Adiós al vertedero del mundo

Sara R. Estella PEKÍN / LA VOZ

MERCADOS

Sara R. Estella

El gigante asiático ha reducido drásticamente la importación de residuos para mejorar su medio ambiente Solo en el 2015 adquirió en terceros países 49.600 millones de toneladas

08 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En la planta de reciclaje de Junexing de Tianjin, a unos 100 kilómetros de Pekín, el almacén nunca había estado tan vacío. A los lados se amontonan algunos sacos con restos de plástico. Según su director, Yan Taojun, el 40 % del que importaban procedía de España. Desde que el 1 de enero entró en vigor en China una nueva normativa para restringir la importación de 24 tipos de residuos, esta y otras empresas del país han visto golpeada su producción de forma severa.

«Antes importábamos unas 10.000 toneladas de plástico al año, pero después de la prohibición, nuestras importaciones han caído un 90 %. Además, los precios han aumentado entre un 30 y un 40 %. Si antes una tonelada costaba 5.000 yuanes (unos 640 euros), ahora cuesta 8.000 (unos 1.000 euros)», explica a La Voz Yan Taojun.

China comenzó a importar desechos sólidos del extranjero durante los años 80 del siglo pasado para reutilizarlos y compensar así su escasez de materias primas. Con el tiempo, se convirtió en el destino más común de la basura de otras partes del mundo. Según datos oficiales, en el 2015 importó 49.600 millones de toneladas de residuos. Muchos países optaban por enviarla a China debido a los costes baratos ya que aprovechaban los barcos chinos que transportaban manufacturas y que volvían vacíos a su país.