Galicia abraza con fuerza la pasión por la industria del sol

La comunidad ya es líder en instalaciones de autoconsumo fotovoltaico; la supresión del impuesto que lo gravaba revolucionará aún más el sector


Redacción / La Voz

Se ve que los gallegos tienen ansia de convertir su casa en una pequeña central de generación eléctrica, eso sí, con fuentes tan naturales como el sol, para producir y consumir su propia electricidad. Porque resulta que la comunidad es la tercera de toda España que más instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo tiene, con 87, solo por detrás de Cataluña y de Andalucía. Pero es que, además, es la primera en potencia instalada, pues esas minicentrales solares suman 5,8 megavatios, más que ninguna otra autonomía.

Que la soleada Andalucía figure en los puestos de cabeza en ese ránking parece lógico, pero ¿Galicia? Pues sí. Lo dicen esas estadísticas de la asociación nacional de productores e inversores de energías renovables (Anpier), que aclara que en el recuento son todas las que están, pero no están todas las que son. O sea, que hay muchas más instalaciones de autoconsumo que no están registradas. Y no lo están seguramente por miedo. Porque el exministro de Industria José Manuel Soria convirtió a los autoconsumidores en casi en unos proscritos al impulsar una normativa que acabó penalizándoles. Soria creó en el 2015 el impuesto al sol, impuso unos peajes que tenían que pagar aquellos que mantuviesen la conexión a la red general, la usasen o no. También eliminó la posibilidad de lo que se denomina balance neto, que no es otra cosa que recibir algún tipo de compensación por la electricidad que generaban sus paneles, que no utilizaban y que regalaban al sistema eléctrico.

Ese impuesto no animó precisamente al desarrollo de una tecnología que tiene todo el sentido en el país del sol. Tampoco ayudó en absoluto el parón renovable instaurado a partir del 2013, cuando el mismo Soria se cargó las primas que recibían estas tecnologías para frenar el déficit del sistema eléctrico.

El panorama actual es otro totalmente diferente. La nueva ministra de Transición Ecológica no ha tardado en eliminar esas barreras -ya no existen desde principios de octubre-, lo que supondrá el espaldarazo definitivo al autoconsumo fotovoltaico. Ahora se reconoce el derecho al autoconsumo compartido por parte de uno o varios consumidores, lo que permitirá aprovechar las economías de escala; y se reconoce el derecho a autoconsumir energía eléctrica sin cargos.

La reciente supresión del impuesto ha animado ya a la mayor inmobiliaria del país, Merlin Properties, a llenar con paneles los 2,5 millones de metros cuadrados de superficie de tejados de su inmensa cartera de propiedades a lo largo de los dos próximos años.

Las placas solares todavía no se venden en los supermercados, pero todo llegará. De momento, Ikea ya ha anunciado que las comercializará en España, y también baterías para guardar la electricidad. Ya lo hace, desde hace años, en otros mercados, como el del Reino Unido. Allí, el precio de la batería ronda los 3.400 euros y el kit fotovoltaico, en el que se incluyen los paneles solares, completamente integrables en el tejado de la vivienda, parten de unos 8.000 euros.

Vale, no es ninguna ganga, pero se trata de una inversión amortizable en menos de diez años. Además, no hay que perder de vista las subvenciones que concede la Consellería de Industria para fomentar el autoconsumo, no solo fotovoltaico, tanto el doméstico como el industrial, sector agrícola incluido. El presupuesto para este año suma ocho millones de euros.

La consellería precisa que el programa de incentivos todavía no está cerrado. Pero que, hasta el momento, ha concedido ya 326 ayudas para proyectos fotovoltaicos y de biomasa.

Ayudas específicas en el 2019

Fuentes de la Consellería de Industria subrayaron que, a raíz de la eliminación del impuesto al sol, y ante la previsión del despegue del autoconsumo fotovoltaico, para el 2019 lanzará una línea de subvenciones específica para fomentar ese segmento. Estará dotada con un presupuesto de cuatro millones.

