Y el turismo se hizo industria

Gestión hotelera y de eventos son las salidas más frecuentes del grado que ofrece el campus de Ourense. El futuro de la profesión pasa por la planificación estratégica y la tecnología

En la actualidad hay unos 200 alumnos cursando el grado de Turismo en Ourense
En la actualidad hay unos 200 alumnos cursando el grado de Turismo en Ourense

Redacción / La Voz

Llega el verano y todo parece girar entorno al turismo. Pero el grado que se ofrece en la universidad gallega no va de estudiar las riquezas de Galicia. Ni de cómo venderlas. Tampoco es saber atender al viajero. Todo eso lo incluye, pero Turismo es más, es asentar este sector en una industria potente, sostenible, adaptada a los tiempos y rentable. En Galicia, la titulación se ofrece en dos universidades públicas: Vigo en el campus de Ourense y A Coruña. Esta última será desde septiembre pública, porque hasta ahora se impartía en un centro adscrito.

La simultaneidad de Turismo con Xeografía e Historia tiene una nota de corte de 5 en junio; el grado de Turismo como tal quedó con plazas libres 

En Ourense, en cambio, Turismo siempre ha sido pública y tiene enorme raigambre. Son cuatro años de estudio: primero y segundo se dedican a la formación básica, que incluye gestión empresarial, mercados, empresas, geografía, sociología, derecho (es un sector muy normativizado) e idiomas. Esto último es la clave de los primeros cuatrimestres. Los alumnos deben saber inglés pero además tienen que elegir una segunda lengua entre francés, alemán y portugués. «La mayor parte ?dice Montserrat Cruz, la decana? tiene un buen nivel de inglés y muchos cogen portugués, por la cercanía del mercado y la similitud con el gallego, y alemán, porque tenemos un convenio con universidades de Bremen. Pero cada vez más los alumnos estudian en la escuela de idiomas, que además tenemos al lado, o en el servicio de lenguas de la Universidade de Vigo. Los idiomas son fundamentales en esta profesión». Tercero está centrado en la gestión específica de hoteles y restaurantes y en las aplicaciones informáticas vinculadas a la profesión, además de seguir con el perfeccionamiento de los idiomas; y cuarto casi es un curso a la medida del alumno, porque todas sus materias son optativas. «Tenemos desde atención al cliente a márketing», apunta Cruz, quien destaca de sus alumnos su proactividad y su capacidad para trabajar en equipo.

Como complemento de la formación, la facultad se esfuerza mucho en ofrecer prácticas, que son obligatorias, y en firmar convenios de colaboración con empresas, porque saben que pocas carreras profesionales exigen tanta práctica como esta. En ese programa se enmarca el convenio con la cadena Riu en Centroamérica. Además, todos los meses de marzo se organiza la International Week, en la que profesorado de universidades extranjeras imparte docencia en Ourense. De hecho, ahora mismo parte del alumnado está en Saarbrüken fruto de estos convenios.

Con el título bajo el brazo es fácil encontrar trabajo. Y este tiene destinos muy diferentes: gestión de hoteles (hay mucha oferta para trabajar en cadenas hoteleras grandes), de todo tipo de alojamientos, organización de eventos, dirección y organización de agencias de viajes y por supuesto en organismos públicos destinados al turismo, a los que normalmente se accede por oposición. Hay una opción que gusta mucho entre los titulados, que es la planificación de la gestión turística desde un ayuntamiento, mancomunidad o diputación. Pero la tecnología ha traído otros perfiles: consultores, formadores de profesionales, diseñadores de viajes de alto nivel, responsables de páginas de reservas, así como los empleos relacionados con el e-comerce.

Andrea García trabaja en las oficinas centrales de NH en Madrid
Andrea García trabaja en las oficinas centrales de NH en Madrid

«Del máster de la UCM todo me sonaba»

andrea garcía gonzález empleada de nh madrid

Andrea García (Meaño, 1992) tenía claro que lo suyo era el turismo desde muy joven, y cuando empezó la carrera todos los veranos los pasaba trabajando en pequeños hoteles de su zona. La gestión siempre le atrajo y al terminar el grado no lo dudó: «Hice el máster de gestión turística de la Complutense (UCM) y la verdad tiene mucho prestigio y fama, pero todo lo que vimos ya me sonaba, no había nada nuevo para mí». Durante sus años en Ourense aprendió las claves del trabajo y agradece la dedicación de sus profesores: «Estaban pendientes de mí, y aún ahora a veces me envían ofertas o me preguntan qué tal estoy». Ella está muy contenta en la central de NH en Madrid, una visión diferente del trabajo de un hotel: «No trato con clientes, sino con proveedores, pero es un trabajo muy social e interesante». Y un truco de experta: «Cuando contrates un hotel, no te quedes con las estrellas, mira qué servicios te da».  

Fernanda Miron se encarga de que el trato al turista en un destino sea homogéneo
Fernanda Miron se encarga de que el trato al turista en un destino sea homogéneo

«El grado y máster de dieron amplitud de miras»

fernanda mirón formadora

Fernanda Mirón (Pontevedra, 1977) tiene una profesión muy vinculada a los nuevos tiempos que vive el turismo. Además de ser la responsable de una empresa de gestión de eventos, es formadora de profesionales en un destino: «Supongamos un destino, un concello gallego que quiere impulsar su turismo. Pues yo me encargo de formar a profesionales de los diferentes ámbitos para que la atención al visitante sea lo más homogénea posible». Es decir, tanto personal de un hotel como de una agencia de viajes, restaurantes, taxis o servicios de atención al turista. « Esta formación procura dar un estándar de calidad, para que todo el mundo sepa tratar al viajero». Si la formación se lleva a cabo y se aplica, ese concello optaría a un sello de calidad turística, un certificado que permite garantizar un trato determinado a quienes lo visitan. Esto abre la posibilidad de que se incluya el destino en rutas más elitistas, las de mayoristas que valoran especialmente los detalles.

Hasta ahora, a Mirón la llaman sobre todo de fuera de Galicia para dar esta formación: «Aquí nos falta homogeneización, aunque creo que hay cierto cambio promovido por el perfil del consumidor».

En cuanto a los estudios en Ourense, Mirón aplaude la formación recibida: «El grado y el máster [de Turismo de Interior] me dieron amplitud de miras». No solo se puede trabajar dirigiendo cadenas hoteleras o atendiendo al cliente en establecimientos, Turismo incluye muchas opciones diferentes. Ahora está interesada en la colaboración público-privada («tenemos que unir fuerzas») y en los eventos deportivos: «Dejan mucho dinero en una ciudad y el público que acude es muy respetuoso con el medio ambiente. Lo vimos en Pontevedra con el campeonato de Triatlón, que llenó los hoteles no solo de la ciudad, sino hasta Santiago».

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