Esa Galicia que no sabe de fronteras

Es la tercera comunidad donde más han crecido las exportaciones; la provincia de A Coruña es en buena medida responsable. Textil y automoción lideran las ventas internacionales, que dan un aviso: después del año de récord que fue el 2017, llega el primer descenso moderado


Redacción / La Voz

Cruzar la frontera no solo le ha aportado a los gallegos puestos de trabajo a kilómetros de casa, también industria y empleo para los que apuestan por quedarse. ¿Cómo? A través de las exportaciones. La venta de mercancías a terceros países supone el sustento de buena parte de nuestro tejido productivo. Lo demuestran las últimas cifras publicadas en el Informe de Comercio Exterior de Galicia a través de los registros de la Secretaría de Estado de Comercio. Su base de datos, el Comex, arroja varios titulares. Por ejemplo, que nuestra comunidad es la tercera en la que más han crecido las exportaciones hasta julio. Un 7,32 % respecto al primer semestre del 2017. Es más del doble del incremento anotado en el conjunto de España, un 2,87 % de media nacional. En euros, esto se traduce en 11.679 millones entre enero y junio de este 2018.

En lo relativo a los compradores, Europa encabeza la lista de nuestros clientes. Más del 79 % de lo que producimos no sale de los límites arancelarios de la Unión Europea. Francia, Portugal e Italia son, por este orden, los países que más nos compran. América es el segundo continente en la lista de clientes. Representa el 9,22 % del mercado exterior.

lo que se nos da bien

En cuanto a los productos, hay tres sectores que se llevan el gordo. Las manufacturas de consumo son nuestro punto fuerte, más de la cuarta parte de lo que Galicia vende fuera. En este 28,11 %, el subsector de la confección y del textil es capital. Esto explica el tirón sin igual en el conjunto del país y el alza este 2018 de la provincia de A Coruña entre las españolas más exportadoras -aporta el 5,36 del 7,32 % del impulso de los envíos gallegos en lo que llevamos de año-. Solo en la venta de jerséis, cárdigans y artículos similares de punto se ingresaron cerca de 329 millones de euros en el 2017, el último año del que la Consellería de Economía e Industria tiene datos totales cerrados. En ropa interior, donde Pontevedra se anota un tanto con firmas como Selmark, las ventas internacionales superaron los 19 millones de euros el año pasado.

En el segundo puesto está el sector de la automoción. El corazón industrial de Vigo y su zona de influencia. Nuestro polo sur productor y exportador. Representa el 19, 53 % de las ventas al exterior en lo que llevamos de año. En el 2017, las exportaciones de turismos y vehículos concebidos para el transporte de personas -donde Galicia también cuenta con multinacionales como Unvi e Iveco - ascendieron a cerca de 2.000 millones. Los automóviles para el transporte de mercancías aportaron más de 1.200 millones en ventas al exterior.

Lo clásico y lo nuevo

Los bienes de equipo -todo tipo de componentes para la industria, desde cámaras frigoríficas a buques- representan el 13, 97 % de lo que colocamos fuera. En este ámbito se están consolidando industrias como la aeronáutica. Supuso el año pasado una partida de 39 millones de euros en ventas de equipamientos como asientos, y otra de más de cuatro millones en construcción de piezas para helicópteros y aviones.

El naval - con más de 312 millones en ventas en el 2017 de todo tipo de buques-, mantiene el pulso. Mientras, las TIC, las tecnologías de la comunicación, van ganando terreno. Generaron un negocio de 27 millones de euros con las exportaciones de aparatos emisores de radiodifusión y todo tipo de cámaras. Las semimanufacturas, donde sobresalen el sector metálico y el químico, suponen el 13,12 % de las exportaciones gallegas. Según destaca la Consellería de Economía e Industria, de la que depende el Igape, el Instituto Galego de Promoción Económica, la industria forestal y maderera sigue fuerte. Solo en la venta de pasta química de madera se ganaron más de 212 millones el pasado año, en muebles 96 millones y en láminas y tableros casi 72.

Los alimentos son el 12, 56 % de nuestras mercancías por el mundo. Aquí tenemos que destacar los mariscos, los congelados y las conservas. Los seis primeros meses del año también han supuesto una sorpresa. La exportación energética, el 7, 70 % del total, ha experimentado un evolución interanual «extraordinaria», según el informe gallego. El crecimiento ha sido del 43,26 %. Se trata en su mayoría de petróleo y derivados. Las materias primas son una de las partidas más pequeñas, apenas el 3,31 %.

provincias líderes

Las dos Galicias existen, al menos, en el mundo de las exportaciones. Por un lado está la Atlántica, la que más produce y vende. Por otro, la interior. A Coruña y Pontevedra juntas concentran el 94 % de las exportaciones. La del norte sigue consolidándose como líder, adelantando así a la del sur. La provincia de Inditex ha generado el 48,8 % del comercio exterior gallego. Pontevedra, la tierra de adopción de Citroën, el 44,75 %. Lugo y Ourense se reparten el 7 % restante. Un 3,47 % la primera y un 2,87 % la segunda.