Así como en instalaciones de autoconsumo fotovoltaico Galicia es líder en España, ocurre todo lo contrario en el mercado de producción de energía solar, esto es, de plantas que solo se dedican a generar y vender electricidad al mercado. La comunidad es la tercera de España que menos produce (21 gigavatios hora el año pasado, según datos de Red Eléctrica) y con menor potencia instalada (17 megavatios solares). Entre las instalaciones dedicadas únicamente a facturar por los rayos del sol destacan cuatro en funcionamiento con potencia superior a dos megavatios: están en Lalín, A Pobra de Brollón, Cerdedo y A Coruña. Pero en el concello ourensano de Vilardevós está en construcción una que las desbancará a todas y que se convertirá en la mayor de toda la comunidad, con 1,5 megavatios de capacidad de generación.

El desarrollo renovable parece imparable. Más cuando la Comisión Europea ha fijado para el 2030 el objetivo de penetración de las renovables en un 35 %. En él, la energía solar cubrirá más de la mitad, para lo cual será necesaria la instalación de entre 50.000 y 60.000 megavatios de potencia, según destacó el secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, en el último Foro Solar, que reunió en Madrid a todo el sector. Abascal fijó la cifra de inversión del sector fotovoltaico en 70.000 millones de euros a lo largo de los próximos 12 años.

«A cabeza pedíanos facela no sur, o corazón aquí»

F. Fernández

El ingeniero lucense Fernando Pereira está detrás de la mayor planta fotovoltaica de Galicia, en Vilardevós

El ingeniero lucense Fernando Pereira se hizo medio famoso a finales del 2015 cuando apareció en este periódico como ejemplo de autoconsumidor doméstico. Su casa de piedra y tejado de pizarra, a las afueras de Lugo, tiene luz gracias a los paneles que transforman los rayos del sol en energía eléctrica, y explicaba entonces qué tal le iba en el mundo renovable. Estaba encantado, pese al impuesto al sol.

Pereira, que también se dedica a diseñar y montar instalaciones de autoconsumo en viviendas y empresas, reaparece ahora, pero como promotor, junto a otro socio emprendedor, de la mayor planta fotovoltaica de Galicia, que está cobrando forma en el concello ourensano de Vilardevós. Contará con 5.550 paneles, que sumarán 1,5 megavatios de potencia, capaces de producir 3.000 megavatios hora al año. Se venderán todos al mercado, es decir, no será de autoconsumo. Tal cantidad de electricidad podrá alimentar a los habitantes de un millar de viviendas.

Seguir leyendo

«Siempre quisimos ser más renovables y generar nuestra propia energía»

F. Fernández

Todavía no ha llegado la primera factura de la luz desde que funciona la instalación fotovoltaica que ilumina y calienta el hogar de Ángel Rúa Santaclara, de su esposa, Susana Bastón, y de sus dos hijos, y que incluye una batería para almacenar la electricidad que producen los seis paneles solares que cubren el tejado de la casa familiar, situada en una parroquia del concello pontevedrés de Bueu. Pero segurísimo que ya puede ir olvidándose de los casi 200 euros que pagaba un mes cualquiera de invierno cuando era un consumidor más, esclavo, como todos, de las eléctricas. Ahora las sigue necesitando, pero solo entre cuatro o cinco horas al día. El resto de la jornada es autosuficiente energéticamente. Claro que para eso ha tenido que rascarse bien el bolsillo, pues ha invertido 18.000 euros en la instalación -aunque la mitad lo pagará con una subvención de la Consellería de Industria-. De ellos, casi 12.000 se los ha comido la batería. Pero el esfuerzo económico merecerá la pena, y estará amortizado en ocho o nueve años.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
41 votos
Comentarios

Galicia abraza con fuerza la pasión por la industria del sol