Los grandes errores empresariales de la historia

Gabriel Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

MERCADOS

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De la empresa que decidió que nadie querría usar un teléfono pudiendo mandar un telegrama al millonario que rechazó comprar Microsoft a precio de ganga, un repaso por las meteduras de pata que costaron fortunas

12 mar 2018 . Actualizado a las 10:46 h.

Todo es fácil de analizar cuando se mira por el retrovisor de la historia. ¿Quién en su sano juicio habría dejado escapar hoy la oportunidad de publicar el primer libro de Harry Potter, sabiendo todo lo que movería el universo del pequeño mago inglés? ¿Se imagina tener el prototipo de la primera cámara digital, ya en los años 70, y dejarla en un cajón por el empeño en seguir vendiendo carretes? Apenas dos ejemplos de cómo una mala decisión puede costar una fortuna e, incluso, llevar a la quiebra al empresario que no tiene la intuición necesaria. Pero la lista de grandes patinazos es mucho más extensa. Aquí repasamos alguno de los más sonados.

1. Sony solo quería a Spiderman y rechazó llevar al cine al resto de superhéroes de Marvel, que ahora arrasan en las salas

Quizás no es el más sangrante en términos económicos, porque Sony presenta año tras año unos resultados envidiables (3.700 millones de beneficio entre abril y diciembre del 2017), pero seguro que en el gigante nipón todavía hay quien se arrepiente de no haber apostado por el universo de superhéroes de Marvel cuando tuvieron la ocasión. En 1998, la editorial acababa de salir de la bancarrota y negociaba la cesión de los derechos de sus personajes para que otros estudios produjesen las películas. Sony solo tenía interés en Spiderman, pero mientras negociaban los ejecutivos de Marvel les pusieron una oferta sobre la mesa: hacerse con los derechos de todos sus personajes por solo 25 millones de dólares (apenas 20 millones de euros). Yair Landau, el negociador del conglomerado japonés, trasladó la oferta a sus jefes, que la rechazaron sin apenas pensarlo. «A nadie le importaba una mierda ninguno de los otros personajes de Marvel», recordaba años más tarde, y explicaba que finalmente acabaron pagando 10 millones de dólares solo por el hombre araña (más el 5 % de los ingresos de cualquier película y la mitad por el resto del merchandising). Mal negocio, porque el resto del universo Marvel acabó por explotar y fue Disney la que se comió la tostada. Como muestra, el éxito de Black Panther, que en apenas tres semanas en los cines de todo el mundo ya ha recaudado más de 900 millones de dólares.

2. El creador de la Coca-Cola no creyó en su potencial y vendió el negocio

Hoy, es una de las cinco marcas más valiosas del planeta, pero cuando John Pemberton inventó la Coca-Cola en 1886, esta solo se vendía en una farmacia de Atlanta, a razón de nueve vasos al día. Químico y farmacéutico, Pemberton había combatido en la Guerra Civil estadounidense, donde resultó gravemente herido durante una batalla, lo que le creó una dependencia de los calmantes. Así, donde la versión oficial habla de que la bebida se desarrolló como un jarabe energizante y con propiedades digestivas, otras aseguran que su creador la ideó con la intención de aliviar sus dolores y mitigar su adicción a otras sustancias. Sea como fuere, lo cierto es que, como reconoce la biografía oficial de la compañía, «Pemberton nunca creyó en el potencial de la bebida que había creado» y fue vendiendo porciones del negocio, hasta desprenderse de él por completo justo antes de su muerte, en 1988. Fue el nuevo dueño, el empresario local Asa Candler, quien desarrolló la compañía y la puso en la senda del éxito que su inventor nunca conoció en vida...