Un gigante físico que aprendió a liderar el universo digital

Manuel Blanco Casal
Manuel Blanco REDACCIÓN / LA VOZ

MERCADOS

Juan Salgado

La compañía coruñesa Disashop cuenta con una red de 40.000 puntos de venta por todo el mundo; servicios de prepago móvil, contenidos digitales, facturas, «ticketing» de transporte... Su oferta no para de crecer

28 feb 2019 . Actualizado a las 11:28 h.

El camino de las empresas, como la vida misma, es un ejercicio perenne de búsqueda. De renovación constante para crecer. Para seguir creando riqueza y sobrevivir en un territorio que con frecuencia se convierte en una selva implacable. Este espíritu inquieto, este ansia de mutar y edificar algo distinto, es el que ha permitido a la empresa coruñesa Disashop convertirse en una de las compañías más grandes de la comunidad, distinción meritoria por cuanto es el suyo, el tecnológico, uno de esos sectores en los que el concepto de selva, de hábitat en el que solo resisten los más fuertes, alcanza un sentido más acusado. Baste citar algunas cifras que dan cuenta de la dimensión que ha alcanzado la firma en sus 17 años de vida: 503 millones de euros en ventas en el 2017, 40.000 puntos de venta por todo el mundo y una plantilla de 390 trabajadores.

En poco más de tres lustros, Disashop ha pasado de concentrar su actividad en la venta de servicios de prepago para telefonía móvil a extender sus tentáculos por las más variadas actividades. El negocio de los celulares pervive, por descontado, pero también la distribución de contenidos audiovisuales y de entretenimiento (videojuegos, películas, música...), la comercialización de máquinas de autoservicio, el ticketing de transporte, el abono de facturas y los nuevos medios de pago o la venta de accesorios para smartphones a través de sus propias marcas.

Intentar sintetizar lo que hoy representa la compañía de capital gallego supone un ejercicio casi imposible que seguramente explica con precisión otra cifra: en su portfolio figuran hoy más de 900 productos. A ello ha contribuido igualmente un proceso de internacionalización que ha llevado a Disashop a mercados tan diversos como China, Colombia, República Dominicana, Perú, Ecuador o Portugal.