Ciberseguridad: cuando el gasto en prevención es más que rentable

Gladys Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

MERCADOS

Juan Salgado

Los expertos detectan falta de formación y conciencia en las empresas a la hora de proteger su sistema y sus datos; un ciberataque puede tener como resultado pérdidas millonarias

16 ene 2020 . Actualizado a las 12:59 h.

Si una empresa tuviese que responder hace una década con una lista de sus principales preocupaciones, pocas incluirían la ciberseguridad. Muchas no lo hacen ni hoy en día. Es la situación que tienen testada los expertos en la materia. Falta mucha concienciación en las compañías sobre los riesgos que están corriendo al no proteger su red, sus sistemas financieros o los datos que manejan. Es decir, su todo. Porque hoy en día todo, absolutamente todo, pasa por la red. «En algunas empresas, sobre todo en las pequeñas, se parte de cero». Así resume la analista forense y perito judicial informático Pilar Vila los casos que trata a diario. Entre ellos, pone como ejemplo gestorías o despachos de abogados que no tienen copias de seguridad en condiciones. «Conozco empresas que han cifrado sus datos dos o tres veces y siguen igual. Puede ser por falta de medios, pero la otra parte es mentalidad».

Los expertos consultados coinciden: las pequeñas compañías son las más vulnerables. «La pyme vive el día a día. Los recursos son más limitados y no dan importancia a estas cosas. Las empresas no se imaginan qué les puede pasar. La ciberseguridad no se ve a corto plazo como una inversión», explica Pilar Vila. «Las pymes y empresas nacionales no parecen haberse dado cuenta de los riesgos. No suele entrar en sus presupuestos la inversión necesaria en ciberseguridad», explican desde Ancite, la Asociación Nacional de Ciberseguridad y Pericia Tecnológica.

Los datos y los casos más conocidos de los últimos años les dan la razón. Según Incibe, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, solo en el 2017 se registraron en España más de 120.000 incidentes de seguridad. Incidentes, que no ciberdelitos. Del total, 116.000 estuvieron relacionados con ciudadanos y empresas. Son solo los que han llegado a su conocimiento. Tres años antes, en el 2014, registraban unos 14.000. Un crecimiento de la incidencia enorme. El ataque más habitual tiene que ver con virus, troyanos o spyware. Más de 80.000 solo el ejercicio pasado.