Los clásicos del automóvil se ponen las pilas en Galicia

Little Cars, fabricante de coches eléctricos especiales abre una división para electrificar viejos iconos de las cuatro ruedas. El primero, el Seat 600


Redacción / La Voz

Alma de clásico, renovada con una inyección de alto voltaje. Eso es lo que propone la empresa viguesa Little Cars, diseñador y fabricante de vehículos eléctricos especiales, con su última aventura: darle una nueva vida a los coches emblemáticos de una época, equipándolos con la motorización del futuro, pero sin alterar su esencia.

El detonante de esta brillante idea fueron las crecientes restricciones a los vehículos de combustión en toda Europa. Rubén Blanco, gerente de Little Cars (una empresa creada en el 2010 que provee a compañías como Acciona o FCC), decidió entonces crear una nueva línea de negocio basada en reconvertir automóviles históricos e incorporarles baterías y motores eléctricos. El primer candidato fue el coche más carismático que jamás haya circulado por las carreteras españolas, icono del desarrollismo y de la motorización del país en los años sesenta: el Seat 600.

«Hemos querido mantener la esencia del vehículo en cuanto a especificaciones», cuenta Blanco. La primera unidad convertida de una serie de 25 será un modelo de color azul Capri, que alcanzará los 150 kilómetros de autonomía.

Cuenta Blanco que el desarrollo y la investigación del proyecto ha requerido más de 400.000 euros de inversión, ya que el equipo trabajaba sin los planos originales del coche. Solo las baterías han supuesto una inversión de 12.000 euros, y los componentes, otros 30.000. Por ello Little estima que el precio por unidad difícilmente puede bajar de los 50.000 euros.

Pero el trabajo ha servido para conocer en detalle el proceso de cómo transformar un automóvil clásico en eléctrico, algo que la firma gallega ofrece a los propietarios de otros modelos históricos. Little Cars, el único fabricante español de coches de motorización eléctrica, cuenta con el valor añadido de que todos los componentes proceden de proveedores gallegos.

La empresa con sede en Mos (Pontevedra) comenzó con un único prototipo y ya tiene casi media docena de modelos en el mercado (los más vendidos, Little 4, EBox 4, EBox 6 y Panter) en una decena de versiones. «Vamos renovando la gama en función de lo que pide el mercado», explica el empresario.

Solo trabaja sobre pedido, y su producción hasta ahora se sitúa en una media de cien unidades al año. Pero las buenas perspectivas de internacionalización, junto con el nuevo impulso que los grandes constructores están dando al vehículo eléctrico, apuntan ya a un crecimiento de la demanda en los próximos años.

«Hemos llegado a Francia, Portugal, Italia, Dinamarca y Austria, además de a Cuba y a la República Dominicana», afirma Rubén Blanco, socio fundador de la compañía, junto con José Antonio Martínez y Armand Dupuy. 

Box eléctrico

Otra de las novedades de Little Cars, con su filial Movelco, es el denominado box eléctrico para talleres. Se trata de una solución ideada para que los servicios técnicos tradicionales se adapten a las necesidades del vehículo eléctrico. «Proporciona al taller un completo carro con todos los instrumentos específicos para manipular y reparar coches eléctricos, ya que muchos no coinciden con los que se emplean habitualmente en los vehículos de combustión. Hay que tener en cuenta que los coches eléctricos tienen unos 800 componentes menos, pero cuentan con elementos que no existían en los tradicionales», explica la empresa.

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