«Dejé mi situación acomodada para saber cómo funcionaba la industria»


Redacción / La Voz

Nico Casal (Santiago, 1985) es un hombre Oscar. No es una exageración. El corto Stutterer ganó la estatuilla en el 2016. En su currículo están desde Isabel Coixet a Katy Perry. Ahora disfruta del reciente estreno en la Berlinale, y en la gran pantalla, de La Enfermedad del Domingo y el próximo lanzamiento de su propio álbum como pianista, Alone.

Su vida es una maleta entre Londres y Madrid. «El plan es seguir trabajando en Reino Unido, pero necesito un descanso. Lo bueno de este trabajo es que, después de haber conseguido un encargo, puedo trabajar desde dónde quiera. No me importaría montar mi estudio algún día en Galicia», asegura. Hace seis años las expectativas eran diferentes. «Dejé mi trabajo como profesor de piano, una situación acomodada, para irme a Londres a ciegas. Quería saber cómo funciona la industria. Tras el Oscar, me cambió la vida. Se me abrieron puertas que antes parecían imposibles. En Londres empecé a conseguir entrevistas. Al menos me contestaban a los emails», explica mientras se prepara para volver a tocar en directo el próximo mes. «Soy mi propio jefe. Tengo la libertad que en otros trabajos no se puede conseguir». Haber versionado el disco Witness de Katy Perry al piano en solo cinco días lo define como haberse «tirado a la piscina». «Ha sido una de las experiencias más increíbles. Me ha abierto muchas puertas»,dice desde el Meliá Palacio de los Duques.

Nico disfruta ahora de poder ofrecer su talento al mundo, pero también ha sido consciente del éxodo gallego. «Para mí vivir fuera marcó un antes y un después. No fue fácil, pero se lo recomiendo a todo el mundo. En Londres he conocido a muchos gallegos buscándose la vida. Lo bueno es que parece que están volviendo cargados de nuevas ideas».

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