«Ya hay un turismo específico de los mercados de Navidad; la gente va a Viena o a Londres a verlos»

.

Vilagarcía / La Voz

En Eventum Pro tienen muy claro que para poder trabajar se necesita que la gente esté implicada en el proyecto. Y no hablan solo de sus empleados, sino también de sus clientes. La Navidad copa buena parte de su actividad, pues empiezan ya en enero a diseñar el catálogo de actividades del próximo año.

-¿Qué es lo que ofrece su empresa?

-Somos gente con formación técnica, arquitectos e ingenieros, que lo mismo diseñamos una pista de hielo, que la ambientación de un centro comercial. No creemos en el no se puede, solo le pedimos a nuestros clientes que nos digan a dónde quieren llegar. Rechazamos muchos proyectos porque buscamos gente que crea en que la Navidad es un medio de entretenimiento, de dinamización comercial.

-¿Ustedes creen que la inversión en Navidad tiene retorno para las ciudades?

-Esa inversión retorna siempre. Está más claro en el hielo. La ciudad que tiene la pista más grande tiene un éxito tremendo, porque se desplaza toda la gente a verla. Pasa con las norias, la que triunfa es la de 50 metros. Y con la ambientación de Navidad, la gente va a Vigo porque tiene un aliciente. De hecho ya hay un turismo específico de los mercados de Navidad. La gente va a Viena, o a Londres a ver Wonderland. Hay una gran competencia por destacar. El retorno de una pista de hielo está calculado en 16 euros por cada uno invertido, imagina si aplicamos eso a la ambientación navideña. Yo creo que se queda corto.

-¿Es eso lo que está sucediendo en Vigo?

-El alcalde quería que su ciudad fuese la más bonita del mundo. Y creo que lo hemos logrado. Nosotros somos capaces de hacer cualquier cosa que nos encarguen, pero si no hay voluntad y no se ponen los medios es imposible. El Concello de Vigo se empeñó en ser un referente nacional en ambientación navideña y lo logró. La ejecución de ese proyecto fue excelente.

Votación
1 votos
Comentarios

«Ya hay un turismo específico de los mercados de Navidad; la gente va a Viena o a Londres a verlos»