En todo esto hay, además, una cara B. Galicia, a pesar de la creciente internacionalización de sus compradores, es la sexta comunidad exportadora del Estado, por detrás de Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Madrid y País Vasco. Representa el 7,82 %. Esto no es todo. Los últimos datos dan un pequeño aviso para navegantes. El saldo comercial entre enero y junio es favorable, 2.232 millones de euros, pero menor al registrado en el mismo período del 2017, cuando fue de 2.622 millones. En junio, último mes con registros, el valor de la exportación gallega, 1.934 millones, desvela un descenso moderado, del 1,28 %, respecto al valor alcanzado en el mismo mes del año pasado. Mientras, en este lapso, la exportación española creció. El mercado internacional sigue siendo un soporte para la economía gallega, no se pueden descuidar sus bisagras. Estos son, sector por sector, los principales puntales del sector exterior galaico:

Textil. Jerséis, pulóveres, cárdigans, chalecos y artículos similares. De punto, de fibras sintéticas o artificiales, para mujeres o niñas. En todo el 2017 -el último año con datos totales, todavía queda por ver cómo se desenvolverá el resto del 2018-, de Galicia salieron para todos los rincones del planeta unidades por un valor de 328.898.967 euros. El textil es el subsector donde más brilla y triunfa la manufactura made in Galicia.

Automoción. Los turismos y demás vehículos concebidos para transporte de personas, incluidos los del tipo familiar y los de carreras -con una cilindrada superior a 1.500 centímetros cúbicos pero inferior o igual a los 2.500- son el producto estrella de la automoción gallega. Sus ventas fuera de la comunidad supusieron unos ingresos de 1.976.992.925 euros.

Bienes de equipo. Englobamos aquí varios subgrupos. Bienes industriales dentro de la automoción: los vehículos para el transporte de mercancías (más de mil dos cientos millones de ingresos en ventas). El naval: trasatlánticos, navíos de guerra, barcos de cruceros o de salvamento (unos 312.500.000 euros en ventas). Y aeronáutica: equipamientos como asientos, piezas de helicópteros o aviones. Sus ventas superaron los 41 millones de euros.

Aluminio. La venta de barras y perfiles de aluminio se tradujo el año pasado en unos ingresos por su venta en el exterior de 179.126.995 euros. Solo el aluminio en bruto ingresó unos 145,12 millones de euros. «Tenemos empresas que son líderes mundiales de la industria metálica. Extrugasa, Exlabesa o Cortizo. Aluminio que se vende para obras públicas y privadas y que está presente en más de 60 países», destaca la profesora de la USC María Luisa del Río.

Alimentación. Moluscos -incluso separados de sus valvas-, vivos, frescos, refrigerados, congelados, secos, salados o en salmuera. Ahumados, harina, polvo y pellets de moluscos, aptos para la alimentación humana, y, cómo no, las conservas, son los alimentos con más gancho. Las ventas fueron de 151.773.331 euros.

Minería. La venta de pizarra natural trabajada y sus manufacturas para tejados y fachadas ascendió a los 187.293.596 euros en el 2017. Las piedras de talla o de construcción trabajadas (excluida la pizarra), a la cabeza el granito, generaron unos ingresos por sus exportaciones de 85,54 millones de euros.

Ocio y nuevas tecnologías. No hace falta estar en Hollywood. La productora de documentales científicos Somadrome, afincada en Oroso, tiene a Discovery Chanel entre sus clientes. Pero, además de contenidos, los soportes también salen de aquí. La venta de aparatos emisores de radiodifusión o televisión, entre otros, ascendió a 27 millones de euros.

Ropa interior. Sostenes, corpiños, fajas, corsés, tirantes, o ligas diseñadas y elaboradas en plantas gallegas visten por dentro a las mujeres de medio mundo. La pujanza de marcas como la viguesa Selmark deja ver que en Galicia el textil va más allá de Inditex. Es un sector con raíces que sigue generando hitos como el de la ropa interior.

Vinos. La Denominación de Orixe Rías Baixas es la que más centra sus esfuerzos en las exportaciones. Por Europa pero también por EE. UU. Han llegado ya hasta Oceanía. «Muchas bodegas de albariño están comprando fincas fuera de Galicia para poder producir los litros que se demandan fuera y hacer rentable su actividad exportadora donde lo que más cuesta es la infraestructura de exportación», dice María Luisa del Río.

Muebles. Aunque Ikea es el rey de la casa, hay sitio para otras marcas. La estradense Martínez Otero luce sus diseños y montajes en escaparates de los cinco continentes. ¿El motivo? Es una de las casas que amuebla y desarrolla los interiores de las tiendas de Inditex, pero también de Desigual o Tous, además de cadenas hoteleras.

«Los clientes de las empresas se están internacionalizando»

M. Méndez

En la USC se imparte desde 1991 uno de los másteres más reconocidos en el ámbito de la internacionalización de las empresas -lleva años repitiendo dentro del top 3 de varios ránkings estatales-. El Máster en Dirección y Gestión del Comercio Exterior (Mascomex) acaba de arrancar su edición número 27. María Luisa del Río es una de sus profesoras. Ella se encarga del área de Márketing.

-¿Son cada vez más internacionales las empresas gallegas?

-Digamos que sus clientes se están internacionalizando.

-¿Un ejemplo?

-Pongo uno de mi concello, A Estrada. Martínez Otero era una firma local de montaje y diseño de mobiliario. Ha sabido encontrar su hueco en un universo dominado por multinacionales como Ikea. Decora y amuebla tiendas y hoteles en todo el mundo. Otro caso es el de una marca de ginebras. Vánagandr es una destilería de A Coruña que exporta a Dinamarca, Australia o México. Más del 50 % de lo que produce lo vende fuera. Tiene una propensión exportadora. No es tanto que venda mucha cantidad, sino que tiene una dependencia del mercado exterior muy fuerte.

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