El banco de los refugiados

Patricia Alonso ESTAMBUL / LA VOZ

MERCADOS

La plataforma Kiva crea un fondo de microcréditos para este colectivo que ya ha repartido más de tres millones y medio de dólares, y que se elevará hasta los 26 millones en el 2020

25 nov 2018 . Actualizado a las 13:12 h.

Para la mayoría de los bancos, las personas refugiadas son prestatarias de alto riesgo. Esto significa que pueden dar muy poco o nada como pago inicial, no tienen propiedades que los avalen y sus ingresos son muy bajos o inexistentes. Su historial de crédito es además limitado o inaccesible. Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), más de 68,5 millones de personas en el mundo han sido desplazadas de sus hogares a la fuerza. Y obligados pues a empezar de cero, por lo que un préstamo es muchas veces el único medio para comenzar a construir ese nuevo futuro.

Con más de doce años de experiencia en crowdfunding, en el 2017 la plataforma estadounidense de préstamos Kiva lanzó el Fondo Mundial para Refugiados con el objetivo de apoyar a estas personas. «Los prestamistas de Kiva asumen el riesgo que los bancos tradicionales no están dispuestos a asumir, permitiendo que se abran nuevas puertas en el futuro de los refugiados», explican desde la entidad.

Un año y más de tres millones y medio de dólares en créditos después, el resultado no puede ser más satisfactorio. Según los datos de Kiva, los préstamos a refugiados tienen una tasa de devolución del 96,6 %, frente al 96,8 % de los concedidos a personas no refugiadas en el mismo período. En Líbano, las oficinas de este singular banco han empezado a ver a los refugiados como uno de sus principales clientes, y Kiva espera llegar a los seis millones de dólares de inversión en el 2018. «Nuestro objetivo para el 2020 es ayudar a más de 28.000 personas al año con préstamos por un valor de 26 millones de dólares», aseguran.