Verde que te quiero verde

F. Fernández REDACCIÓN / LA VOZ

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El plan nacional de energía y clima prevé una España 100 % renovable en el 2050. Pero seguirán siendo precisas las centrales de gas para cuando deje de llover o de hacer viento

06 sep 2019 . Actualizado a las 11:47 h.

Plan nacional integrado de energía y clima (PNIEC). Es el nombre del documento elaborado por el actual Ministerio para la Transición Ecológica que revolucionará el sistema de generación eléctrica: en el 2050 será 100 % renovable. Pero, ¿es esto posible o solo es ciencia ficción? Para esa fecha quedan aún 31 años y en tanto tiempo se pueden tomar miles de decisiones. Pero el escenario diseñado a medio plazo es el que es y tiene color verde. Hasta alcanzar esa meta final, el ministerio ha puesto etapas intermedias en el 2030. Para entonces habrán cerrado buena parte de las centrales nucleares, casi todas las de carbón, menos cinco, y la electricidad que consuman entonces los españoles será básicamente eólica y fotovoltaica. Para ello se marcan unos ambiciosos objetivos para incrementar de forma paulatina la potencia instalada de ambas tecnologías, como se puede comprobar en el gráfico que acompaña a esta información. Pero por mucha renovable que se instale, el sistema seguirá precisando energía de origen térmico. Las centrales de ciclo combinado desempeñarán un papel protagonista como tecnología de respaldo. Si las eólicas fallan -por falta de recurso-, ahí estarán las plantas de gas natural para garantizar el suministro eléctrico.

A continuación, el PNIEC al detalle, con valoraciones incluidas. 

¿Cuánta electricidad generan ahora las renovables y cuánta fabricarán en el 2030?

En el 2018, el 40 % de toda la electricidad generada en el país fue de origen renovable, según datos oficiales de Red Eléctrica de España (REE). En el 2030, el objetivo marcado en el plan nacional de energía y clima es que alcance el 74 %. Casi el doble. Los parques eólicos llevarán el peso de esa revolución, y está previsto que se duplique la potencia instalada y que cubra una tercera parte de la demanda (el año pasado fue del 19 %). Para José Manuel Pazo, presidente de la asociación eólica de Galicia (EGA), esa meta es factible. Aunque para ello será preciso acelerar el ritmo de instalación de megavatios eólicos a partir del 2020, a razón de 2.000 anuales hasta el 2030. A lo largo de este 2019 entrarán en operación 5.000, fruto todos ellos de las subastas de incentivos organizadas por el Gobierno central. Pero tendrá que haber más. Muchas más. Pazo considera que un requisito imprescindible para que se cumplan esas previsiones es «estabilidad regulatoria» en los próximos diez años. El sector renovable ha atravesado por momentos complicados precisamente por los cambios normativos implantados a partir del 2013. No olvida la traumática supresión de las primas que incentivaban la instalación de potencia renovable, que provocó un aluvión de demandas de inversores internacionales contra el Estado