será importante que nos transporten. Va a pasar como con el teléfono móvil, lo de menos con un smartphone es que puedes hablar».

Cambiará el modo de fabricar los coches, pero también el modo de venderlos. ¿Acabarán desapareciendo los concesionarios? Iñaki Arrola es un emprendedor con centenares de seguidores en las redes sociales y montones de ideas de cibernegocios, entre ellos el que le ha convertido en el revolucionario de la venta de vehículos por Internet, coches.com. «Creo que vamos hacia un menor número de concesionarios, y a grupos mucho más grandes, con la marca apoyando a esos grupos y todos vendiendo por Internet. La marca te enviará el coche a casa para que tú lo puedas probar por una cantidad simbólica que te devolverán si lo compras. Para eso tal vez se necesite una crisis más fuerte en los concesionarios» , asegura el experto en mercado del automóvil, cuya tesis coincide con los temores del sector .

Reestructuración

De hecho, KPMG sostiene que la misma reestructuración que sufrirá la fabricación de vehículos la tendrán que pasar los concesionarios. La consultora señala que entre un 30 y un 50 % de los concesionarios, tal y como los conocemos ahora, desaparecerán en el 2025.

Los directivos del sector creen que estos puntos de venta tienen que transformarse en factorías de servicios o en hubs de coches usados, gracias al auge del car sharing y de la movilidad bajo demanda. De momento, en España las marcas han cambiado sus contratos con los concesionarios para mayor control de la venta por Internet (un segmento del mercado aún por explotar) y de los datos de los dueños de los vehículos y los interesados en adquirirlos. De lo que no queda ya ninguna duda, a juzgar por el informe, es que es que fe de los directivos en la propiedad ha desaparecido.

Nuevas fábricas de vehículos probeta

M. Sío Dopeso

El Grupo PSA vaticina y ya diseña plantas multirrobotizadas y conectadas al cliente, que ensamblan con cero sobrecostes y cero fallos

Las cadenas de montaje capaces de ensamblar un vehículo por minuto, y varios miles de unidades idénticas al cabo del día, tienen el tiempo de vida contado. El sistema de producción en serie en las grandes fábricas repartidas por todo el mundo, con costosos gastos de mano de obra, aprovisionamiento y logística, es un modelo agotado, que no aguantará más allá de un par de décadas, según los vaticinios más optimistas.

Los principales constructores tienen ya en mente la revolución que está por venir. El último en visualizarla ha sido el Grupo PSA. La multinacional francesa, que tiene en Vigo su principal fábrica de ensamblaje de toda Europa, ha difundido un vídeo de poco más de 3 minutos de duración en el que adelanta cómo será el modelo de producción de sus plantas en torno al año 2030. Por supuesto, todo lo recreado en las imágenes es ahora ficción, pero basada en hechos muy reales que se constatan ya en el día a día de sus factorías, cada vez más robotizadas.

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