Los ganaderos gallegos también quieren vender leche cruda

Frente a los detractores, que advierten de los peligros sanitarios, los productores defienden que el buen estado de salud de las vacas y los exhaustivos controles garantizan un alimento que, defienden, saneará las cuentas de las explotaciones. El debate está abierto...


La aprobación en Cataluña de la normativa que permite la venta directa de leche cruda por parte del ganadero al consumidor final ha abierto un encendido debate sobre la conveniencia o no de autorizar esta práctica en el conjunto del Estado. Los que la censuran apuntan al importante riesgo sanitario que supone comercializar un producto al que no se ha aplicado algún tipo de tratamiento térmico como el UHT o la pasteurización que garantice la destrucción de gérmenes potencialmente peligrosos para la salud. En este sentido, durante las últimas semanas han sido numerosas las voces de expertos vinculados al mundo de la ciencia y la medicina que alertaban sobre la posibilidad de que la leche cruda pueda ser el medio de transmisión de microorganismos patógenos como Escherichia coli, Listeria, Salmonella o Campylobacter que provocan infecciones gastrointestinales de distinta consideración. También de otros patógenos que pueden dar lugar a enfermedades mucho más graves como la brucelosis o la hepatitis A.

Por el contrario, quienes están a favor de regular su comercialización, entre ellos los ganaderos gallegos, insisten en los exhaustivos controles que se realizan tanto para garantizar la salud de sus animales como del producto que sale de sus granjas. «El estado sanitario de nuestra cabaña ganadera es excelente, mejor incluso que la media europea, y la leche cruda es perfectamente segura si se cumplen las recomendaciones de consumo», apunta el responsable de ganadería del sindicato UPA -matriz estatal de Unións Agrarias-, Román Santalla. Para este profesional de la comarca del Deza, «los ganaderos podemos suministrar sin ningún problema un producto sobre el que existe un interés creciente», por lo que pide la aprobación urgente de una normativa nacional que deje claras las normas a los productores y dé todas las garantías a los consumidores.

Desde UPA recuerdan la necesidad de hervir siempre el producto antes de consumirlo y de conservarlo correctamente en frío hasta un máximo de 72 horas después del ordeño. «Los consumidores saben que hay que lavar bien las verduras, cocinar bien la carne o congelar el pescado para que su consumo sea perfectamente seguro. Es posible y justo que la leche cruda tenga un hueco en el mercado español, no vemos ningún problema en ello», apunta Santalla.

Mejorar la rentabilidad

De hecho, los ganaderos creen que además de acercar al consumidor un producto de gran sabor y mucho potencial gastronómico, la posibilidad de comercializar de forma directa la leche abre numerosas posibilidades a la hora de mejorar la rentabilidad de sus negocios.

«Un ganadero que produce diariamente mil litros de la leche, que la industria paga a 31 céntimos por litro, a través de la venta de leche cruda podría añadir cien litros más al día, a unos 70 céntimos o más. Esto ayudaría a aliviar las ventas a pérdidas, que hoy en día nos ocasiona tener que depender forzosamente de la industria, pasando por su yugo», asegura José Alberto Martín González, presidente de la Organización de Productores Lácteos (OPL). Según su criterio, «vender leche cruda no es, en ningún caso, volver hacia atrás o empeorar el riesgo para la salud, más bien es devolver un producto a su estado natural y dar al consumidor la opción de comprar calidad».

Desde OPL señalan además que permitir al ganadero vender su propia leche propiciaría un acercamiento al consumidor. «Es una oportunidad de recuperar la visión de cómo se trabaja en el campo y en las granjas y de cómo se cuida a los animales. Podremos mostrar lo que siempre han sido la agricultura y la ganadería, trabajos vocacionales, el amor por lo que se hace y el sobreesfuerzo que tenemos que hacer para poder vivir dignamente de la producción de alimentos. Los bulos y falacias provienen del desconocimiento, creado por el actual modelo de comercio que aleja al consumidor del productor», advierte Martín.

Opinión similar comparte Óscar Blanco, presidente de Gandeiros de Mazaricos, que señala que la posibilidad de vender directamente abre nuevas posibilidades de negocio para muchas granjas al tiempo que permite «dar a coñecer a realidade do sector». Este ganadero, que también gestiona un albergue de peregrinos al pie del Camino de Santiago, señala que cada vez son más los visitantes que preguntan sobre la posibilidad de adquirir leche de vaca: «A xente ten cada vez máis curiosidade e interese en saber como é o verdadeiro sabor do leite».

Iniciativas en Galicia

Aunque el actual decreto gallego de venta directa de productos primarios impide la comercialización de leche cruda por parte del ganadero al consumidor final, la normativa vigente sí permite hacerlo si se trata de una empresa o industria agroalimentaria -incluso si esta ha sido creada ad hoc por el propio productor- y cuenta con el preceptivo registro sanitario.

En este caso, la legislación comunitaria establece desde las condiciones sanitarias del ganado hasta los requisitos higiénicos que deben cumplir las instalaciones donde se procesa la leche que sale al mercado. Para esto, los productores deben seguir un plan de autocontrol basado en los análisis que realiza el Laboratorio Interprofesional de Galicia (Ligal). A la Administración, por su parte, le corresponde verificar que los sistemas de autocontrol funcional eficazmente, evitando la entrada en la cadena alimentaria de leche que no cumpla las condiciones sanitarias fijadas en la normativa. Con este objeto funciona en la comunidad el Plan de Control Reforzado do Leite Cru Galego, que lleva aparejado un mayor número de actuaciones de control en las explotaciones lecheras con la finalidad de verificar el cumplimiento de los requisitos de calidad.

A día de hoy apenas se registran en Galicia media docena de iniciativas relacionadas con la venta de leche cruda, entre las que destacan Leite O Alle, una firma de Lalín que lleva más de una década dedicándose a la producción de leche cruda ecológica o Lácteos Conchy, que semanalmente distribuye desde Friol más de 300 litros de producto que se envían hasta a Madrid.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

Los ganaderos gallegos también quieren vender leche cruda